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La UE se arrima a India en mitad del caos arancelario de Trump: las claves del ansiado 'mega acuerdo'

La UE se arrima a India en mitad del caos arancelario de Trump: las claves del ansiado 'mega acuerdo'

Von der Leyen y Costa son los invitados de honor en el 77º Día de la República, en una visita en la que tratarán de cerrar un pacto comercial que aminore el daño de las tasas de EEUU y abra más el mercado del gigante asiático para los Veintisiete. 

El primer ministro de India, Narendra Modi, saluda a la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, junto al presidente del Consejo, Antonio Costa, en el desfile del Día de la República en Nueva Delhi, el 26 de enero de 2026.
Narendra Modi saluda a Ursula von der Leyen, junto a Antonio Costa, en el desfile del Día de la República en Nueva Delhi, el 26 de enero de 2026.Adnan Abidi / Reuters

La Unión Europea (UE) y la India están listas para acordar "la madre de todos los acuerdos" comerciales y un pacto de defensa que tiene como objetivo alejar a Nueva Delhi de sus estrechos lazos políticos y militares con Rusia, esos que lo están salvando de los efectos de las sanciones por invadir Ucrania. 

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo, António Costa, son este lunes los invitados de honor en las celebraciones del Día de la República de la India, y ya van 77, mientras ambas partes se preparan para alcanzar un acuerdo político que viene, sobre todo, a defender a las dos partes ante la guerra arancelaria revivida por el presidente de EEUU, Donald Trump

En declaraciones previas al viaje, la alemana afirmó que era un "inmenso honor" y una "clara declaración de intenciones políticas" que ella y Costa fueran los primeros jefes de instituciones de la UE como "invitados de honor" a las celebraciones nacionales. Y el portugués elogió la Cumbre UE-India como un “gran avance”, con la Unión lista para “obtener el mayor nivel de acceso jamás otorgado a un socio comercial en el mercado indio, tradicionalmente protegido” y una “ventaja competitiva significativa en sectores industriales y agroalimentarios clave”.

Según datos de la UE, la UE es el principal socio comercial de la India ; el comercio de bienes alcanzó un valor de 120 000 millones de euros en 2024, lo que representa el 11,5 % del comercio total de la India. Para 2030, se prevé que la India sea la tercera economía más grande del mundo, después de China y Estados Unidos.

¿Pero por qué puede ser tan importante este acercamiento? 

  • La UE está trabajando para diversificar sus relaciones comerciales y de defensa en medio de las tensas relaciones con la administración de Trump y también con China. Un acuerdo con Nueva Delhi impulsaría los lazos comerciales y de defensa de la UE con un país de 1.400 millones de habitantes que históricamente ha mostrado una inclinación hacia Rusia El pacto global sumaría a casi 2.000 millones de personas, que representan una cuarta parte del PIB mundial. También daría a los fabricantes de defensa del bloque, ávidos de exportaciones, un impulso muy necesario. 
  • La Administración Trump ha paralizado su propio acuerdo comercial con India, imponiéndole aranceles del 50 % en agosto pasado. Ambas partes aún están negociando un acuerdo, pero parece lejano. Por eso, que Bruselas se arrime a India puede causar escozor a Washington, por más que ellos estén hablando también en los despachos, desatando de nuevo la ira del visceral presidente republicano. 

¿Y qué es lo que se pretende con este pacto? 

  • La UE quiere que India reduzca los aranceles a los automóviles (que actualmente superan el 100%), mientras que Nueva Delhi exige garantías de que sus exportaciones de acero no se verán afectadas por los próximos aranceles de la UE al acero, así como por el impuesto fronterizo sobre el carbono del bloque. 
  • Los negociadores aún estaban abordando estos puntos conflictivos ayer, domingo, pero se espera que se resuelvan para el martes, con la India programada para reducir los aranceles a los automóviles y la UE ofreciendo apoyo adicional para la descarbonización a las empresas indias.
  • La parte más complicada es la agricultura, tema delicado para ambas partes, ya que productos como la carne de res, las aves de corral, el arroz y el azúcar quedarán excluidos de los recortes arancelarios. Se espera que los aranceles sobre el vino, las bebidas espirituosas y el aceite de oliva europeos se reduzcan drásticamente al entrar en la India (al 150% ahora), lo que explica por qué países centrados en la agricultura como Francia e Irlanda probablemente se sumen.
  • También se espera que la UE y la India lancen un nuevo marco de cooperación sobre movilidad laboral, en virtud del cual la UE espera atraer trabajadores altamente cualificados y temporeros de la India. "Por supuesto, en consonancia con las necesidades del mercado laboral de la Unión Europea", declaró un funcionario a la DW.
  • India ha exigido, además normas más flexibles para sus exportaciones farmacéuticas y el mismo acceso libre de aranceles para los textiles que la UE otorga a vecinos asiáticos como Pakistán y Bangladesh. Delhi espera que esto compense el impacto de los aranceles estadounidenses, que han sido especialmente perjudiciales para el sector textil indio.

Más allá del mercadeo

Pero de esta visita debe salir también un marco de Asociación de Seguridad y Defensa entre la UE y la India, que se centra en la integración de las industrias de defensa europeas e indias, según un funcionario de la UE. Se espera que la India, que tradicionalmente ha comprado armas a Rusia (además de recursos energéticos como el petróleo), redoble sus recientes compras de armas a Europa, incluyendo la adquisición de aviones de combate Dassault Rafale a Francia.

Tras la crisis de Groenlandia, los reveses en los acuerdos comerciales de Mercosur (recurridos a la Justicia comunitaria por la Eurocámara) y el de la UE-EEUU (firmado en verano, aún afinándose y con Trump presionando por más), Bruselas necesita una victoria geopolítica. India ofrece esa oportunidad, además de la promesa de imágenes glamurosas del desfile del Día de la República para los altos funcionarios europeos. Pero aún queda mucho por hacer antes de que este megaacuerdo se haga realidad. Y Europa tiene un historial de tropiezos.