Luis García-Rey: "El fútbol despierta muchas pasiones y no siempre se canalizan en la dirección adecuada"

Luis García-Rey: "El fútbol despierta muchas pasiones y no siempre se canalizan en la dirección adecuada"

Entrevista con el periodista deportivo y escritor, que acaba de publicar 'Chantaje', su tercer libro.

El periodista deportivo y escritor Luis García-Rey posando con su nuevo libro, 'Chantaje'-IMAGEN CEDIDA (ESPASA)

Luis García-Rey (Vigo, 1981) es uno de los rostros más conocidos del periodismo deportivo televisivo. Desde hace dos décadas su nombre acompaña a un modelo de informativo, como fue el de Deportes Cuatro, el conocido como Los Manolos, que revolucionó la forma de acercar el deporte a los españoles. 

El comunicador, al que ahora se puede escuchar en El Partidazo de la Cadena COPE, continúa escribiendo su historia en el mundo de la literatura. Acaba de publicar su tercer libro, Chantaje (Ed. Espasa), una novela negra ácida y salvaje sobre la corrupción y las cloacas del poder. La historia está protagonizada por Axel y Loor, los personajes de sus dos primeras novelas y que le llevaron a ganar el Premio Primavera de Novela 2024 con Loor

El HuffPost habla con García-Rey en pleno Mundial, mientras compagina la promoción de Chantaje con los partidos de la selección española a la que, antes de empezar la competición, veía como principal candidata al título y que ahora tras los partidos de la fase de grupos le ha quitado ese cartel de favorito. 

-Te llega la promoción y el trabajo que hay después de la publicación en pleno Mundial, ¿cómo lo estás haciendo?

El libro salió el 27 de mayo e intenté apretar ahí la promoción para liberarme un poco más en el Mundial, pero al principio el campeonato es una fase de calentar motores hasta que llega lo verdadera importante, que es lo que empieza ahora. Ya ha pasado un mes, he disfrutado mucho de Chantaje y ahora todavía sigo, pero ya con un ojo mucho más puesto en Estados Unidos.

En estas semanas la fase de grupos ha sido muy larga, España ha jugado tres partidos e intento pendientes del resto de selecciones, pero tengo claro que hay muchos partidos de madrugada que no quiero ver porque prefiero descansar para estar fresco para otras cosas.

-¿Eres más periodista escritor o escritor periodista?

Voy por épocas. Cuando estoy escribiendo me siento más periodista y cuando sale la novela me siento más escritor. Escribir es un proceso muy íntimo, lo haces solo y la gente te considera periodista y no dejas de ser lo que la gente cree que eres. Luego, cuando salen las obras, sí que la gente te pregunta mucho más por las obras y soy más escritor. Es algo que va por épocas, pero nunca dejaré de ser periodista deportivo, llevo 20 años haciéndolo, me ha apasionado siempre y tiene mucho peso en mi vida.

-¿Con qué vas a sorprender en Chantaje al lector?

Es una historia muy actual que se divide en dos localizaciones: Madrid y Edimburgo. Por un lado, está la desaparición de una prostituta en Lavapiés que está muy relacionada con un alto cargo de este país, que es algo que no debería suceder, pero como vemos todos los días sí que ocurre. La gente va a poder identificar la historia con cosas que están pasando en la vida real. Por otro lado, en Edimburgo vamos a padecer como lectores un chantaje porque un comisario va a tener que decidir entre matar a tres criminales o salvar la vida a la persona que más quiere, y eso para un comisario es muy difícil. De ahí viene la pregunta de si todo el mundo tiene un precio porque, probablemente, por dinero no seríamos capaces de hacer cualquier cosa, pero cuando ponen en juego la vida de la persona que más queremos igual sí que somos capaces de llegar más lejos. El lector se va a tener que hacer preguntas incómodas.

Luis García-Rey junto a su tercer libro, 'Chantaje'.Imagen cedida (ESPASA)

-Empiezas con ese "todo el mundo tiene un precio", que parece que no puede ser más acertada esa frase hoy en día.

Sí, desde luego. Hasta va a aparecer una caja fuerte que pertenece a un político muy relevante y tiene unos documentos muy importantes que no deberían estar ahí. No paran de pasar cosas que me tienen alucinado porque, sobre todo, yo las he escrito antes. Hay un paralelismo entre la novela y la realidad que muchas veces es desconcertante.

-¿Se puede decir que la realidad supera a la ficción?

No deja de ser un cliché, pero es que se cumple. Claramente está pasando. Yo escribía algo y decía que no sabía si iba a ser verosímil y luego te das cuenta que te estás quedando corto conforme avanzan las semanas y salen las noticias.

-Tras el éxito de las dos anteriores y de ganar el Premio Primavera con la segunda, ¿notas más presión o responsabilidad en el sentido de que la gente ya te busca como escritor y no como presentador deportivo?

En la primera no tenía ninguna presión, me lo tomé como un juego y no había nadie esperando, lo hice para mí y para ver dónde nos llevaba. Luego se publicó y tuvo bastante éxito. Después salió la segunda y gané el Premio Primavera. No es que tenga presión de que está pudiendo conmigo porque todo el mundo tiene presión en su trabajo, pero sí que noto que hay gente esperando. Al principio era el presentador de Cuatro que ha sacado un libro y ahora ya es la nueva novela de Luis García-Rey. Eso es muy gratificante y es una cosa que me encanta.

-Igual en unos años eres el nuevo Juan Gómez Jurado.

Qué va, esto es como los futbolistas y el nuevo Messi, para nada. Yo soy Luis García-Rey y estoy tratando de hacerme un hueco, él es una estrella de este país.

-¿Por qué atrae tanto la novela negra?

Creo que la carga social en la novela negra está escondida. Forma parte del contexto de la novela, pero en la superficie hay un juego entre el lector y el escritor por desentrañar un crimen, ver si te puedes adelantar a las pistas y descubrir quién lo ha hecho y sus motivos. Ese juego funciona muy bien. Luego, a través de este juego también inoculas una carga social importante.

En mi novela está muy presente el racismo y la relación de los altos cargos políticos de este país con la construcción del relato y de la verdad. Hay mucha actualidad, eso es verdad, pero se disfraza de juego y eso a la gente le engancha mucho.

-¿Va cada vez a más el racismo en la sociedad?

Siempre ha estado ahí, pero yo creo que va a menos. Lo que pasa es que hay mucha gente que era racista y que está perdiendo la vergüenza a la hora de decirlo. Hubo una época en la que les daba más vergüenza o miedo reconocerlo y ahora eso igual se está perdiendo un poco, pero afortunadamente creo que si pensamos con claridad somos menos racistas y las sociedades van avanzando. Claro que sigue habiendo gente muy racista y todos lo somos un poco de forma involuntaria porque, aunque no queramos, no dejamos de tener una educación y un contexto social muy concreto con un racismo social e inherente, pero hace nada había segregación en muchos sitios y afortunadamente estamos avanzando. Eso sí, no hay que dejar de hacerlo y hay que intentar que los racistas sigan teniendo vergüenza.

Hay que intentar que los racistas sigan teniendo vergüenza.
LUIS GARCÍA-REY

-La selección española, con Lamine y Nico a la cabeza, pusieron muy en el foco el tema de la lucha contra el racismo.

Hay una cosa que no nos tiene que confundir con la realidad que son las redes sociales. Entre el algoritmo y que hay anonimato son dos elementos que las hacen una combinación peligrosísima. También hay que reconocer que el mundo del fútbol es un mundo anticuado, conservador y retrógrado en el que hay que avanzar a pasos agigantados. Se está haciendo, pero muy despacio y hay mucho racismo que vemos en muchos estadios porque el fútbol despierta muchas pasiones y no siempre se canalizan en la dirección adecuada.

-¿Qué relación tienes con Twitter?

Pasiva, absolutamente pasiva. No escribo nunca porque he perdido el interés, es bastante basura, te insultan y nunca me viene bien que me insulten. Lo consulto y soy un lector más porque si tienes suerte puedes encontrar cosas interesantes, aunque tengo que reconocer que quiero salir de ahí. Veo que el algoritmo me quiere dar la razón y tampoco tengo interés de que me den la razón permanentemente. Está absolutamente dirigido y creo que hay que luchar un poco contra eso.

-¿Los periodistas deportivos os sentís muy expuestos? Con Juan Carlos Rivero lo estamos viendo, que con un fallo casi se convierte en trending topic.

Supongo que cada uno tendrá una opinión. Hay gente que no le importa tanto y otros son más vulnerables. A mí el de Juan Carlos Rivero me parece un ejemplo maravilloso porque es capaz de reírse de sí mismo, no le da ninguna importancia y eso es muy importante. Aunque habría que preguntarle a él, imagino que en el algún momento le habrá tocado porque estas campañas a veces son demasiado agresivas, pero en general lo lleva bien, se ríe de si mismo y me parece un muy buen ejemplo. Hay que intentar revitalizar un poco y si algo te está haciendo daño hay que salir de ahí.

Luis García-Rey junto a su tercer libro, 'Chantaje', en un calle de Madrid.Imagen cedida (ESPASA)

-Los años de los éxitos de la selección en 2008, 2010 y 2012 estuvieron muy ligados a Cuatro y Telecinco, ¿te sentiste como parte de esos años dorados al estar en el equipo de retransmisiones?

Me encantaría decirte que sí y que pusimos nuestro granito de arena, pero creo que en el fondo no. Fuimos testigos privilegiados, pero el mérito fue de Xavi, Iniesta, Casillas, Ramos y compañía. Nosotros contribuimos a aquello que se estaba produciendo, que era bastante mágico, único e histórico, acercárselo al país, que luego se unió a esas hazañas, pero el mérito fue de los futbolistas y de los seleccionadores.

-Hicisteis una cobertura que marcó a muchas generaciones y revolucionó el periodismo deportivo.

Sí que es verdad que se reunió la gente en plazas de toda España. La dirección de la cadena se volcó y fue un acierto total. Teníamos un equipo desplazado por toda la competición, lo cubrimos muy bien y creo que es de las mejores cosas que hemos hecho. La gente lo valoró primero porque el éxito atrae más que el fracaso y porque se creó una comunión entre el medio, la afición y la selección.

La audiencia nos respaldaba muchísimo y hacíamos programación especial en Eurocopas y Mundiales con el informativo de una hora, una previa de dos horas, un postpartido eterno y una programación de madrugada. Era un no parar. Todo eso ha cambiado, eso fue la época dorada de la televisión deportiva en España.

-¿Hoy en día es viable hacer eso?

Sinceramente no lo sé, pero si no se está haciendo… El partido siempre va a ser viable porque siempre va a dar audiencia, pero luego hay tanto contenido diversificado en tantas plataformas que ya no sé si es viable hacerlo en una privada. Si compras los derechos y eres una televisión de pago sí que puedes permitírtelo, pero una privada no lo sé. La tele ya no es lo que era. En 2010 todos consumíamos a todas horas televisión, pero ahora hay muchas plataformas y vías de entretenimiento. Incluso pasa lo mismo con los libros y los libreros.

-Ha terminado la primera fase del Mundial, ¿cómo has visto a España?

Regular. Hay jugadores que no están en su mejor momento y creo que todo pasa por recuperar a Lamine Yamal. Te diría que Rodri y Pedri tampoco están a su mejor versión, pero si Lamine da su mejor nivel en estas eliminatorias se produciría un efecto contagio que ayudaría a la selección, pero ahora mismo no la pongo entre las principales candidatas a ganar el título. Ahora mismo, si lo ganamos sería una sorpresa.

Ahora mismo, si ganamos el Mundial sería una sorpresa
LUIS GARCÍA-REY

-¿Tu favorita es Francia?

Antes de empezar te diría que si Lamine Yamal está bien era España, pero como hemos visto que no está bien eso varía. Luego había un grupo de selecciones que para mí eran Francia, Argentina, Inglaterra y Portugal y, por lo que hemos visto, el orden sería Francia, después Argentina y el resto ya sería una sorpresa.

-¿Compras las similitudes con 2010 que estamos viendo con el primer tropiezo, luego ganar dos sufriendo, un partido contra una selección de Bielsa, etc?

No, a mí no me recuerda a nada en lo del 2010, pero si tuviera que hacer un programa estaría vendiendo eso. La gente lo compra, vendes optimismo y es más fácil vender éxito que fracaso. Podemos salir campeones, pero no me recuerda a nada a aquel campeonato.

-Uno de los debates de este Mundial son las pausas de hidratación, ¿qué te parecen que se hagan por decreto?

No es lo que más me gusta del mundo, especialmente por lo que representa de que el capitalismo lo conquista todo y que todo tenga que ver con el dinero y se carguen la filosofía del fútbol. En eso estoy de acuerdo con la gente, pero creo que a efectos prácticos molesta menos de lo que parece. Cambiará el juego de alguna forma, nos adaptaremos y ya está, pero creo que hay que combatir antes muchas otras cosas como las pérdidas de tiempo, los jugadores que fingen y simulan, los calambres cuando vas ganando, etc. Nunca en la historia del fútbol ha tenido un calambre de un equipo que va perdiendo, a mí eso que me lo expliquen. Con las pausas de hidratación, que ojalá no las hubiese, creo que la gente se está volviendo loca y no son para tanto.

-¿Se habrían implantado en otro Mundial fuera de Estados Unidos o el hecho de ser ahí donde tienen una tradición de hacer estos parones durante eventos deportivos lo ha hecho más fácil?

En Estados Unidos tienen esta cultura muy arraigada y nosotros no tanto, pero nos vamos a tener que acostumbrar porque el dinero es el que manda. Se gana mucho en esas pausas de tres minutos y va a ser muy complicado que no vaya a continuar. Hay gente que dice que ha salido mal el experimento y que lo van a quitar, pero yo tengo muchas dudas.

Con las pausas de hidratación creo que la gente se está volviendo loca
LUIS GARCÍA-REY

-Otro debate es que estamos viendo actuaciones individuales muy buenas de todas las estrellas, ¿es el Mundial con el nivel más alto de jugadores o ayuda que haya rivales muy flojos?

Se está vendiendo el Mundial de las estrellas, pero vuelvo a lo mismo, hay que vender y me parece estupendo. De momento, el Mundial no ha empezado y hasta las eliminatorias nada. Mbappé batirá el récord de Messi igual que Messi ha batido el de Klose, pero porque hay más partidos y contra rivales más débiles. Hay que esperar a que lleguen los cruces y se enfrenten entre las grandes. Por supuesto que lo están haciendo bien, son estrellas mundiales, pero hay que verlos cuando se enfrenten entre las grandes para ver su rendimiento real.

-¿Te quedan elogios para definir a Messi?

Me está sorprendiendo sobre todo que sea el jugador estrella de una de las máximas candidatas y eso tiene mucho mérito. Yo pensaba que no estaría para liderar a Argentina y de momento lo está haciendo. Habrá que ver si es capaz de lograrlo contra un equipo potente, pero en los libros de la historia el nombre de Messi va a estar grabado en oro. Tiene 39 años, para mi gusto ha sido el jugador más importante de todos los tiempo y me gusta ver que con esa edad y en su sexto mundial sigue siendo uno de los mejores del mundo.

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Redactor de Virales. Graduado en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y Máster en Periodismo de Investigación, Datos y Visualización por la UNIR. Realizó las prácticas en el Heraldo de Aragón y la Cadena SER y desde 2019 lleva en El HuffPost, donde escribe sobre temas deportivos y cuenta historias nacidas en redes sociales o en la televisión.

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