INTERNACIONAL
06/04/2016 08:30 CEST | Actualizado 06/04/2016 08:30 CEST

Panamá no se dejará 'pisotear' y amenaza con aplicar medidas de reciprocidad

REUTERS

Panamá no está dispuesta a dejarse "pisotear" ni a cargar con la responsabilidad de las acciones ilegales de los ciudadanos de otras naciones y amenaza con responder con la misma moneda a todos aquellos países que le vuelvan a considerar un paraíso fiscal, tal y como ha hecho Francia.

En una rueda de prensa convocada de urgencia tras el anuncio de Francia de incluir de nuevo a Panamá en su lista de paraísos fiscales, el Gobierno panameño ha dejado claro que no le temblará el pulso y que, si lo considera necesario, tomará medidas de reciprocidad contra el país galo.

"En Panamá existe una ley de retorsión contra países que incluyan a Panamá en listas grises (...) El Gobierno Nacional tiene que analizar la situación y tendrá que tomar una serie de medidas, entre las que por supuesto están las de retorsión", ha reiterado con vehemencia el ministro de Presidencia, Álvaro Alemán.

La decisión de este martes del Gobierno de Francois Hollande "ha sorprendido" a Panamá porque ambos naciones firmaron en 2011, cuando Francia excluyó al país centroamericano de su lista negra, un tratado para evitar la doble tributación, que incluye cláusulas de intercambio de información financiera previo requerimiento, recordó el ministro de Economía y Finanzas, Dulcidio de la Guardia.

Francia ha enviado a Panamá 32 solicitudes de intercambio de información y 30 habían sido contestadas

"Francia le ha enviado a Panamá 32 solicitudes de intercambio de información, de las cuales 30 habían sido contestadas hasta el mes de enero", indicó De la Guardia.

Panamá acapara las miradas de medio mundo desde el pasado domingo, cuando varios medios internacionales publicaron que centenares de políticos, empresarios y celebridades contrataron los servicios del bufete panameño Mossack Fonseca para abrir sociedades "offshore" en distintos paraísos fiscales y supuestamente esconder patrimonios.

Vapuleado por las críticas, el Gobierno panameño ha tratado por todos los medios de defender su sistema financiero, especializado en ofrecer servicios "offshore", y ha rechazado asumir la responsabilidad de terceros.

"No vamos a aceptar que se use a Panamá como chivo expiatorio en las acciones y responsabilidades de terceros. Cada Estado debe hacer cumplir a sus empresas y a sus ciudadanos sus leyes y sus reglamentaciones", ha afirmado Alemán.

No vamos a aceptar que se use a Panamá como chivo expiatorio en las acciones y responsabilidades de terceros

"Panamá no es un paraíso fiscal. Tres cuartas partes de los ingresos del Gobierno provienen de los impuestos que pagan los panameños y los residentes que laboran en nuestro país, nosotros rechazamos frontalmente esa calificación", ha añadido por su parte el titular de Economía y Finanzas.

"EL NOMBRE DEL ESCÁNDALO ES INJUSTO"

Visiblemente molestas, las autoridades panameñas han insistido durante toda la rueda de prensa en la idea que llevan repitiendo como un mantra desde el domingo: es injusto el nombre que se le ha dado al escándalo, "Los Papeles de Panamá", porque hay una veintena de jurisdicciones implicadas en el escándalo, entre ellas algunas estadounidenses y británicas.

"Si uno lee la sustancia de este reporte, ahí se mencionan sociedades de 21 jurisdicciones distintas e incluso hay jurisdicciones que están mucho más involucradas que Panamá pero, sin embargo, la atención mediática se ha volcado sobre nosotros", ha explicado el ministro de la Presidencia.

De momento, se desconoce quién está detrás del ataque informático a la base de datos de la firma panameña, una de las cinco más importantes del mundo en creación de compañías extraterritoriales, aunque las teorías conspirativas y las conjeturas no cesan.

El Gobierno panameño ha dicho que no descarta que se trate de un ataque deliberado en contra del país y de su centro bancario (uno de los más importantes de la región), pero ha rechazado "por responsabilidad" señalar a un país u organismo internacional en concreto.

Por segundo día consecutivo, este pequeño país de apenas 4 millones de habitantes se acuesta acaparando titulares y dispuesto a lavar su imagen en el exterior.

"Exigimos a los medios de comunicación nacionales e internacionales que se tomen el tiempo de entender a fondo la situación y de evitar repetir lugares comunes y viejos prejuicios sobre nuestro país. Panamá cambió y estamos impulsando dramáticas reformas que no pueden ser ignoradas de ninguna manera", ha añadido el ministro Alemán.

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