POLÍTICA
31/05/2015 11:13 CEST | Actualizado 31/05/2015 11:13 CEST

La Comisión contra la Violencia podría imponer sanciones por la pitada

La pitada de anoche en el Camp Nou se merece, según el Gobierno, hasta una reunión especial en La Moncloa para analizar lo sucedido en la final de la Copa del Rey. Ha citado a los miembros de la Comisión Estatal contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, "con el objetivo de proceder a denunciar las actuaciones inconvenientes y, en su caso, proponer las sanciones que fueran procedentes, en aplicación de la vigente legislación", indica la nota de prensa que ha enviado a los medios y colgado en Twitter:

Esta nota se lanzó aún con el partido en juego, desde el Ministerio de Presidencia. "Cualquier muestra o manifestación de intolerancia es siempre reprochable; y lo es más todavía cuando busca la repercusión pública aprovechando un espectáculo deportivo, que todos los españoles tienen derecho a disfrutar, sin la protesta y la perturbación que algunos quieran imponer", indica el texto.

El partido en el Gobierno, el PP, habló por boca de Carlos Floriano, vicesecretario de Organización y electoral del Partido Popular, Carlos Floriano. Su formación muestra "su más rotunda condena por la pitada al himno nacional que ha tenido lugar durante la final de la Copa del Rey", dijo. "Es una lamentable e intolerable ofensa el abucheo a los símbolos nacionales en presencia de su majestad el rey", añadió.

Su compañera de partido, la presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, denunció la "inaceptable falta de respeto a los símbolos e instituciones constitucionales" durante la interpretación del himno español en la final de la Copa del Rey de fútbol celebrada anoche.

Ante esta avalancha de críticas por parte de los populares, salió al paso Artur Mas. El presidente de la Generalitat reclamó al Ejecutivo de Mariano Rajoy que intente "repensar" la posibilidad de sanciones por la pitada. A su entender, ese castigo "sólo logrará un efecto bumerán" y, además, va a hacerr "el ridículo".

Mas, una vez finalizado el partido, insistió en que la pitada "debe situarse en un contexto normal en este tipo de acontecimientos" y que esta situación no se ha producido sólo en el Camp Nou, sino en otros estadios españoles durante otras finales similares de la Copa del Rey, como en Mestalla o en Vicente Calderón. También comentó que "puede gustar más o menos que se pite un himno o a una figura" y ha recordado que él también es objeto de pitadas en ocasiones y que, ante este tipo de situaciones, "se debe mantener el equilibrio y las buenas formas".

LIBERTAD POR ENCIMA DE TODO

La valoración del PP difiere notablemente de la de líderes como el secretario político de Podemos, Íñigo Errejón, quien dijo en La Sexta Noche que "entiende" que haya gente "que pueda sentirse ofendida cuando se pita un himno" pero que, en su opinión, la libertad de expresión debe estar por encima de todo y la solución no es "prohibir" nada, sino encontrar "símbolos" que "unan".

Ada Colau, virtual alcaldesa de Barcelona por Barcelona en Comú reflexionó que, "mientras se haga de forma pacífica, hay que estar con el derecho a la libertad de expresión y lo que debería preocupar a los responsables políticos es por qué se producen esas protestas".

Desde el FC Barcelona, su presidente, Josep Maria Bartomeu, preguntado sobre la pitada al himno español dijo que "cada uno ha expresado su sentir". Frente a esta polémica, Bartomeu prefiere quedarse con el "civismo" de las dos aficiones. Vicente del Bosque, el seleccionador nacional, aseguró que "no pitar el himno es el deseo de todos en cualquier actividad deportiva. Hay que respetarlo porque es la seña de identidad de un país, y en otros países nadie ataca ni pisotea la bandera, ni se pita el himno".

Y ADEMÁS...

EL HUFFPOST PARA IKEA