Cómo se prepara una moción de censura en 72 horas

Cómo se prepara una moción de censura en 72 horas

La preparación del discurso de Sánchez, su núcleo duro y sus llamadas para una moción que puede hacer caer al Gobierno.

Ábalos, Sánchez y RoblesEFE

Horas de máxima tensión política. Nadie sabe quién dormirá en La Moncloa el próximo viernes. Ningún político imaginaba la semana pasada que esto podría pasar. Ninguno. Este jueves arranca el nervioso debate de la moción de censura contra Mariano Rajoy con Pedro Sánchez como candidato alternativo.

Una moción que era admitida a trámite el pasado lunes con un ambiente político proclive a pensar que sería muy difícil y que el PSOE no lo lograría. Pero tras tres días de infarto, Pedro Sánchez acaricia el palacio presidencial a la espera de que el PNV decida y haga público el sentido de su voto este jueves.

House of cards se ha quedado corta para lo que pasa hoy en España. Los peneuvistas han dicho que anunciarán el sentido de su voto después de escuchar a Sánchez. Todos pendientes del discurso del candidato, cuyo guión ha estado "abierto" durante toda su preparación.

Las "fichas" de Sánchez y su núcleo duro

El líder del PSOE, según fuentes de su entorno, ha estado encerrado en Ferraz las últimas horas preparando minuciosamente su intervención ante el Pleno del jueves. Sánchez ha contado con el apoyo de su círculo más íntimo y ha estado consultando con "gente de la casa, de su gabinete y del grupo parlamentario".

Dos personas que le están ayudando especialmente son su jefe de gabinete, Juanma Serrano, y el secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos. Todos ellos se encargan de pasarle información a Sánchez sobre los distintos temas que tocará en su discurso. El método es el siguiente: se le preparan fichas con la información y luego "él se pone a hilarlo todo".

Sánchez ha escogido como 'telonero' precisamente a Ábalos en vez de a Margarita Robles, que es la actual portavoz en el Congreso. El número tres del PSOE es una de las personas de máxima confianza de Sánchez, fue uno de sus grandes apoyos durante las pasadas primarias y tiene buena conexión con las federaciones. No ha parado ni un minuto.

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Desde Ferraz dicen que se ha querido seguir el modelo de la moción de 1980 que presentó Felipe González contra Adolfo Suárez. Entonces, el sevillano eligió al secretario de Organización, Alfonso Guerra, para presentar la iniciativa. 38 años después será Ábalos, que ocupa ahora ese puesto.

Por lo tanto, será el primero que hable en el Congreso -tiene que ser uno de los diputados firmantes- y luego le tocará el turno a Pedro Sánchez. Además, Ábalos ha sido una pieza clave en los contactos con los distintos partidos manteniendo reuniones como dirigentes como José Manuel Villegas (Ciudadanos) o Carles Campuzano (PDeCAT) para sondear los apoyos. El diputado vallisoletano es un experto negociador y hoy por hoy el hombre en el que más confía Sánchez en la Cámara Baja -el líder del PSOE no es diputado-.

Unas jornadas "largas y frenéticas"

Están siendo unas jornadas "largas" y "frenéticas políticamente", describen desde Ferraz, donde tienen el feeling de que la moción va a prosperar y resaltan los nervios que se notan entre los miembros del Partido Popular. Ese indicador es muy importante en política, donde el olfato es esencial.

La presidenta del Congreso, Ana Pastor, fijó muy pronto la fecha el lunes con la intención de acortar lo máximo los plazos. En ese momento la sensación en el Partido Popular era de que no iba a salir y sería mejor quitarse de en medio pronto la iniciativa de los socialistas. El PSOE puso toda su maquinaria a funcionar para llegar en la mejor posición 72 horas más tarde al debate.

Pero en estas horas todo parece haber cambiado. Y Sánchez cuenta teóricamente con los votos de Unidos Podemos (67 diputados), ERC (9), PDeCAT (8), Bildu (2), NC (1) y Compromís (4). Esto le llevaría a los 175 diputados y necesitaría uno más. Ahí es donde entra el papel vital del PNV -que tiene cinco diputados-.

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Las llamadas y las reuniones

En estas jornadas también Pedro Sánchez ha levantado el teléfono para pedir el apoyo y encauzar la negociación con el resto de los grupos. Sus interlocutores, entre otros, han sido el presidente del PNV, Andoni Ortuzar; el líder del PNV, Pablo Iglesias; el diputado de ERC Joan Tardá y la coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal. También ha hecho muchas llamadas Ábalos y reuniones en el Congreso como con Joan Baldoví (Compromís).

Reuniones y llamadas dentro y fuera. El lunes por la tarde reunió de forma extraordinaria al Comité Federal -máximo órgano del PSOE entre congresos-. Allí recibió el respaldo para la moción, aunque algunos barones, como Susana Díaz o Emiliano García-Page, le exigieron que no hubiera concesiones a los independentistas. Él ha prometido un Gobierno que cumplirá el mandato constitucional y ha remarcado en las últimas semanas un discurso duro contra el nuevo presidente de la Generalitat, Quim Torra, al que califica de "Le Pen" y de "racista". En Ferraz son conscientes de que sus palabras serán escuchadas con mucha atención en este apartado.

Quiere consensuar con las otras formaciones la fecha de las elecciones si llega a La Moncloa

La hoja de ruta que ha marcado durante estos días Sánchez es de "moción, estabilidad y elecciones". Se ha cuidado de no prometer una fecha concreta para ir a los comicios, lo que le ha distanciado de Ciudadanos por ejemplo. Además, los naranjas transmitieron a los socialistas la posibilidad de una moción instrumental con un candidato de la órbita socialista como Javier Solana, Ramón Jáuregui o Nicolás Redondo. Desde el PSOE se respondió que el candidato era Pedro Sánchez y no lo aceptaron.

Lo que sí pretende Sánchez, como avanzó en la reunión con sus diputados, es ofrecer consenso al resto de formaciones si llega a La Moncloa para fijar la fecha de los comicios. Además, en su discurso repetirá la idea lanzada a lo largo de estos días a través de la pregunta: "Después de la sentencia de la trama Gürtel, ¿Mariano Rajoy puede seguir siendo presidente del Gobierno? Sí o no". Esta es una de las apelaciones más directas hacia el PNV. En el PSOE creen que los partidos deben retratarse en el Congreso sobre la corrupción en el Partido Popular.

Sánchez subirá este jueves a la tribuna. Se espera que Mariano Rajoy también pida intervenir. El PNV escuchará atentamente y su dirección decidirá. Puro nerviosismo político. En un minuto todo puede cambiar. Mucha gente no dormirá hoy.