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22/12/2012 09:22 CET | Actualizado 20/02/2013 11:12 CET

Apocalípticos en Navidad: cinco recomendaciones lingüísticas semanales

El fin del mundo estaba a la vuelta de la esquina o, al menos, eso creían muchos; algunos de los cuales, llamados preppers en inglés, llevaban años preparándose a conciencia para sobrevivir al fin de los tiempos. Recomendamos emplear como equivalente en español a prepper la denominación preparacionista.

El fin del mundo estaba a la vuelta de la esquina o, al menos, eso creían muchos; algunos de los cuales, llamados preppers en inglés, llevaban años preparándose a conciencia para sobrevivir al fin de los tiempos. Una misión casi imposible a la que se han entregado construyendo búnkeres, aprovisionándose de alimentos y de armas o adiestrándose en técnicas médicas.

Pero los preppers no solo actúan pensando en el fin del mundo, sino también en posibles catástrofes naturales o nucleares o en ataques a sus hogares dirigidos por bandas de ladrones, dementes o asesinos.

Por esta última razón, la voz inglesa prepper ha aparecido esta semana en los medios de comunicación en las noticias relacionadas con la masacre perpetrada en un colegio de los Estados Unidos y, en concreto, para referirse al perfil psicológico de la madre del presunto autor de la matanza, por su preocupación de almacenar armas en su domicilio.

A la luz de las noticias que recogían esta palabra, y de las consultas que sobre ella estábamos recibiendo, en la Fundación del Español Urgente comenzamos a investigar cuál sería la alternativa en nuestro idioma para este término.

Vimos que se estaban empleando en menor medida opciones como sobrevivencialistas, supervivencialistas o el calco survivalista. Sin embargo, estas denominaciones hacen referencia a un momento posterior a la catástrofe, frente a otras como preparacionista, que también aparecía en algunas noticias, y que pone el foco en las medidas que se toman previamente al desastre.

Así, en la nota que publicamos el jueves, recomendamos emplear como equivalente en español a prepper la denominación preparacionista pues, aunque no lo recogen los diccionarios principales, está bien construida por analogía con voces como sensacionalista, belicista, tremendista o abolicionista.

Ilustración: @MoxParadox.

A continuación, un breve resumen de las demás recomendaciones de esta semana:

  • Construido, incluido... no llevan tilde

El diptongo -ui- no se tilda en los participios de los verbos terminados en -uir (distribuir, distribuido; concluir, concluido, etc.). El diptongo -ui- se tilda cuando recae en él el acento en palabras esdrújulas (cuídalo, construírsela) o en agudas terminadas en vocal (influí, incluí) o en s (derruís, excluís), pero no en las llanas terminadas en vocal (fluido, jesuita, incluida) o en s (destruidas, imbuidos, recluidos).

  • Homólogo no equivale a homónimo ni a colega

Homólogo alude a la persona 'que ejerce un cargo equivalente al de otra', mientras que homónimo significa 'con el mismo nombre'. Por otro lado, el Diccionario panhispánico de dudas y otros de uso como el Clave desaconsejan emplear homólogo y colega como formas sinónimas, aunque compartan un campo de significado.

En este sentido, cabe precisar que colega es un término más amplio, que abarca a todos los compañeros de una profesión, mientras que homólogo se refiere exclusivamente a aquellos que ejercen un mismo cargo: un ministro es colega de un alcalde (ambos se dedican a la política), pero este no es su homólogo, pues ejerce un cargo diferente.

  • Propiciar es 'favorecer', no 'provocar'

El verbo propiciar, con el sentido de 'ayudar a que sea posible la realización de una acción o la existencia de una cosa', tiene como sinónimos favorecer, coadyuvar o ayudar, pero no provocar o motivar, tal como señala el Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española de Manuel Seco.

  • Navidad: claves para una buena redacción
  1. Navidad, Navidades, Nochebuena... se escriben con mayúscula inicial por tratarse de nombres propios de festividades, según indica la Ortografía académica. En el caso de Navidades, que se emplea para referirse a una época del año, se admite también la escritura con minúscula.
  2. Términos como feliz, próspero, amor, paz o felicidad, que suelen verse con inicial mayúscula se escriben, al tratarse de adjetivos y nombres comunes, con minúscula inicial.
  3. Las expresiones tarjeta de Navidad o tarjeta navideña son preferibles a la voz inglesa Christmas.
  4. El belén, aunque proviene del nombre de la localidad donde la Biblia sitúa el nacimiento, se usa en este sentido como nombre común y por ello se escribe con inicial minúscula, como sus sinónimos nacimiento, portal y pesebre.

Aprovecho esta última recomendación navideña para, en nombre de todo el equipo de la Fundación del Español Urgente, enviaros nuestros mejores deseos para el próximo año.

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