¿Quién es Serhii Pohoreltsev, el embajador de Ucrania al que iba dirigida la carta bomba?

¿Quién es Serhii Pohoreltsev, el embajador de Ucrania al que iba dirigida la carta bomba?

Se licenció como traductor, trabajó como traductor de la URSS en Cuba y antes de trabajar en España fue cónsul ucraniano en Nueva York.

El embajador de Ucrania en España, Serhii Pohoreltsev.
El embajador de Ucrania en España, Serhii Pohoreltsev.Europa Press News via Getty Images

Cuando Serhii Pohoreltsev (Kiev, 1964) se licenció en 1988 en la Universidad Nacional Tasas Shevchenko con la doble especialidad de traductor de español e inglés, seguro que nunca pensó que 34 años después estaría representando a su país en España en el momento más crítico de la historia de su país y que este 30 de noviembre, alguien iba enviar una carta bomba dirigida a él.

Aquel 24 de febrero, día en el que comenzó la invasión rusa en Ucrania, Pohoreltsev estaba visitando a su familia en Sumy, uno de los lugares que han sido duramente castigados por las tropas de Vladímir Putin.

Durante estos más de nueve meses, el embajador ucraniano ha reclamado a todas las instituciones españolas y europeas la necesidad de seguir trabajando en la defensa de Ucrania, con la mayor ayuda que occidente pueda ofrecer al país.

De traductor de la URSS en Cuba a cónsul de Ucrania en Nueva York 

Después de licenciarse como traductor y ejercer como profesor de español, Serhii Pohoreltsev, arrancó su carrera profesional el mismo año en el que terminó sus estudios, como traductor en la Representación del Ministerio de Defensa de la URSS en Cuba. Un primer paso con el que se especializó en los países de habla hispana.

En el año 1992 se convirtió en miembro de la Carrera Diplomática ucraniana y trabajo, primero, durante un año, como especialista del Ministerio de Juventud y Deportes de Ucrania, y al año siguiente como agregado de la sección de política de visados del Departamento de Servicio Consular del Ministerio de Asuntos de Exteriores ucraniano.

Serhii Pohoreltsev cambió de país en 1993 y durante los siguientes seis años formó parte de la embajada ucraniana en Argentina, como segundo secretario, desde 1993 a 1997 y como primer secretario desde 1997 a 1999.

Tras su paso por Cuba y Argentina, se embarcó en una etapa como Cónsul de Ucrania en la ciudad estadounidense de Nueva York, puesto en el que estuvo durante un total de 10 años, desde 1999 a 2006 y desde 2009 a 2012.

Más de 6 años como embajador en España

Fue entonces, tras dejar la ciudad que nunca duerme, cuando fue nombrado embajador extraordinario y plenipotenciario de Ucrania en España. Estuvo cuatro años desde 2012 a 2016, puesto que compatibilizó con el mismo puesto en el Principado de Andorra.

En su primera etapa como embajador en España, un año después de ser nombrado, Pohoreltsev se convirtió en el representante permanente de Ucrania ante la Organización Mundial de Turismo.

Una entidad en la que, entre los años 2016 y 2020, el período en el que dejó de ser embajador, logró el puesto de director general del servicio consular del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania.

Un cargo que terminó dejando desde el 4 de septiembre de 2020, cuando regresó a la embajada ucraniana en España, donde ha vivido una de las etapas más duras de su carrera.

Sospecha de atentado

Serhii Pohoreltsev ha sido el representante principal de Ucrania en España y, en mucha ocasiones, como el pasado 24 de agosto, no dudó en mandar un duro mensaje al Gobierno de España, reclamándole más ayuda para su país.

“No puedo decir que estemos satisfechos, ni que estemos recibiendo todo lo que España podría suministrar”, llegó a criticar, defendiendo la necesidad de conseguir más armamento para “conseguir la victoria”.

El embajador ucraniano ha destacado en más de una ocasión que la victoria para nosotros “significa poner fin a la guerra y recuperar nuestros territorios ocupados por Putin”.

Pero Pohoreltsev ha vivido un difícil momento este miércoles, después de que una carta dirigida a él explotara en la delegación diplomática, dejando un herido leve que trabajaba en las instalaciones de la embajada.

Una sospecha de atentado que, tras comprobarse de que se trataba de un pequeño explosivo de fabricación casera, ha maximizado la seguridad en torno  a la figura del embajador ucraniano en España.