Delcy Rodríguez mueve el tablero: cambia al máximo jefe operativo de la Fuerza Armada venezolana
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Delcy Rodríguez mueve el tablero: cambia al máximo jefe operativo de la Fuerza Armada venezolana

Jornada  de cambios que parece escrita para una serie: desapariciones, ascensos fulminantes y un alto mando que se recompone como si alguien hubiese apagado y encendido las luces.

Delcy Rodríguez pronuncia un discurso tras la aprobación de la nueva reforma petrolera por parte de la Asamblea Nacional de Venezuela en el Palacio de Miraflores, el 29 de enero de 2026.JESUS VARGAS / Getty Images

En Venezuela, el poder raramente se anuncia: se insinúa, se reordena, se susurra. Y la última jugada de Delcy Rodríguez encaja exactamente en ese molde. En cuestión de horas, la presidenta encargada desmanteló el viejo andamiaje militar y lo reconstruyó pieza a pieza, como si estuviera escribiendo la nueva temporada de una serie política. Son tiempos complejos.

El movimiento más simbólico llegó primero: la destitución de Domingo Hernández Lárez, un nombre pesado, sancionado por Estados Unidos, instalado desde 2021 al frente del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada.

En su silla se sienta ahora Rafael Prieto Martínez, mayor general, recién llegado a la parte más alta del tablero, y que se define a sí mismo como "venezolano revolucionario, chavista y patriota".

Una declaración de intenciones que parece escrita más para quien lee entre líneas que para Instagram.

Un ejército que cambia de piel en una sola noche

Pero el relevo no fue un gesto "uno por uno". Fue un barrido. Rodríguez movió al mismo tiempo al Ejército, la Aviación, la Armada, la Guardia Nacional Bolivariana y la Milicia.

Un rediseño completo del organigrama militar, apenas un día después de anunciar otro paquete de nombramientos, entre ellos el más simbólico: la llegada de Gustavo González López al Ministerio de Defensa, reemplazando a la figura que llevaba allí una década.

El mensaje estaba claro antes incluso de que ella lo pronunciara: este es un nuevo equipo, no un parche. Y cuando lo dijo, lo dijo así: "Designo a este alto mando para garantizar la soberanía, la paz, la estabilidad y la integridad territorial".

Una frase que huele más a advertencia que a protocolo.

Una presidencia que legitima su poder mientras el país cambia de guion

La puesta en escena siguió un hilo muy preciso: Ella habló de "trabajar incansablemente", de "una Venezuela soberana, justa y solidaria" y de "felicidad absoluta para todos".

Es un tono que mezcla fe política con épica institucional, como si cada cargo fuera una pieza de una misión mayor que se articula en silencio.

Mientras tanto, González López, su nuevo ministro de Defensa, entra a Fuerte Tiuna con una trayectoria que atraviesa casi todas las instituciones más poderosas del aparato del Estado: dos mandatos al frente del Sebin, paso reciente por la Guardia de Honor Presidencial y dirección de contrainteligencia militar.

Un currículum que suena a control, a lealtad, y a intimidad con el poder.

Sombras que no desaparecen aunque cambien los nombres

Es lo que hace que este movimiento no parezca solo un baile de cargos, sino un reajuste profundo del sistema de poder.

Y es difícil no pensar que lo que realmente se está trabajando, sin descanso, es la reconfiguración total del poder militar venezolano, en un país donde ningún movimiento es inocente y ninguna designación es solo una designación.

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Soy redactor de actualidad en El HuffPost España. Mi objetivo es que no te pierdas nada, sea la hora que sea, estés despierto o dormido.

 

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Lo hago desde una perspectiva informativa, sin perder esa mirada crítica con la que aportar algo diferente a lo habitual.

 

Sociedad, cultura, política, economía... Cualquier tema es bienvenido para dar un enfoque nuevo a temas de actualidad, que afectan a todos

 

Mi trayectoria

Creo que soy periodista desde que nací, o eso dice mi madre. Desde ese momento hasta ahora han pasado muchas cosas. Soy de Azuébar, un pueblecito de apenas 300 personas del interior de Castellón y, aunque estudié, entre en mi querida ‘terreta’ (Grado en Periodismo por la Universitat Jaume I) y Salamanca (Máster en Comunicación e Información Deportiva por la Universidad Pontificia de Salamanca), aprendí la profesión en la Agencia EFE, donde cubrí los Juegos de Río 2016, los de Tokio 2020, los de París 2024, así como también los Juegos Olímpicos de Invierno de Pieongchang 2018 y de Pekín 2022. Además, cubrí los Mundiales de fútbol de Rusia 2018 y Qatar 2022.

 

Por otra parte, abrí una extensa etapa como autónomo en la que he colaborado con ‘El Independiente’, el ‘Playas de Castellón, la ‘Revista Volata’, ‘Súper Deporte’, ‘Yo Soy Noticia’ o ‘Ciclo 21’, antes de aterrizar en el Huffington Post. 

 

Si alguna vez me necesitas y no me encuentras, búscame en una pista de tenis. Te puedo recomendar la mejor novela negra de cada país y hablar durante horas del cine de los 80 y 90. Ah, por cierto, acierto todas las preguntas naranjas del Trivial. 

 


 

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