Qué puede pasar ahora con el precio del petróleo tras el ataque de Trump a Venezuela y la detención de Maduro
La corriente mayoritaria es optimista a corto plazo, al ser una operación rápida y sin apenas daños. Pero a largo plazo hay más incertidumbre y factores a sopesar.
Tras los hechos vienen las derivas y las consecuencias. Serán muchas, como corresponde, con dos hechos tan importantes como en este caso el ataque de Estados Unidos sobre Venezuela y la detención de su presidente, Nicolás Maduro, y de su mujer, Cilia Flores. El país caribeño es un "vergel" petrolífero. Algo que para unos analistas es una causa muy importante del ataque mientras que para otros se trata de la única, realmente.
Entre medias, el análisis económico-energético y lo que afecta al bolsillo de los países y del tuyo propio: en qué afectará todo esto al precio del petróleo, a su producción, comercio, oferta y demanda.
Qué ocurrirá a corto plazo: los analistas, optimistas
Afortunadamente, con la eficiencia energética global y la misma globalización, cada vez afecta menos a la energía los conflictos militares y geopolíticos, incluso tan graves con la invasión de Rusia a Ucrania.
El impacto del ataque de Trump a Venezuela y la captura de Maduro sobre el precio del petróleo será limitado a corto plazo (apenas 1-3 dólares por barril, de momento), pero a largo plazo es incluso potencialmente bajista si se restablece la producción venezolana, aunque con muchas incertidumbres políticas y operativas, según señalan algunos analistas.
Pero antes, para situarnos, hay que ver cómo estaban los precios en el momento de la operación: el West Texas Intermediate (WTI) en torno a 57-60 dólares por barril; y el Brent en 60-61 dólares por barril, con una bajada del 20% en 2025 por exceso de oferta global.
Habrá que esperar, no obstante, a la reapertura de mercados en la madrugada del domingo a lunes, con ese aumento modesto esperado de 1-2 euros por barril como máximo, si hay "prima de riesgo" geopolítico. Algunos analistas predicen incluso estancamiento o caída leve.
¿Por qué un impacto tan limitado?
Hay que poner en juego cuatro factores fundamentales, agitar y ver el resultado más plausible:
- Producción actual mínima: Venezuela produce alrededor de 950.000 barriles (menos del 1% global); la mayoría ya está bloqueada por sanciones previas.
- Exceso global de oferta: una previsión de superávit de 2 a 4 millones de barriles en 2026; la falta de crudo venezolano es fácilmente sustituible.
- Infraestructura intacta: los ataques no dañaron refinerías (Amuay) ni puertos (José); PDVSA sigue funcionando, aunque con capacidad limitada.
- Por último, Venezuela ya estaba bajo sanciones máximas; la captura no agrava más lo que no estaba permitido hacer.
Escenarios de largo plazo: la madre del cordero
Si la transición es caótica y hay más interrupciones, podría subir hasta 3-5 dólares por barril temporalmente; pero incluso esto es marginal, como apuntan en este artículo del Khaleej Times. Es la "facción" más alcista.
Luego están los bajistas. Si un nuevo gobierno pro-occidental levanta sanciones y atrae inversión extranjera, Venezuela podría alcanzar 2-3 millones de barriles en 3 a 5 años, lo que supondría una fuerte bajada de precios, en torno a 10-20 dólares por barril respecto a los niveles de hoy.
Chevron y otras majors necesitan garantías políticas que ahora podrían dar, pero requerirán infraestructura de unos 58 mil millones de dólares en inversión, según publica la CNN.
Qué puede complicarlo todo y que llenar tu depósito sea un lujo
El New York Times, por ejemplo, apunta a un daño severo en infraestructura: tuberías no reparadas en 50 años, refinerías con baja capacidad, drenaje de talento (profesionales emigraron).
También que el tipo de crudo (pesado), que requiere refinerías especializadas (Golfo de EEUU, coste más alto), no sustituye fácilmente el crudo ligero de Oriente Medio.
Y los ya clásicos factores de una desconfianza de inversores: históricamente Shell, ExxonMobil, ConocoPhillips fueron nacionalizadas bajo Chávez; recuperar la confianza lleva años; y como apunta de nuevo la CNN, el timming, ya que incluso si Trump promete "miles de millones" de inversión en EEUU, los detalles y cronograma son vagos, lo que genera incertidumbre.
Venezuela o guerra Rusia-Ucrania: ¿Cuál será el factor dominante de precios en 2026?
Analistas coinciden en que la paz entre Rusia y Ucrania, más que Venezuela, será el conductor clave para precios: si hay acuerdo, caída adicional; si hay escalada, subida.
En resumen, a corto plazo (semanas/meses), se espera un impacto muy marginal en precios; y a largo plazo (2 a 5 años), si Venezuela recupera producción bajo nuevo régimen, sería bajista para petróleo, pero con riesgo alto de fracaso por cuestiones políticas y de infraestructuras.
"Barril" extra: la potencia petrolífera venezolana que ahora es estadounidense de facto
Venezuela es un gigante en reservas de petróleo (las mayores del mundo), pero un enano en producción (menos del 1% global), con una industria en ruinas por décadas de mala gestión, sanciones y falta de inversión, aunque con enorme potencial si se estabiliza políticamente.
Cuenta con 303 mil millones de barriles, alrededor del 17% del total mundial, por delante de Arabia Saudita (267 mil millones), Irán (208 mil millones), Canadá (163 mil millones) e Irak (145 mil millones), según datos publicados en France24, con una concentración del 90% en la Faja Petrolífera del Orinoco (55.000 km²), crudo extrapesado que requiere diluyentes y tecnología avanzada.
Su producción actual está entre 950.000 y 1 millón de barriles diarios (bpd), según datos de 2025: 0,9-1% de la producción global (unos 100 millones bpd), con un pico histórico de 3,5 millones de bpd en 1998, según datos de la OPEP citados en el artículo de CNN.
En cuanto a las exportaciones, Venezuela se sitúa en torno a los 800.000-900.000 barriles, principalmente a China, India y EEUU (Chevron con licencias especiales), con unos ingresos de unos 4.000 millones de dólares anuales (unos 3.410 millones de euros al cambio actual), frente a los 181.000 millones de Arabia Saudí (unos 154.302 millones de euros).