India y la UE cierran un acuerdo comercial tras 18 años negociando, pero solo uno con Trump gobernando
Bruselas y Nueva Delhi envían un mensaje en plena guerra arancelaria 'made in USA' suscribiendo "la madre de todos" los pactos, que aúna a la segunda y la cuarta economía mundiales, abriendo la puerta a un mercado de 2.000 millones de consumidores. Eso sí, tras el ejemplo del Mercosur, todos los ojos buscan ya la 'letra pequeña'.
Bruselas no solo ha apretado el acelerador del libre comercio con el Mercosur y mirando a Sudamérica. También lo hace mirando a Asia del Sur, concretamente a la India, donde después de la friolera de 18 años de negociaciones ha bastado con uno solo con Donald Trump de regreso a la Casa Blanca ejecutando su guerra arancelaria.
Las cifras del monstruo comercial saliente de este acuerdo son apabullantes. Estamos hablando de una firma que une a la segunda y la cuarta economía mundiales y que abre la puerta a la creación de un mercado con 2.000 millones de potenciales consumidores. Con todo, a nadie se le escapa que este pacto y su 'letra pequeña' será analizados con lupa ante las tensiones que está generando el Mercosur en el campo europeo.
El pacto ha sido anunciado esta mañana por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien en sus redes sociales ha señalado, sin tapujos, que "hemos cerrado la madre de todos los acuerdos". También ha destacado que "hemos creado una zona de libre comercio de dos mil millones de personas, de la que ambas partes se beneficiarán", pero apuntando a que "esto es solo el comienzo" y que "haremos crecer nuestra relación estratégica para que sea aún más fuerte".
Vender automóviles al tercer mayor mercado mundial, pero también aceite, vino y medicinas
En líneas generales, este tratado de libre comercio no eliminará completamente las trabas comerciales, pero sí supondrá importantes cambios para ambas partes en las siguientes áreas y productos que verán rebajados sus aranceles:
- Automóviles
- Maquinaria.
- Productos químicos.
- Productos farmacéuticos.
- Vino.
- Aceite de oliva.
- Preparados cárnicos.
Uno de los ámbitos más jugosos, en términos de exportación, que se le abren a la Unión Europea pasa por el sector automovilístico. China y EEUU lideran un podio cuyo tercer escalón le pertenece a la superpoblada India. Según adelanta Reuters, los actuales aranceles del 70% al 110% existentes para este producto pueden acabar rebajados hasta el 40% e incluso, en fases posteriores, al 10%. Eso sí, habrá una cuota anual de 250.000 coches.
A mayores, se abre un nuevo frente o alternativa en el comercio internacional del acero, uno de los principales bienes de exportación de India. Por ejemplo, en materia de maquinaria se rebajará del 44% al 0%. En cuanto a los productos químicos pasa del 22% a desaparecer también, igual que con productos del sector farmacéutico que actualmente están también en 22%.
En cuanto a los productos del sector primario, a países como España, Francia o Italia se le abren una auténtica oportunidad histórica de acceder a un mercado que prácticamente estaba cerrado a cal y canto. El arancel para el vino, actualmente en un inabarcable 150%, pasará a moverse entre el 40% y el 50% según determinados casos. Las bebidas espirituosas bajan al 40%. Pero España e Italia también verán cómo desaparece la tarifa comercial para el aceite de oliva. El que es un producto clave para nuestra economía, pasará de estar gravado con un 45% a nada.
Los preparados cárnicos bajan del 110% al 50%, con la excepción de la carne de ovino, que también desaparece tras estar ahora en el 33% actual. Es clave en un país donde por motivos religiosos está prohibido comer carne. Además, se ha establecido una salvaguarda en el ámbito del sector primario, respecto a las condiciones que deberán respetar desde el mercado de origen y evitar que India sea un país desde el que entren productos de terceros países ajenos al tratado. Por ello, deberán estar "procesados significativamente".
Nueva Delhi, víctima clara del 'Día de la Liberación' de Trump, se venga
Cabe recordar que el cierre de este acuerdo llega después de que India sufriese con un claro protagonismo los aranceles de la Administración Trump. Ha sido uno de los países en el punto de mira de la política económica de la Casa Blanca por varios factores clave, como el de las nuevas tecnologías o la industria farmacéutica. Escenas de aviones de mercancías partiendo del país repletos de cajas de iPhone ensamblados allí fueron frecuentes en un momento de incertidumbre económico como aquel.
El Día de la Liberación, como apodó Trump a la imposición de aranceles 'recíprocos' -no lo eran en buena parte de los casos- que llevó a muchos países a tener que renegociar con su secretario de Estado de Comercio, Scott Bessent, logrando acuerdos más favorables a Washington o beneficios concretos. Una de las líneas políticas entroncó directamente con el de empresas farmacéuticas.
El 35% de las exportaciones de este sector en la India están comprometidas con EEUU, generando una tarta de 10.500 millones de dólares estadounidenses. Algunas firmas indias como Dr. Reddy’s y Sun Pharma ganan la mitad de todo lo que ingresan en el mercado estadounidense. Trump ha actuado por dos lados, está obligando a las compañías farmacéuticas a producir en territorio estadounidense y también quiere obligarlas a vender a precios sumamente más bajos, alegando que lo hacen en Europa -en realidad, se negociaron compras a un determinado coste, no hay trato de favor-.