Carolina Marín se retira del bádminton convertida en leyenda
La campeona olímpica ha anunciado que toma esta difícil decisión después de una larga reflexión: "No quiero poner en riesgo mi cuerpo por ello".
Era una opción que siempre se había vislumbrado en el horizonte como un nubarrón, pero que inexorablemente estaba encima de la mesa. La laureada campeona olímpica Carolina Marín ha anunciado su retirada del bádminton profesional este jueves. Una —otra, en realidad— dura lesión de rodilla le dejó a las puertas de la final de las Olimpiadas en París 2024, pero aquel crujido ha acabado arrebatando a España a una deportista que, con 32 años, ya es una leyenda indiscutible de esta disciplina.
La onubense ha compartido un vídeo sobre el anuncio de la retirada en sus redes sociales, señalando que "mi camino acaba aquí", pero acordándose del apoyo recibido: "Gracias a todos, porque de una u otra forma también habéis formado parte de ello". Marín también ha confirmado que este adiós le privará de un momento que evidencia cómo ha colocado a Huelva en el mapa de este deporte. No participará en el europeo que se celebra en dicha ciudad andaluza.
Carolina también ha adelantado que "en esta nueva aventura llevaré conmigo siempre los valores que me han acompañado hasta ahora e intentaré devolver a la sociedad todo lo que me ha dado en este tiempo", al tiempo que ha resumido su carrera y logros con la siguiente frase: "Ha sido un viaje maravilloso".
Conquistó las olimpiadas, el mundo, Europa y... el corazón de quienes aman este deporte
Marín, la española que se ganó a pulso que jóvenes asiáticos forrasen sus carpetas del colegio con sus imágenes en el terreno de juego, ha sido la protagonista de un viaje que no solo ha sido "maravilloso", sino un auténtico desfile de victorias y triunfos. Fue campeona olímpica en Río de Janeiro 2016, pero conquistó el mundial tres veces y en su palmarés hay siete europeos. Y hasta su última rival en París, He Bing Jiao, mostró sus respetos cuando subió a colgarse el oro con un gesto hacia ella y a España.
La atleta andaluza ha explicado que en esta decisión ha pesado el no querer arriesgarse a condicionar la calidad de vida de aquí en el futuro. "No quiero poner en riesgo mi cuerpo por ello", ha asegurado quien lleva sumida en una exhaustivas tareas de rehabilitación y recuperación desde hace dos años.
De hecho, el pasado año, en otra publicación en su cuenta oficial de Instagram dejaba pistas del viaje al que se ha referido hoy. "Mi camino sigue y sé dónde me gustaría que me lleve. No sé si llegaremos al destino que queremos, pero sé que disfrutaremos del trayecto", decía Marín cuando se cumplía un año de la dura lesión en la capital gala.
Sea como sea, aquel camino conducía igualmente a las páginas de la historia del deporte español y el olimpo deportivo. Da igual el tiempo que Carolina se haya detenido en el trayecto. Las puertas ya estaban abiertas para ella.