Greenpeace denuncia que las petroleras ganan 21 millones de euros extra al día con la guerra de Irán: "Millones de personas agonizan con los precios y las empresas se llenan los bolsillos"
La guerra de Irán está sirviendo para que las compañías petroleras obtengan unas ganancias extraordinarias. Greenpeace lo ha señalado en un informe.

Uno de los principales efectos de la guerra de Irán es la subida del precio de la gasolina. El bloqueo del estrecho de Ormuz provoca que los precios suban, y la incertidumbre continúa porque nadie sabe durante cuánto tiempo van a prolongarse las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Greenpeace se ha vuelto a pronunciar en contra de la guerra, esta vez poniendo el foco en el negocio de las petroleras.
Según la organización ecologista, las compañías están ganando alrededor de 21 millones de euros extra al día gracias a la subida del precio del combustible. Así lo señala un estudio encargado al experto en energía Steffen Bukold. El informe hace referencia a la operativa de estas empresas en Alemania, aunque Greenpeace lo extrapola al resto de Europa.
"En Irán, la gente está muriendo; millones de personas en Europa sufren las consecuencias de la subida desorbitada de los precios; y las petroleras se enriquecen a costa de los clientes", expone la experta en transporte de Greenpeace, Lena Donat.
Lo cierto es que el gobierno alemán piensa en limitar las subidas de la gasolinera, impidiendo que suban el precio más de una vez al día. Sin embargo, Greenpeace va más allá y apuesta por otro tipo de solución: confiscar los beneficios y repartirlos.
La propuesta de Greenpeace: confiscar los beneficios
Greenpeace quiere que el gobierno confisque los beneficios de las petroleras y que invierta ese dinero para llevar a cabo una verdadera transición ecológica.
"Con los 21 millones de euros de beneficios diarios que obtienen estas corporaciones, el gobierno podría regalar 1300 coches eléctricos pequeños cada día", expone el comunicado.
También consideran otras alternativas. Mediante esos beneficios, el gobierno podría proporcionar una bomba de calor a 840 hogares, un sistema de energía solar en el balcón a 35.000 hogares o un abono gratuito de transporte público a 27.700 personas.
El estudio subraya que el precio de la gasolina ha subido mucho más que el coste del petróleo en crudo. De este modo, la industria genera importantes ganancias a costa de los conductores.
"Resulta particularmente llamativo que las refinerías nacionales lleven años produciendo más gasolina de la que Alemania consume, lo que significa que prácticamente no existe dependencia de un aumento en los precios de importación que justifique las subidas", advierte Greenpeace en su comunicado.
Los europeos gastarán 220 euros más en gasolina
Con el precio del barril de petróleo alrededor de 100 dólares, los conductores europeos pagarán un extra de aproximadamente 220 euros en gasolina este año.
Es lo que advierte un informe de la consultora Transport & Environment (T&E). Para hacer este análisis ha tenido en cuenta los datos de 2022, cuando el precio del barril de petróleo alcanzó la misma cifra.
La solución que propone el director de T&E, Antony Froggatt, es similar a la de Greenpeace: "Europa debe priorizar ahora los vehículos eléctricos, las bombas de calor y las energías renovables para garantizar que esto no vuelva a ocurrir".
El precio de la gasolina puede seguir incrementándose las próximas semanas si continúa el bloqueo del estrecho de Ormuz.
