INTERNACIONAL
18/08/2015 11:25 CEST | Actualizado 18/08/2015 11:43 CEST

Conoce a la pareja gay que está ayudando a cambiar lo que significa ser embajador de EEUU

El Pais/James Rajotte

El diseñador Michael Smith y su pareja James Costos, con quien lleva ya quince años de relación, están acostumbrados al foco de las cámaras dentro de sus casas de Los Ángeles y de Palm Springs. Smith tiene un reconocido caché en el mundo de la arquitectura, pero ha sido su cambio de residencia a España, hace dos años, lo que ha colocado a la pareja en un nuevo punto de mira.

Costos fue nombrado embajador de los Estados Unidos en España en 2013, lo que convierte a este dúo en una de las primeras parejas del mismo sexo que establecen su hogar en una Embajada, un hecho digno de destacar en un país abrumadoramente católico.

“Fuimos muy bien recibidos. Nos dieron la bienvenida y nos acogieron como lo harían con cualquier otro embajador”, contó por teléfono Costos a The Huffington Post.

En lo que respecta a Smith, que ha recibido encargos para diseñar casas para Steven Spielberg, Bruce Springsteen y Cindy Crawford, entre otros, pasa la mayor parte de su tiempo trabajando en Los Ángeles, aunque viaja a España aproximadamente una semana al mes para acompañar a Costos en la Embajada en Madrid. The Huffington Post se reunió con Smith durante uno de los pocos días en los que trabaja desde casa en Los Ángeles, con su perro Jasper, un Labradoodle de doce años, descansando a sus pies.

“Somos conscientes de la importancia de todo esto, del precedente que sienta”, comenta Smith al HuffPost. “Sabíamos que iba a tener repercusión. Y damos mucha importancia a ser activos, aunque no somos activistas. No fue algo al estilo de la llegada de una gran pareja gay”.

Aun con todo, Costos asegura (entre risas) que hay quienes se refieren a él como el embajador Gay. “Yo digo que da la casualidad de que soy gay. Es como con todo lo demás; por ejemplo, he sido miembro del consejo de la Sociedad Humana de los Estados Unidos [una ONG por los derechos de los animales] y soy vegetariano, pero estas son sólo algunas de las cosas que me definen como persona. No me definen en general”.

Aunque en España la población es en un 93% católica, hace ya diez años que la igualdad en el matrimonio es legal. El desfile del orgullo gay en Madrid, que este año ha atraído a un millón de personas, se ha convertido con el paso de los años en una fiesta ampliamente celebrada en toda la ciudad. Es una de las más grandes de Europa. Cuando el matrimonio entre personas del mismo sexo se aprobó en Estados Unidos el junio pasado, las banderas arcoíris ondearon con orgullo en las fachadas de los edificios públicos de Madrid, como muestra de solidaridad y júbilo.

Smith se siente orgulloso del ejemplo que están sentando, incluso cuando era algo que nunca buscaron. “No tenía la sensación de que necesitáramos ser pioneros de nada en España. Pero creo que al final sí hemos terminado siéndolo, tras ser aceptados de una forma tan rotunda y pública”, declara.

Resulta inusual que el cónyuge de un embajador tenga un trabajo a tiempo completo y que la Embajada no sea su residencia habitual, explica Smith. También es algo peculiar que, siendo su esposo, su relación con la familia Obama sea anterior al nombramiento de Costos como embajador. Smith ha sido el decorador de la Casa Blanca desde que el presidente Obama tomara posesión; también es responsable de las estancias privadas de Obama y de la reforma del Despacho Oval en 2010. Ese mismo año, Smith fue seleccionado para formar parte del Comité para la Preservación de la Casa Blanca.

“El papel tradicional de un diplomático y su esposa ha cambiado mucho”, afirma Smith. “Creo también que esto ha afectado a la percepción que se tiene de las parejas en general. La próxima persona que llegue al cargo no tendrá por qué estar sujeta a las convenciones de antes”.

A la pregunta de si él y Costos habían encontrado algún tipo de barrera en Madrid, Smith contesta con otra pregunta: “¿Cómo podríamos saberlo?”. La pareja ha convertido la Embajada en un destino chic en la ciudad y con frecuencia celebran fiestas y eventos. También organizaron un gran festejo cuando el matrimonio igualitario fue aprobado en EEUU.

“Creo que en realidad hemos roto con los moldes en las instancias superiores. En cualquier caso, nunca se nos hubiera ocurrido actuar de otra forma”, añadió Smith.

Smith se propuso rediseñar el interior de la Embajada de EEUU aportando un mobiliario exclusivo y su famoso sentido del estilo. Las paredes están decoradas con conocidas obras de arte. La pareja ya ha decidido que dejará muchas de estas nuevas incorporaciones para el disfrute de Madrid —y del próximo embajador.

Smith y Costos son unos concienciados amantes de los animales y ya tienen tres perros en Los Ángeles. Después de decidir no traerlos a España, puesto que Smith sigue pasando mucho tiempo en Los Ángeles, han adoptado a dos perros de una protectora y les han puesto nombres de artistas. Greco recibe su nombre del afamado pintor español y Whistler recibe el suyo del pintor estadounidense James Whistler, que es natural de la ciudad natal de Costos, Lowell, en Massachussetts. Costos tiene un par de bocetos de Whistler en su oficina y asegura que para él son un recuerdo de su hogar.

Costos, que fue el vicepresidente de Global Licensing para la HBO y anteriormente había trabajado para Tod’s y Hèrmes, ahora pasa la mayor parte de su tiempo de embajador centrado en la recuperación económica en España. “Todo mi trabajo aquí está relacionado con el emprendimiento, con los líderes del futuro del país y con inversiones entre España y los Estados Unidos”, explicó. “Quiero ayudar a encontrar oportunidades para que las personas puedan participar activamente en sus comunidades”.

Cuando analiza el progreso de España en los últimos diez años desde la legalización del matrimonio homosexual, es consciente de que Estados Unidos se enfrentará a los mismos obstáculos en el camino.

A los seis meses de comenzar su trabajo, ya había empezado a establecer contacto con la comunidad LGBT y a organizar mesas redondas en Madrid para aprender más sobre la experiencia de los homosexuales en su lugar de trabajo. Muchos españoles hablaron a Costos sobre la actitud abierta del país y sobre el entusiasmo de vivir en un país con igualdad de matrimonio.

Aun sí, Costos señala que, tras escuchar estas historias, le queda claro que todavía quedan retazos de homofobia. “Es una cuestión de educación, diálogo y garantía de que todas las voces sean escuchadas. Es algo que podemos hacer. Ese es el poder de mi puesto. En última instancia, mi habilidad es la de dar una voz más potente a personas con problemas, dudas y propuestas”, afirmó.

“Tenemos que continuar dialogando sobre estas cuestiones. Puedes tener en orden todas las leyes y la protección, pero ¿cómo te deshaces de la homofobia? Esto también es algo con lo que va a tener que lidiar EEUU”.

Sin embargo, Smith tiene claro que seguirá hablando de los progresos que se hacen en Estados Unidos. A veces, el mejor indicador de una buena noticia es cuando no se considera noticia en absoluto, declara. Cuando el año pasado los Obama pasaron el fin de semana con Smith y Costos en su casa en el Rancho Mirage, a las afueras de Palm Spring, nadie dijo ni media palabra.

“Piénsalo”, dice Smith con una sonrisa. “Si Clinton o Bush hubieran pasado un fin de semana con una pareja abiertamente gay, eso habría sido un notición. Pero nadie escribió sobre ello. El único artículo que se escribió hablaba de que nadie escribía sobre ello. No te das cuenta de que estás cambiando la narrativa, pero la verdad es que sí está cambiando”.

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Este artículo fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Diego Jurado Moruno