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30/11/2015 08:24 CET | Actualizado 30/11/2015 08:24 CET

El antes y el después de esta superviviente de la anorexia

Tras recuperarse de un trastorno alimentario, Megan Jayne quiere que su actitud positiva con respecto a su cuerpo sirva de inspiración para los demás.

Según el periódico británico Daily Mirror, a la joven inglesa de 22 años se le diagnosticó anorexia cuando tenía 14 años. Una vez recuperada decidió escribir sobre esta fase en su página web, www.bodyposipanda.com.

"Tardé dos años en zafarme de las garras de la anorexia", declaraba Megan. "Me costó dos años, una hospitalización y las infinitas lágrimas de los familiares a los que había roto el corazón. Había perseguido el Santo Grial de la delgadez, había hecho todo lo que había podido para llegar a pesar 30 kilos, y, aun estando al borde de la muerte, todavía me preocupaba que la gente pudiera ver los pliegues que se me formaban en la tripa al estar sentada en la cama del hospital".

Un día te darás cuenta de los momentos de la vida que te has perdido, de que los recuerdos que estaban destinados a llenar tu mente de sonrisas a todo color ahora son grises. Se han visto ennegrecidos por una mente que nunca pudo vivir ese momento de verdad, demasiado consumida por ese espejo permanente que enturbia todos tus pensamientos con su reflejo. No se puede vivir con ese espejo que distorsiona todo lo que haces y todo lo que eres. Un día te darás cuenta de que llevabas dentro la fuerza necesaria para romper ese espejo en mil pedazos tan pequeños que ya no serían capaces de volver a destrozar tu autoestima. Un día te darás cuenta de que podrías haber vivido rodeada de las mentiras que el espejo mostraba sobre tu valía; te darás cuenta de que podrías haberte reído hasta que te temblara todo el cuerpo; de que podrías haberte comido el mundo sin vergüenza; de que podrías haber disfrutado de cada momento. Un día te darás cuenta y no te vendrá a la cabeza un día mejor que el que estás viviendo ahora mismo.

Según podemos leer en su página web, durante los cinco años siguientes tuvo que lidiar con las dietas milagro y los atracones. "Nunca volví a bajar tanto de peso, pero tampoco llegué a recuperarme del todo psicológicamente", escribía Megan.

Su vida cambió en el momento en que descubrió un hashtag con el que la gente fomentaba la autoaceptación y el amor por su cuerpo. Inspirada por los usuarios de ese hashtag, empezó a mirar su cuerpo con otros ojos.

"Dejé de tocar con desagrado las partes de mi cuerpo que no me gustaban y comencé a tocarlas con cariño", escribía Megan en su página web. "Dejé de despreciar mi cuerpo por su aspecto y empecé a apreciarlo por todo lo que me permitía hacer".

Trabajando estos muslos, trabajando estas pantorrillas macizas, trabajando esta tripa rechoncha, y pasando de los trolls que intentan hundirnos.

Ahora Megan se dedica a difundir su mensaje de positividad en su página web y en Instagram. Publica fotos de sí misma acompañadas de mensajes motivacionales para sus más de 100.000 seguidores. Además, anima a sus seguidores a aceptar su belleza, especialmente en una sociedad con unos estándares de belleza tan dañinos.

"No podemos seguir creyendo que nuestro objetivo en la vida es imitar un estándar de belleza imposible, uno que ni siquiera existe sin la ayuda de Photoshop", escribía en su cuenta de Instagram. "Se nos enseña a aspirar a una perfección que no es real".

¿Necesitas ayuda? Entra en la página web de la Federación Española de Asociaciones de Ayuda y Lucha contra la Anorexia y la Bulimia nerviosas.

Este post fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Lara Eleno Romero

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