Marco Rubio se inspira en la Transición española como referente para el futuro de Venezuela
El secretario de Estado de EEUU, que ejerce de gobernador de facto y desde la distancia de Venezuela, pide "tiempo" para completar el camino hasta una "democracia" plena en el país caribeño e insiste en buscar algún papel futuro para María Corina Machado.
Marco Rubio cree que la situación de Venezuela puede "aprender" mucho de la experiencia vivida en España con la Transición tras la muerte de Francisco Franco. Así lo ha asegurado el secretario de Estado de EEUU, que ha celebrado una audiencia en el Senado para explicar la política de la Administración Trump en Venezuela desde la captura de Nicolás Maduro.
Para Rubio, que hace las veces de ministro de Exteriores y de gobernador de facto de Venezuela, la situación en el país caribeño tiene "precedentes". "Puedo mencionar varios ejemplos, como España o Paraguay, lugares donde hubo una transición de un régimen autocrático a una democracia y llevó tiempo".
Ese tiempo, ha defendido Marco Rubio, es algo incalculable en este punto, alegando que el deseo de EEUU es que en Venezuela haya elecciones "libres y democráticas" pero sin poder fijar "un plazo exacto".
Antes de eso ha planteado un horizonte de "tres, cuatro o cinco meses" en los que EEUU se marca como tarea "haber avanzado mucho más" y lograr que "la situación no sea la misma que hoy".
Sin declararlo abiertamente, ha dejado caer que exigirá la liberación de más presos políticos, la normalización de las relaciones con EEUU y otros países y una política menos restrictiva con la oposición al régimen chavista, cuyo aparato sigue operando pero bajo una tutela evidente de Washington.
Por ello, el jefe de la diplomacia estadounidense ha emplazado al momento en el que "finalmente tengamos gente sobre el terreno" venezolano para "poder dar una mejor respuesta" en forma de plazos y vías democráticas. Sus palabras hacen referencia a la ausencia desde 2019 de representante legal en suelo venezolano tras el cierre de la embajada.
Desde entonces, EEUU opera a través de una Unidad de Asuntos para Venezuela, que tiene sede en Colombia. Al frente de ella se encuentra, desde hace apenas días, Laura Dogu, con el rango de encargada de negocios, el 'cargo' inferior al de embajadora como tal.
Hueco (por definir) para María Corina Machado
Al igual que hiciera su 'jefe', Donald Trump, Rubio ha defendido que María Corina Machado "puede formar parte" del futuro proceso de transición democrática, sin precisar ni adelantar cuál podría ser el papel de la líder opositora.
Machado, que fue recibida por Trump en una audiencia privada en la Casa Blanca hace semanas, presume de contar con el apoyo de toda la administración de EEUU para el fin del chavismo y la vuelta de la democracia a Venezuela, aunque sin entrar a valorar las dudas de Trump y su equipo para con ella misma.
Porque entre buenas palabras tanto de Trump como de Rubio hacia María Corina Machado, lo que sí descartan abiertamente ambos es que la activista y opositora aspire a la presidencia a corto plazo, mientras insisten en la "colaboración" de Delcy Rodríguez desde su ascenso a la presidencia formal de Venezuela.
De Delcy, que ejercía de número dos de Maduro hasta la captura del autócrata, ha valorado su actitud para avanzar hacia una futura democracia plena y "amigable", pero bajo la amenaza de que si la cooperación cesa, EEUU no descarta volver a recurrir a la fuerza.