16 misiles nucleares y una sauna a bordo: los lujos del nuevo submarino que Rusia oculta en el Ártico
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16 misiles nucleares y una sauna a bordo: los lujos del nuevo submarino que Rusia oculta en el Ártico

Cada submarino puede transportar hasta 16 misiles Bulava con múltiples ojivas nucleares.

El submarino nuclear ruso Dmitry Donskoy, uno de los varios que tiene el país, ocho de ellos de la clase Borei, como el nuevo que han construido.Getty Images

Rusia está reforzando silenciosamente una de las piezas más sensibles de su arsenal estratégico: los submarinos nucleares capaces de lanzar ataques atómicos desde cualquier océano del planeta.

Y la joya de esa modernización es la clase Borei-A, una generación de submarinos diseñada para operar bajo el hielo del Ártico, escapar a los sistemas de detección occidentales y mantener intacta la capacidad de represalia nuclear del Kremlin incluso en caso de guerra total, según ha publicado Focus.

Pero hay un detalle que está llamando especialmente la atención fuera del ámbito militar: además del armamento y la tecnología, Rusia también ha mejorado notablemente la vida a bordo de las tripulaciones, incorporando incluso sauna, cafetera y zonas de ocio.

El corazón de la disuasión nuclear rusa

Los Borei-A forman parte de la tríada nuclear rusa, el sistema que garantiza la capacidad de lanzar armas nucleares desde tierra, aire y mar. Según la Nuclear Threat Initiative, cada submarino puede transportar hasta 16 misiles balísticos intercontinentales RSM-56 Bulava.

Y cada uno de esos misiles puede incorporar varias ojivas nucleares independientes. Eso significa que un solo submarino podría lanzar decenas de cabezas nucleares contra múltiples objetivos distintos.

Más silenciosos y difíciles de detectar

La prioridad rusa con esta nueva generación no es solo la potencia de fuego. También el sigilo. Los Borei-A han sido diseñados para reducir el ruido submarino y dificultar al máximo su localización por parte de las fuerzas de la OTAN.

Según National Security Journal, esta clase es mucho más silenciosa y maniobrable que generaciones anteriores de submarinos soviéticos y rusos. Para ello utilizan un reactor nuclear OK-650, sistemas modernizados de propulsión por chorro, mejoras acústicas y nuevas contramedidas antisubmarinas. El objetivo es sobrevivir ocultos incluso durante conflictos de alta intensidad.

170 metros y casi 30 nudos bajo el agua

Las cifras del submarino ayudan a entender su dimensión estratégica. Cada unidad mide aproximadamente 170 metros de largo y desplaza unas 24.000 toneladas sumergida.

La tripulación ronda los 107 marineros. Y puede alcanzar velocidades cercanas a los 30 nudos bajo el agua. Además de los misiles Bulava, los Borei-A incorporan tubos lanzatorpedos de 533 milímetros y sistemas modernizados de combate y comunicaciones.

Sauna, televisión y música en mitad del océano

Uno de los aspectos más comentados del programa Borei-A es que Rusia ha mejorado notablemente las condiciones de vida dentro del submarino.

Según varios medios especializados, los nuevos buques incorporan sauna, cafetera, salas comunes, televisión y sistemas de entretenimiento musical. Puede parecer un detalle menor, pero no lo es.

Las patrullas nucleares pueden durar meses bajo el mar y en aislamiento extremo, especialmente en el Ártico. Mantener la moral y estabilidad psicológica de la tripulación es considerado estratégico.

El Ártico, la gran fortaleza submarina rusa

La región ártica se ha convertido en uno de los grandes escenarios militares del siglo XXI. Allí, bajo enormes capas de hielo, los submarinos nucleares pueden ocultarse con mucha mayor facilidad.

Rusia considera el Ártico una especie de “bastión” defensivo donde sus submarinos estratégicos tendrían más posibilidades de sobrevivir en caso de guerra nuclear. Por eso las patrullas árticas son prioritarias para Moscú.

Ocho submarinos ya operativos

Según 19FortyFive, Rusia dispone actualmente de ocho submarinos de la clase Borei, incluidos cinco de la versión modernizada Borei-A.

El primero de esta generación, el Knyaz Vladimir, entró oficialmente en servicio en 2020.

El Kremlin prevé ampliar la flota hasta entre 15 y 17 submarinos estratégicos de este tipo durante los próximos años.

La guerra submarina vuelve al centro del tablero

La expansión de la flota Borei-A refleja un cambio importante en el equilibrio militar global. Mientras gran parte de la atención pública se centra en drones, satélites o inteligencia artificial, las grandes potencias siguen considerando los submarinos nucleares como el seguro definitivo de supervivencia estratégica.

Porque, a diferencia de bases terrestres o aviones, un submarino oculto bajo el océano resulta extremadamente difícil de destruir. Y eso los convierte en una de las armas más temidas del planeta.

El despliegue acelerado de estos submarinos también lanza un mensaje político y militar claro a Occidente. Vladimir Putin quiere demostrar que, pese a las sanciones y al desgaste de la guerra en Ucrania, Rusia sigue modernizando su capacidad nuclear estratégica.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Te paso lo de la bio: Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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