POLÍTICA
07/02/2016 16:49 CET | Actualizado 07/02/2016 16:50 CET

Un padre y su hijo, corneados graves en los encierros del Carnaval de Ciudad Rodrigo

EFE

Un padre y su hijo han resultado corneados este domingo, con heridas de gravedad, en el encierro a caballo celebrado en Ciudad Rodrigo (Salamanca), en el que los toros rompieron la malla de seguridad; dos se escaparon y accedieron al recinto donde estaban los aficionados, provocando escenas de pánico.

El encierro ha sido protagonizado por seis toros de la ganadería sevillana de Aguadulce y los momentos más trágicos ocurrieron al final del recorrido de campo, donde estaba prohibido el acceso de los corredores de a pie. Sin embargo, un grupo de personas se coló entre los caballos y desde la malla de protección citó a los toros, que la emprendieron contra esas vallas y acabaron derribándolas, corneando, además, a los que estaban subidos en ellas.

A consecuencia de ello, J.B., septuagenario, y su hijo, M.A.B, un hombre mayor de edad, y ambos vecinos de Ciudad Rodrigo, resultaron gravemente corneados por sendos astados. En ese momento, el pánico se adueñó de decenas de aficionados que se agolpaban en el entorno al que accedieron los toros y donde estaban también efectivos de Cruz Roja y Guardia Civil, que también tuvieron que huir.

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Los sanitarios atienden al anciano herido en el festejo.

Aún así, algunos mozos accedieron hasta el lugar donde estaban los dos heridos y lograron coger al padre y al hijo para llevarlos hasta la ambulancia de Cruz Roja, que estaba a unos cincuenta metros. Los dos han sido intervenidos en la enfermería de la Plaza Mayor de Ciudad Rodrigo. Ambos presenta varias cornadas en las piernas e, incluso, a uno de ellos le han tenido que extraer astillas del cuerno del toro.

El hijo, tras dos horas de intervención, ha sido derivado al Complejo Hospitalario de Salamanca por una UVI móvil de Cruz Roja, y su padre, tras ser intervenido y estabilizado, también ha sido trasladado al mismo centro sanitario.

Tras el siniestro, los toros fueron llegando poco a poco hasta la Plaza Mayor de Ciudad Rodrigo ante la presencia de miles de aficionados. Ello merced al trabajo de corredores y caballistas, que lograron llevar a los toros escapados hasta el recorrido y, más tarde, hasta la Plaza Mayor, convertida estos días en coso taurino.

En la posterior capea, celebrada con estos mismos toros, resultaron corneados dos mozos que también han tenido que pasar por la enfermería.

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