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21/02/2015 10:20 CET | Actualizado 21/02/2015 10:20 CET

Según Bill y Melinda Gates, el 'smartphone' cambiará el mundo

GTRESONLINE

“Carecer de acceso a servicios financieros baratos y sencillos agrava la situación de pobreza”. Esta es una de las afirmaciones que hacen Bill y Melinda Gates en el informe que acaban de publicar, el último desde que crearon la fundación que lleva su nombre, y que, como los anteriores, marca la entrada del nuevo año. En este documento que ellos bautizan sencillamente con el nombre de “carta”, el matrimonio hace una análisis de los principales retos a los que se enfrenta la sociedad mundial y las tendencias que seguirá durante los próximos 15 años.

La frase con la que empieza este artículo forma parte de uno de los apartados que han incluido en su texto sobre el impacto de la telefonía en los países menos desarrollados. Y no solo de la telefonía: los Gates hablan concretamente de las transacciones económicas a través del móvil. La pareja afirma que, en 15 años, “la banca digital proporcionará a las personas con pocos recursos más control sobre sus bienes y transformará sus vidas”.

FUENTE: Gates Notes

En el análisis se explica que actualmente los habitantes de muchas regiones de África y el este asiático utilizan servicios financieros muy poco eficientes. Guardan sus ahorros dentro de casa, compran bienes que pierden su valor rápidamente y envían dinero a sus allegados por medio de otras personas que ni siquiera son profesionales. Un cambio en estas viejas costumbres, auspiciado por el uso de los smartphones, está suponiendo y supondrá más un gran avance para ellos.

Melinda y Bill son aún más optimistas: creen que en los próximos 15 años las vidas de estas personas mejorarán más rápidamente que en ningún otro periodo de la historia gracias, en gran parte, a la tecnología. En algunos países en vías de desarrollo ya existe un marco regulatorio adecuado para que muchos de sus ciudadanos almacenen su dinero digitalmente en sus dispositivos móviles y lo utilicen para comprar “como si fueran tarjetas de crédito”.

Los Gates pronostican para el año 2030 que 2.000 millones de personas que ahora no tienen siquiera una cuenta bancaria guardarán su dinero y realizarán operaciones a través de su smartphone. Para entonces, las entidades pondrán una amplia gama de servicios financieros a disposición de estos nuevos usuarios, desde cuentas de ahorro hasta seguros.

Otro de los ámbitos de la vida en el que la pareja vaticina la gran influencia de la tecnología es la educación. Cuando las redes telefónicas terminen de extenderse a las áreas menos industrializadas y los smartphones sustituyan definitivamente a los dispositivos más simples que solo permiten llamadas de voz, las clases online se convertirán en algo habitual.

Los Gates consideran este avance en la enseñanza toda una “revolución”, que marcará un antes y un después no solo para los países más desarrollados donde ya se intuye, sino también en otras partes del globo con un ritmo de crecimiento alto. Allí, la necesidad de docentes es incesante, por lo que el salto cualitativo a una educación digital supondrá el paso definitivo para garantizar el acceso a las aulas (aunque sean virtuales) a cualquier persona.

FUENTE: Gates Notes

Además, el informe se refiere a otros dos campos en los que la pareja espera un cambio fundamental. En el de la salud, apuntan que el número de niños que mueren en el mundo se reducirá a la mitad y en 15 años habremos erradicado varias enfermedades. En cuanto al problema de la alimentación y la gestión de los recursos, los Gates aseguran que África será capaz de mantener a su población sin ayudas externas; utilizarán técnicas más avanzadas en agricultura y ganadería para eliminar su dependencia de otras regiones.

Por último, el matrimonio estadounidense, uno de los mayores filántropos del planeta, demuestra su confianza en las personas: creen que, en el futuro, todos ampliaremos nuestro “círculo de compasión” y ayuda, desde el área familiar a la regional y estatal y de ahí a cualquier parte del mundo. Habrá más ciudadanos con los recursos suficientes para echar una mano a los que no los tienen, cuyo número será menor. Ellos ya han hecho sus pronósticos, habrá que esperar 15 años para saber si van bien encaminados o se han dejado llevar por el optimismo.

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Este artículo de Lucía Caballero fue originalmente publicado en Mobile World Capital Barcelona.

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