INTERNACIONAL
04/08/2015 17:04 CEST | Actualizado 04/08/2015 17:04 CEST

Un miembro del partido de Merkel acoge a dos refugiados en su casa

Youtube

Hace unos meses Martin Patzelt, legislador y miembro de la Unión Demócrata Cristiana, el partido de la canciller Angela Merkel, ya lo había defendido: los hogares deberían ser autorizados a proporcionar alojamiento gratuito a los refugiados. Ahora, él mismo ha querido dar ejemplo y ha acogido en su casa, durante un mes, a dos inmigrantes eritreos y se ha propuesto ayudarles a encontrar trabajo.

"Este tipo de iniciativas ayudan a terminar con la polarización y hostilidad que existe hacia los migrantes", ha declarado a la cadena "German ARD TV", según informa la BBC. Así, en su opinión, si todos los hogares estuvieran dispuestos a hacer lo mismo, Alemania se ahorraría una importante suma de dinero y proporcionaría una alternativa a los albergues temporales u otros espacios como hoteles y gimnasios.

Patzelt tiene una casa grande en Briesen, cerca de Frankfurt, y los dos eritreos - Haben, 19 y Awet, 24 - han compartido la planta superior con uno de sus hijos adultos, según el diario alemán Die Welt. Todo comenzó cuando Patzelt se encontró con la pareja en su iglesia habitual y les invitó a volver. Más tarde les ofreció instalarse en su propia casa. Pese a las limitaciones del idioma, se comunican en inglés y están aprendiendo alemán. "Si más personas hicieran esto... estaríamos en un buen camino", ha añadido el político.

Eritrea es en la actualidad, junto a Siria Afganistán, Somalia e Irak, uno de los países desde donde más personas tratan de llegar de forma clandestina a la Unión Europea, según los datos de la organización Human Rights Watch (HRW). En el caso de Alemania registró 65.700 nuevas solicitudes de asilo sólo en el primer semestre del año, según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). De ahí que el debate en el país sobre cómo hacer frente a la situación esté dando lugar a toda clase de medidas, como la que propone Patzelt.

Sin embargo, la propuesta de este político de la CDU choca de frente con la dura postura manifestada por Merkel, recientemente muy criticada por su frialdad ante las lágrimas de una niña palestina. Ambas participaban en un encuentro con estudiantes organizados por el Gobierno y la pequeña contó cómo su familia sigue en Líbano a la espera de que la administración resuelva su solicitud de asilo, lo que impide que el padre tenga un trabajo regular o que ella pueda plantearse su futuro a medio plazo. Merkel reconoció la lentitud en el estudio de las solicitudes y admitió que no se puede tardar tanto en dar una respuesta, pero subrayó, implacable, que el Líbano no es un país en guerra civil y dejó claro que abrir la puerta a todos los palestinos que viven en los campos de refugiados generaría un efecto llamada para miles de personas.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR...

ESPACIO ECO