El presidente de Estados Unidos se levantó de la mesa de negociaciones para echar un vistazo por la ventana y observar las obras de su nuevo salón de baile.
El presidente de EEUU convocó a las compañías más importantes del sector del petróleo a una reunión urgente en la Casa Blanca este viernes por la situación de Venezuela. La española Repsol, entre las presentes.
La empresa energética española está considerada una pieza clave por su peso en el país y el Gobierno ha asegurado ayuda y apoyo "en lo que sea necesario".
Putin ha enviado un submarino para escoltar un petrolero que EEUU intentó confiscar frente a las costas de Venezuela, informa 'The Wall Street Journal'.
El presidente de EEUU no avanza detalles sobre la transición en el país caribeño tras el arresto-secuestro de Maduro y de presos políticos o elecciones, nada, pero los recursos naturales... Eso ya es otra cosa. Él mismo se pone al mando del proceso.
Moscú y Pekín pierden un aliado importante en América Latina, pero por ahora sus reacciones se limitan a las palabras y no se espera que se trasladen a los hechos. Hasta pueden ver avaladas sus apuestas en Ucrania o Taiwán con este golpe.
El presidente de EEUU plantea una lista de reclamaciones a Caracas que supone convertir el país en un satélite, con sus recursos naturales y sus infraestructuras a la orden de Washington. Si no lo hace, habrá más ataques. "Estamos a cargo", dice.
La corriente mayoritaria es optimista a corto plazo, al ser una operación rápida y sin apenas daños. Pero a largo plazo hay más incertidumbre y factores a sopesar.
El presidente de EEUU anuncia que se quedará con el petróleo venezolano incautado e insiste contra el chavista: "Si se hace el duro, será la última vez que pueda hacerlo". Esta noche ha atacado otra lancha en el Pacífico, con un muerto.
"Venezuela siempre ha sido y seguirá siendo respetuosa de la legalidad nacional e internacional. ¡Nada ni nadie detendrá a nuestra patria en su camino de avance y victoria!", defiende Caracas.
El presidente de EEUU da un paso más en su estrategia de cerco a Maduro: va más allá de las sanciones al limitar una fuente esencial de fondos y la capacidad de Caracas de operar en el comercio mundial. Y sin pedir parecer al Congreso.