El 75% de los lanzadores de misiles iraníes están ya destruidos, pero Irán sigue atacando con drones baratos que ni EEUU ni Israel saben cómo parar
Ucrania también se ha enfrentado al mismo problema en su guerra contra Rusia.

El presidente de EEUU, Donald Trump ha asegurado en las últimas horas que las capacidades militares iraníes han sido en gran parte destrozadas, por lo que la guerra con Irán está "prácticamente terminada". Por su parte, el ejército israelí ha anunciado que el 75% de los lanzadores de misiles iraníes han sido destruidos.
En ese sentido, los expertos destacan que el uso de misiles por parte de Irán ha sido sorprendente, ya que la república islámica se ha centrado en atacar diversos objetivos en vez de realizar ofensivas contundentes contra objetivos militares concretos.
En declaraciones a Business Insider, James Devine, profesor asociado del Departamento de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Mount Allison (Canadá), ha señalado que "Irán está utilizando sus misiles a un ritmo constante y contra una amplia gama de objetivos, en lugar de realizar grandes ataques masivos dirigidos a un solo lugar".
Respecto a cuál podría ser la finalidad de esa estrategia iraní, Devine ha expresado que la república islámica "parece estar intentando desgastar los suministros de interceptores de EEUU y sus aliados".
En esa lucha por disminuir la cantidad de interceptores enemiga, los drones baratos iraníes están desempeñando un papel determinante. Los vehículos no tripulados Shahed hacen enfrentarse a los ejércitos a una difícil situación: tener que gastar caros interceptores para acabar con armamento cuyo coste de fabricación es mucho más bajo.
"Los drones Shahed suponen una amenaza sin opción clara para detenerla"
En relación a esos vehículos no tripulados, Ryan Bohl, analista senior de Medio Oriente y el norte de África en la empresa de inteligencia de riesgos RANE, ha afirmado, también en palabras a Business Insider, que "los sencillos drones suponen una amenaza contra la que EEUU, Israel y los países del Golfo no tienen una opción clara para detenerla".
La problemática de emplear caros interceptores para derribar drones baratos no es nueva. Lo mismo le ha ocurrido a Ucrania, que ha tenido serias dificultades para acabar (de una forma económicamente sostenible) con las decenas de miles de drones Shahed que Irán les ha entregado a las fuerzas rusas.
