Línea directa entre la Guardia Revolucionaria de Irán y EEUU: un efecto insólito e histórico
Las negociaciones para llegar a un acuerdo de paz duradero en Oriente Medio están propiciando encuentros inesperados. De matarle generales, Washington ha pasado a sentarse con ellos. Mientras, Israel mira con estupor el nuevo escenario.

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha revelado que Washington y Teherán han acordado el establecimiento de un canal de comunicación directo y militar en Doha (Qatar) entre el Mando Central de EEUU (CENTCOM) y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI). Se trata de un esfuerzo inédito para reducir el riesgo de tensiones, tras la reciente guerra entre ambas naciones, que sienta en la misma mesa a dos archienemigos absolutos.
Hablamos de un efecto insólito e histórico de acercamiento, impensable hasta ahora, que Israel mira con estupor. Es muy posible que ni en los mejores sueños de los ayatolás entrase esta línea abierta con quien ha estado matando sistemáticamente a sus generales, descabezando a la que es la rama más poderosa de las Fuerzas Armadas de Irán, que tiene por misión proteger el sistema teocrático y la continuidad de la Revolución Islámica de 1979.
El sorpresivo anuncio fue realizado por el número dos de EEUU durante una entrevista con el medio británico UnHerd, a bordo del Air Force Two, tras el cierre de unas maratónicas negociaciones celebradas el pasado fin de semana en el complejo de Bürgenstock, cerca del lago de Lucerna (Suiza). Dichas conversaciones contaron con la mediación de Pakistán y Qatar, y en ellas participaron altos cargos iraníes, como el presidente del parlamento y principal negociador, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el ministro de Asembly, Abbas Araghchi.
"Uno de los objetivos que queríamos alcanzar era un canal con la parte iraní para reducir el conflicto, y lo logramos", declaró Vance al citado medio. "Ellos dijeron: 'De acuerdo, bien, enviaremos a alguien de la Guardia Revolucionaria a pasar el rato en Doha con alguien del CENTCOM', y así es como vamos a resolver muchas de estas disputas".
El canal de seguridad representa un hito sin precedentes, dado que la legislación estadounidense tipifica a la Guardia Revolucionaria de Irán como una Organización Terrorista Extranjera. Así de claro y de contradictorio. Por lo general, Washington delega los contactos confidenciales con agencias de inteligencia enemigas en la CIA, con el fin de operar de manera encubierta, o en el Departamento de Estado una vez que las conversaciones toman carácter público, recuerda el diario israelí Haaretz. Sin embargo, en esta ocasión, la inclusión formal del estamento militar directo a través del CENTCOM busca generar confianza mutua para evitar que fricciones operativas deriven en una confrontación abierta.
La Guardia Revolucionaria ha sido objeto en los últimos años de importantes ataques por parte de EEUU, sobre todo en localizaciones amigas de Teherán, como la Siria de Bachar el Assad. Sus andanadas le han robado algunos generales potentes. Destaca, sobre todo, el pasado abril, el asesinato en Irán del jefe de Inteligencia del grupo, Mayid Jadamí, y más atrás, Qasem Soleimani, en enero de 2020; era el responsable de la Fuerza Quds, una división de la Guardia Revolucionaria Islámica especializada en guerra asimétrica y operaciones de inteligencia militar. "El terrorista número uno del mundo", lo llamó entonces Donald Trump.
Un pacto "radicalmente diferente" al de la era Obama
El marco de estas conversaciones se fundamenta en un Memorando de Entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) alcanzado la semana pasada. Frente a las críticas que comparan este acercamiento con el Plan de Acción Conjunto Común (JCPOA, también por sus siglas en inglés) firmado bajo la administración del demócrata Barack Obama en 2015, el vicepresidente Vance insistió en que el documento actual es mucho más genérico y preliminar.
Según el segundo del presidente Donald Trump, el plan se centra prioritariamente en el cese de los combates, la reapertura total del Estrecho de Ormuz ante las tensiones marítimas y la viabilidad de un posterior acuerdo nuclear. El vicepresidente afirmó en la misma entrevista que la posición actual de Teherán contempla condiciones "radicalmente diferentes", que incluyen un régimen de inspecciones mucho más estricto por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y la total "eliminación" de las reservas de uranio enriquecido de Irán. No obstante, reconoció con cautela que la gran incógnita estriba en determinar si esta "flexibilidad retórica" se traducirá en hechos.
¿Qué pasa con las sanciones? ¿Y con Líbano?
El pacto provisional ya ha provocado también roces públicos sobre el destino de los fondos bloqueados que serán devueltos a Irán como parte del alivio de sanciones. Mientras que la Casa Blanca ha afirmado que dichos activos liberados deberán ser gastados obligatoriamente dentro del mercado estadounidense para beneficiar la economía de ese país, el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, desmintió tajantemente esa versión.
A través de una publicación en la red social X, Ghalibaf fustigó la postura de Washington: "Estados Unidos afirma falsamente que nuestros activos descongelados comprarán su agricultura. Interesante. La única cosecha que estamos recogiendo es la que ustedes plantaron: décadas de desconfianza".
El rol de Irán en los mecanismos de desescalada en Líbano también ha desatado el malestar de Israel, país que defiende que Teherán no debería poseer ninguna prerrogativa sobre la situación en Beirut. Para contrarrestar el descontento, el Departamento de Estado -dirigido por Marco Rubio- perfiló el relanzamiento de un canal de desconflictos paralelo, en el cual oficiales militares israelíes y libaneses coordinan en tiempo real junto al CENTCOM para sostener la tregua en el sur del Líbano.
Paralelamente, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, concluyó una gira por los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), con escalas en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Kuwait y Bahrein, destinada a afianzar el compromiso de seguridad de Washington en la región. Durante la cumbre de ministros de Exteriores del Golfo en Manama, los estados de la península expresaron un respaldo condicionado al Memorando de Entendimiento anglo-estadounidense con Irán, pero marcaron claras distancias frente a las exigencias de Teherán.
En un extenso comunicado conjunto, los jefes de la diplomacia del Golfo subrayaron que cualquier paz duradera en Oriente Medio exige neutralizar la totalidad de las amenazas iraníes, lo que incluye su programa de misiles balísticos, el uso de drones y el financiamiento de milicias aliadas. Asimismo, advirtieron que todo comercio o inversión económica con Teherán será "reversible" y estará supeditado a que Irán cumpla estrictamente lo pactado y cese sus conductas desestabilizadoras.
Los países del Golfo también rechazaron frontalmente la pretensión de Irán de vincular el futuro de las negociaciones de seguridad general al devenir del frente libanés, exigiendo en su lugar el desarme completo de todos los actores no estatales en Líbano, en alusión explícita a Hezbolá.
Al Jazeera informa de que entre el miércoles y el jueves, hasta 19 libaneses murieron por ataques de Israel. El Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria, dependiente del citado ministerio, señaló en su nota que el balance total acumulado tras casi cuatro meses de conflicto eleva a 4.230 las personas fallecidas y a 12.179 las que resultaron heridas.

Nuevos incentivos económicos y navegación marítima
A pesar de las firmes advertencias políticas, JD Vance indicó que el marco diplomático está abriendo canales comerciales inéditos entre Irán y sus vecinos tradicionalmente rivales. El vicepresidente citó el caso de los Emiratos Árabes Unidos -a los que definió como la nación más proisraelí del Golfo-, señalando que emisarios emiratíes mantienen contactos directos con delegados de la Guardia iraní para evaluar incentivos económicos y las reformas estructurales que requeriría Irán para volverse un país apto para la inversión extranjera. Según expertos de la región, este viraje responde a la percepción local de que estrechar lazos con Teherán es vital ante las dudas sobre la fiabilidad a largo plazo de Washington como socio de seguridad.
Por otro lado, la declaración final de la cumbre del Golfo ratificó la urgencia de mantener el libre tránsito incondicional por el Estrecho de Ormuz de acuerdo con el derecho internacional, rechazando el cobro de cualquier tipo de peaje o arancel aduanero en el canal de navegación. Previamente, el ministro de Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, había aclarado que su país no impondrá tasas de tránsito y confirmó la habilitación de un corredor marítimo adicional para facilitar la evacuación de los buques mercantes atrapados por la crisis.
Esta misma mañana, Irán ha insistido en que los buques que transiten por el estrecho deben seguir las rutas establecidas por ellos, después de que un carguero fuese atacado ayer en el estratégico paso cerca de las costas de Omán por un proyectil desconocido. "La PGSA advierte de que la navegación de los buques fuera de las rutas designadas no está cubierta por la Garantía de Tránsito Seguro, el seguro ni las responsabilidades derivadas de los mismos", indicó en un mensaje en X la Autoridad del Golfo del Estrecho Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés), organismo creado por Irán para gestionar el tránsito por el estrecho de Ormuz. "Cualquier consecuencia derivada de un recorrido no autorizado será responsabilidad exclusiva del armador, el fletador y el capitán del buque", añadió el tuit.
La nueva advertencia se produce después de que ayer jueves fuese atacado un carguero con bandera de Singapur frente a las costas de Omán sin dejar víctimas, en un ataque del que el medio estadounidense The Wall Street Journal culpó a la República Islámica citando a dos altos funcionarios de Washington.
