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18/07/2019 07:16 CEST

Esta es la diferencia entre la ansiedad cotidiana y un trastorno de ansiedad

La fina línea que separa la ansiedad corriente de los trastornos de ansiedad depende de si te permite seguir adelante con tu vida o no.

Estés preocupado por una entrevista de trabajo o por la salud de tus padres, sufrir ansiedad forma parte del ser humano, pero ¿cuándo empieza a ser preocupante? 

Es complicado definir los trastornos de ansiedad por sus síntomas, porque la ansiedad afecta a todo el mundo y se manifiesta de modos distintos. Sin embargo, la ansiedad también tiene un lado positivo, ya que, según el psiquiatra Joseph Baskin, sirve para un propósito muy concreto.

“Desde una perspectiva evolutiva, nos ha ayudado a sobrevivir poniendo en marcha la reacción de lucha o huida. También sirve como motivación cuando tienes una fecha tope para entregar un trabajo”, explica Baskin.

Sin embargo, las investigaciones demuestran que la ansiedad está volviéndose más frecuente que nunca, sobre todo en las últimas décadas. Esto puede deberse a muchos factores, como el auge de las redes sociales y las consiguientes comparaciones con tus contactos. Un estudio de 2018 descubrió un aumento del 20% de diagnósticos de niños de entre 6 y 17 años entre 2007 y 2012. Cada vez más estudiantes están estresados y los millennials están sufriendo un grado de ansiedad complicado de gestionar.

La fina línea que separa la ansiedad corriente de los trastornos de ansiedad depende de si te permite seguir adelante con tu vida o no, según la psicóloga Cheryl Carmin.

“Lo que hace que la ansiedad sea una enfermedad diagnosticable es que causa mucho estrés negativo o interfiere en tu vida. La mayoría de las personas sienten cierta ansiedad antes de una entrevista de trabajo, pero para quienes tienen un trastorno de ansiedad, puede llevarles a cancelar la entrevista por miedo a lo que puedan pensar sobre ellos los entrevistadores”.

¿Qué aspecto tienen las personas con un trastorno de ansiedad?

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Esta enfermedad de salud mental puede afectar a cualquier persona independientemente de su edad, sexo o etnia. Tampoco depende del éxito en la vida ni nada parecido. En otras palabras: solo porque no “parezca” que una persona tenga ansiedad clínica no significa que no la tenga.

Algunas personas sufren ansiedad grave por un motivo en concreto. Las fobias son el tipo más frecuente de trastorno de ansiedad y afectan a entre un 7% y un 9% de la población. Las más frecuentes son la fobia a las alturas, a los animales, a los insectos, a la sangre, a las lesiones, a alguna condición meteorológica, a la falta de espacio o a volar, resume Carmin.

El trastorno de ansiedad social también es muy frecuente y afecta al 7% de las personas. “Este trastorno se basa en el miedo a ser mal visto. Fobia por decir o hacer algo que pueda resultar sonrojante o humillante en situaciones en las que hay alguien observándote, o simplemente miedo a que no te acepten”, ejemplifica. El miedo a hablar en público y miedo escénico también se incluyen en este tipo de trastorno.

Algunas personas sufren ansiedad por varios motivos. Una persona puede preocuparse al mismo tiempo por su salud, por hablar en público y por los desastres naturales. Para que te diagnostiquen trastorno de ansiedad generalizada, que afecta a entre el 2% y el 3% de la población, tienes que sufrir tres o más síntomas durante más del 50% de los días en un periodo de seis meses. Estos síntomas están relacionados con el estado de ánimo o la psicología, como la irritabilidad, el nerviosismo, la sensación de estar en peligro o muriéndote, las taquicardias, los problemas de sueño o problemas gastrointestinales.

No es obligatorio que pases seis meses así para buscar ayuda. ¿Cuándo es hora de ir al médico o al terapeuta? “Cuando tu ansiedad es constante y no remite, causándote problemas para llevar una vida normal, es hora de que te vea un profesional”, advierte Baskin.

Las mujeres suelen buscar ayuda con más frecuencia que los hombres, añade, y tienen más probabilidades de que se les realice un diagnóstico clínico. La terapia y los medicamentos pueden ser más difíciles de conseguir para determinadas comunidades, como las personas con discapacidades, las personas de color y las LGTBI. Pese a ello, hay recursos de servicio público a los que todo el mundo puede acceder.

El tratamiento depende de cada paciente

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Los trastornos de ansiedad pueden tratarse con múltiples medicamentos, terapias y rutinas saludables, pero lo más habitual es la terapia cognitivo conductual (TCC), según Carmin.

“Existen numerosos estudios que apoyan el uso de las TCC para todos los trastornos de ansiedad y que registran resultados positivos y duraderos”, asegura Carmin. Los pacientes tienden a notar la mejoría a partir de la semana 12 de tratamiento con TCC.

En este tipo de terapia, a las personas con ansiedad se las anima a afrontar sus miedos en vez de evitar esas situaciones. De este modo, reducen su sensibilidad a los síntomas.

“Mediante las TCC, los pacientes se dan cuenta de que las consecuencias a las que temen no se están produciendo. Por lo tanto, aprenden a desarrollar las habilidades que necesitan para analizar sus temores y desafiar esos pensamientos de forma eficaz”, expone Carmin.

Los psiquiatras también prescriben medicamentos en ocasiones para ayudar a controlar la ansiedad. Son medicamentos que aumentan la cantidad de serotonina (la hormona de la felicidad) que hay en el cerebro. Para un tratamiento a corto plazo, Baskin señala que también se suele recetar benzodiazepinas como el Valium y el Xanax.

Existen también montones de hábitos saludables que ayudan a controlar la ansiedad, según Carmin. “Las prácticas de bienestar suelen tener un enfoque similar al mindfulness. Hace ya un tiempo que se utilizan técnicas como la relajación muscular progresiva y la respiración diafragmática para ayudar con la ansiedad”, enumera. Hacer ejercicio, llevar una dieta sana y pasar tiempo de calidad con los seres queridos también está demostrado que ayuda a sobrellevar los trastornos de ansiedad, aunque no constituyen por sí solos un tratamiento.

Te puede aliviar muchísimo buscar ayuda profesional y no conviene esperar demasiado antes de empezar a hacer frente al trastorno de ansiedad. “Si la ansiedad está provocando demasiado estrés o si una persona empieza a evitar situaciones que le causan ansiedad o incluso ataques de pánico, cuanto más se asiente el temor, más tiempo tardará el paciente en recuperarse”, advierte Carmin.

Así que si la ansiedad te está afectando en tu día a día, busca ayuda lo antes posible.

 

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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