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13/05/2021 07:17 CEST | Actualizado 13/05/2021 08:42 CEST

Abraham Calero, el artista que se ha atrevido a 'encerrar' al rey emérito Juan Carlos I

"Es simplemente una foto del rey pegada en la calle y es el contexto el que le da valor”, afirma.

Abraham Calero
Imagen de la fotografía 'paste-up' de Abraham Calero en una calle de Palma de Mallorca.

El verano del 2020, pandemia aparte, fue el que terminó por derrumbar la figura del rey Juan Carlos I. Tras un mes de julio en el que le salpicaron escándalos como las comisiones del AVE a La Meca, las cesiones de 65 millones de dólares a Corinna, o su vinculación a sociedades panameñas, el monarca acabó abandonando España.

Desde entonces, muchas han sido las peticiones para que Juan Carlos I se presente ante la justicia con el objetivo de dar explicaciones. Pero de momento no ha sucedido.

Su situación ya llegó al arte urbano valenciano de la mano del grafitero J. Warx el pasado verano. Ahora, lo ha vuelto a hacer gracias al artista madrileño afincado en Palma Abraham Calero.

Este fotógrafo y científico marino pegó el pasado 9 de mayo en la calle Can Pisà de Palma de Mallorca una fotografía impresa del monarca tras los barrotes de una ventana tapiada. “Es lenguaje simbólico. Es simplemente una foto del rey pegada en la calle y es el contexto el que le da valor”, afirma Calero, que a sus 45 años lleva prácticamente desde pequeño vinculado al mundo de la fotografía.

Lo que ha buscado es hacer reflexionar a la población de que el problema no es lo que ha sucedido y sí todo lo que está pasando después: “Esa falta de transparencia y valentía de decir se ha hecho esto, pero vamos a defender con los papeles necesarios para demostrar que esto está limpio y bien”.

Abraham Calero
El sello matasellado del rey Juan Carlos I colocado en Palma de Mallorca.

Por ello, señala que la sociedad española necesita que la justicia demuestre que es igual para todos y que la corona no tiene nada que esconder. “No sé si España necesita enfrentarse al diálogo de monarquía o república, pero sí al de querer una monarquía limpia en la que confiar y sentirse orgulloso. Es una llamada de atención”, explica el fotógrafo, que confiesa ser republicano y entiende que el arte necesita provocar estos diálogos de una forma diferente.

El artista distingue en todo momento la figura de Felipe VI de la de su padre: “Yo creo que esta pieza era inviable por motivos legales o éticos hace diez años. También sería complicada con la del rey actual, pero yo creo que ahora es necesaria. Además, no hay nada más simbólico que la salida del emérito, ha servido para diferenciar que por una lado está la monarquía y por otro la figura de Juan Carlos I”.

No es su primera obra en referencia a Juan Carlos I

Desde que hace cuatro años comenzó a combinar su trabajo formal de fotografía de galerías con el arte urbano, Calero ha colocado más de 50 trabajos con este estilo paste-up en las calles de Palma.

Lo hace sabiendo que sus obras son efímeras, que en dos o tres años máximo ya no estarán siempre y cuando nadie se las quite, pero dignificando muros olvidados, viviendas derrumbadas o zonas degradadas. Sobre ellas coloca sus manifestaciones más reivindicativas, tanto del ámbito político como social. Todo lo que no puede mostrar en las fotografías de galería. 

Por ello, el pasado mes de julio, en plena cadena de polémicas de Juan Carlos I, decidió dedicarle dos obras: una en Madrid y otra en Palma, sus dos ciudades que son la residencia habitual y vacacional de la familia real.

Cogió dos sellos del monarca, uno con una imagen suya más de joven y otra más actual, y les puso el matasellos de Ginebra a fecha de 6 de julio del 2020. “Denunciaban la pérdida de credibilidad y valor de su figura a través de la metáfora del sello matasellados, ya que cuando se le pone al sello un matasellos, éste pierde su valor”, asevera Calero.

Comenta también que así hacía referencia a que “esa imagen de ciudadano ejemplar que debía tener Juan Carlos I la había perdido al conocerse estas informaciones”: “La presunción de inocencia está clarísima, pero en el caso del rey hay que aplicar la frase de que la mujer del César no solo debe ser honrada sino parecerlo”.

El sello que había colocado en Palma se lo arrancaron hace un par de semanas. Eso le motivó para hacer un nuevo trabajo y ‘encerrar’ de forma simbólica al rey. No teme que alguien se lo quite de nuevo porque, como tiene asumido, es arte efímero y si se estropea lo puede volver a poner y empezar un diálogo con el que se lo destruya o modifique. Así hizo hasta cinco veces con una obra suya de Gila y Donald Trump. 

La acogida ha sido buena e incluso en los pocos minutos que estuvo colocándolo se llevó la aprobación de dos viandantes. “Siempre se acerca alguien. Se pararon dos personas y me dijeron que muy bien y que este señor era un sinvergüenza”, recuerda. 

Se lo quiten esta vez o no, va a continuar colgando obras por las calles de Palma y haciendo reflexionar a sus habitantes sobre asuntos que invitan a esa reflexión. 

Abraham Calero
El sello matasellado del rey Juan Carlos I colocado en Madrid (la corona y la palabra Til son ajenas a la obra de Calero).
Photo gallery La marcha del rey Juan Carlos I contada en varios tuits See Gallery

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