Hizbulá rompe el tablero tras el alto el fuego: lanza ataques contra Israel y denuncia una "traición"
El grupo chií asegura que continuará sus ofensivas mientras acusa a Israel y EE.UU. de incumplir la tregua, que niegan que incluya el frente libanés.
El alto el fuego entre Estados Unidos e Irán apenas ha durado unas horas en uno de los frentes más sensibles del conflicto.
Hizbulá ha anunciado de madrugada nuevos ataques contra Israel, en lo que supone el primer movimiento armado desde el inicio de la tregua temporal. Un gesto que reabre la tensión y evidencia que la guerra está lejos de congelarse por completo.
Un acuerdo con grietas desde el inicio
La clave está en el alcance real del alto el fuego.
Mientras Washington y Teherán pactaban una tregua de dos semanas, mediada por Pakistán, surgieron dudas sobre si ese acuerdo incluía también el frente del Líbano.
En un primer momento, Islamabad aseguró que sí. Pero tanto Estados Unidos como Israel se apresuraron a desmentirlo, defendiendo que se trata de un conflicto separado.
Ahí es donde estalla la fractura.
Hizbulá responde con ataques
El grupo chií libanés, aliado de Irán, ha dejado clara su postura.
Acusa a Israel de haber violado el alto el fuego y justifica su ofensiva como una respuesta directa a esa supuesta ruptura. "Seguiremos en defensa del Líbano y su gente", han señalado, asegurando que sus acciones continuarán mientras persista lo que califican como "agresión estadounidense-israelí".
Según medios israelíes, los ataques han sido detectados en el norte del país, con impactos en zonas como Al-Manar.
"Nosotros sí cumplimos"
Hizbulá insiste en que sí respetó inicialmente la tregua.
El grupo asegura que se comprometió con el cese de hostilidades, pero que Israel no hizo lo mismo. Un relato que choca frontalmente con la versión de Tel Aviv, que nunca incluyó este frente dentro del acuerdo.
Dos interpretaciones opuestas de un mismo pacto. El ataque no llega en frío. Solo un día antes, Israel había lanzado su ofensiva más intensa sobre Líbano desde el inicio del conflicto, con bombardeos que dejaron más de 250 muertos en una sola jornada.
Tel Aviv justificó la operación alegando que Hizbulá se estaba desplazando a zonas civiles en Beirut, lo que habría convertido esos barrios en objetivos militares.
Pero la respuesta del grupo chií no tardó en llegar.
Un conflicto que no se detiene
Desde el 28 de febrero, cuando Hizbulá atacó Israel en respuesta a la ofensiva conjunta de Washington y Tel Aviv sobre Irán, el frente libanés no ha dejado de escalar.
La ofensiva israelí ha provocado ya más de 1.700 muertos, en un conflicto que se ha ido ampliando en intensidad y alcance.
Lo ocurrido deja una conclusión clara. El alto el fuego entre Estados Unidos e Irán no ha logrado frenar todos los frentes. Y el del Líbano, lejos de enfriarse, vuelve a activarse con fuerza.
Porque mientras unos hablan de tregua… otros aseguran que nunca existió.