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03/04/2014 07:33 CEST | Actualizado 02/06/2014 11:12 CEST

15 señales que no puedes pasar por alto en una relación

¿A veces tienes la sensación de que te encuentras en situaciones ligeramente mosqueantes? Te aconsejo que te quites las gafas de color de rosa y prestes atención a las siguientes señales. Tu cordura (y la gente que se preocupa por ti) lo agradecerá.

SuperStock via Getty Images

¿A veces tienes la sensación de que te encuentras en situaciones ligeramente mosqueantes? Te aconsejo que te quites las gafas de color de rosa y prestes atención a las siguientes señales. Tu cordura (y la gente que se preocupa por ti) lo agradecerá.

1. No saben lo que son los límites

Ya sea con una broma pesada, un calificativo poco agradable o la presión para que cuentes algo que tú consideras privado, si alguien no respeta tu derecho a tener un espacio propio (emocional, personal, físico o mental), te vas a acabar frustrando.

2. Cuentan tus secretos

A todo el mundo se le escapa algo de vez en cuando, pero si resulta que alguien a quien has confiado un secreto se lo suelta justamente a la persona que sabía que no debía es muy probable que no haya sido un simple accidente. Si ya pasa dos veces, ese alguien es un auténtico amigo-enemigo.

3. Se vuelven locos

Cuando tu compañero de piso te dejaba solo en la discoteca estaba claro que se iba a montar una gorda, pero ahora ya somos todos adultos. A menos que haya un incendio o una razón poderosa para gritar, para mandar 100 mensajes incendiarios o para salir corriendo, si hay ataques de locura o drama de por medio quiere decir que la persona que tienes enfrente no es capaz de controlar sus emociones. Da igual si es por ansiedad, por inmadurez o por una tendencia a la agresividad, no es algo con lo que tú tengas que lidiar.

4. Te esquivan

Están enfadados contigo o les has sacado un tema sobre el que no les apetece hablar. Tú ya te sabes su reacción y sabes que no te van a escuchar cuando intentan colgar el teléfono cuanto antes, o ignoran tus llamadas, o te recuerdan lo estresados que están o te repiten que no es el momento (nunca es el momento). A nadie le gusta hablar sobre temas delicados, pero si nunca te escuchan, quizás deberías cambiar de amigo/pareja y hablar con alguien que realmente se preocupe por los sentimientos (y la persona) que están detrás de las palabras que intentas decir.

5. Mienten

Si tu nuevo colega modifica la realidad cuando no le gusta el camino que ha tomado una conversación, aléjate. Si no hay confianza, no hay relación. Fin de la historia.

6. Cogen confianza demasiado rápido

Sí, hay gente que conecta con facilidad, pero los vínculos no se crean en un momento. Es imposible que te quieran de verdad en la segunda semana; si apenas os conocéis, no puede ser tu mejor amigo.

7. Te faltan al respeto

Todo el mundo se lleva decepciones, se estresa y se enfada, pero también hay que cuidar las formas cuando actuamos bajo presión. Eso dará una imagen de nuestro carácter. Que alguien insulte a otro o le trate como si fuera un saco de boxeo y pudiera desahogarse verbalmente con él dice mucho de esta persona, más de lo que puedan decir las palabras que salen por su boca. Este principio también se aplica si el receptor es el típico operador de atención al cliente pesado. La gente que se comporta así, puede tratar de la misma forma a cualquier persona.

8. Te sugieren que mejores tu imagen o tu vida

Puede parecer que solo quieren ayudarte, o que solo se están preocupando por ti, pero al darte consejos sin que se los hayas pedido quizás te están intentando controlar. Tú llevas siendo tú mucho tiempo, y si eso te hace feliz, la otra persona también debería sentirse feliz por ello. A no ser que esa persona te ofrezca su ayuda porque le has dicho que quieres cambiar algo, mantente alerta.

9. Siempre quieren algo de ti

Te das cuenta de que el mensaje tipo "me he acordado de ti", aparentemente casual, siempre va seguido de una petición. Los amigos siempre deberían estar ahí, pero si alguien se limita a pedir y nunca da, es hora de que le mandes a paseo.

10. Eh, que no ha sido culpa mía

Todos la hemos cagado alguna vez, no pasa nada. Muchas veces, si no se trata de una gran traición, cómo intentemos arreglarlo después de cagarla será lo que determine el destino de nuestra relación. El problema es que hay personas que siempre tienen una excusa para todo, hasta para lo inexcusable. Si tu amigo culpa a sus ex de todas sus rupturas, si siempre le echan del trabajo y se hace la víctima sin motivo, todo apunta a que se trata de un fugitivo de la culpa.

11. Tus amigos le odian

Tus amigos de verdad te quieren y quieren lo mejor para ti. Si uno de tus amigos critica algo de esa persona, puedes atribuirlo a un choque de personalidades, pero si cada vez que mencionas el nombre de dicha persona le llueven aluviones de críticas, toma nota.

12. Esa persona odia a tus amigos

Es normal que tu nueva pareja no quiera salir a tomar algo con todas las personas que conoces, pero si rechaza e intenta que cuestiones tu amistad o tu relación con tu familia, algo pasa. Mantén la guardia.

13. ¿Demasiado manipulador?

Suena un poco fuerte (y lo es), pero hay gente que asegura que has dicho o hecho cosas que en realidad no has dicho ni hecho, o que tu reacción es exagerada cuando no lo es. Es el tipo de gente que te dará una patada en la espinilla (de forma literal o figurada) y dirá "¡uy!" A los abusones les encantan los engaños emocionales para intentar volverte loco. Ten cuidado.

14. Nunca os veis

En esta época, la gente habla más por mensaje que cara a cara. No obstante, si lleváis 10 días escribiéndoos y seguís sin planes para quedar, probablemente solo seas un entretenimiento más en su vida. No merece la pena que gastes tu tiempo en una relación así. Podéis seguir siendo amigos si quieres, pero pasa página. Ser fan de alguien solo vale si ese alguien es tu cantante favorito.

15. Te sientes incómodo en su presencia

La intuición funciona; todos la tenemos. Confía en ti mismo.

Traducción de Marina Velasco Serrano