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Queman un muñeco de Trump en plena Semana Santa en Venezuela y el mensaje que llevaba no pasa desapercibido

Queman un muñeco de Trump en plena Semana Santa en Venezuela y el mensaje que llevaba no pasa desapercibido

La tradicional "Quema de Judas" vuelve a convertirse en un altavoz político: desde acusaciones directas al presidente de EEUU hasta denuncias por presos políticos

Personas observan la tradicional Quema de Judas este domingo, durante la celebración de Semana Santa en Caracas (Venezuela).
Personas observan la tradicional Quema de Judas este domingo, durante la celebración de Semana Santa en Caracas (Venezuela).EFE

La imagen no ha tardado en hacerse viral: un muñeco con la cara de Donald Trump ardiendo en plena calle de Caracas en Domingo de Resurrección. Pero no era un gesto aislado. Formaba parte de la tradicional "Quema de Judas", una celebración con siglos de historia que en Venezuela se ha convertido en algo más que un rito simbólico: un termómetro político del país.

Este año, el protagonista en algunos barrios fue el presidente de Estados Unidos. En el conocido sector del 23 de Enero, bastión del chavismo, varios grupos quemaron figuras con su imagen acompañadas de mensajes especialmente duros. En uno de los carteles se le podía leer como "pedófilo, asesino y ladrón", mientras que otros le acusaban de querer "bombardear Venezuela".

Una tradición que ya no es solo tradición

La Quema de Judas consiste en incendiar un muñeco que simboliza la traición, pero en muchos países de América Latina -y especialmente en Venezuela- se ha convertido en una forma de protesta popular contra figuras políticas o situaciones sociales.

No es la primera vez que Trump aparece en estas figuras. En años anteriores ya había sido representado junto a otros líderes en esta celebración, reflejando el rechazo de determinados sectores de la población.

Pero en esta ocasión, el contexto es especialmente tenso, con acusaciones directas sobre supuestos ataques militares recientes y una creciente confrontación política.

Del chavismo a la oposición: todos queman su "Judas"

La escena no fue única ni homogénea. Mientras en zonas afines al oficialismo el blanco fue Trump, en otros puntos de Caracas la protesta tomó un giro completamente distinto.

A las puertas de El Helicoide, una de las sedes del servicio de inteligencia venezolano, familiares de presos políticos también quemaron su propio Judas. En este caso, el muñeco representaba la situación de los detenidos, con capucha incluida, denunciando desapariciones y la falta de derechos.

"Hoy seguimos teniendo personas desaparecidas", denunció el activista Diego Casanova durante la protesta, en la que los familiares exhibieron fotografías de sus allegados.

Entre fiesta popular y mensaje político

Más allá de la tensión, la tradición también mantiene su componente comunitario. En barrios como El Cementerio, con más de 80 años de historia en esta celebración, los vecinos optaron por quemar figuras simbólicas como "la indiferencia", alejándose de nombres concretos.

Allí, la jornada combinó crítica social con ambiente festivo: reparto de comida, actividades para niños y un cierre marcado por el fuego, como dicta la tradición.

Porque en Venezuela, cada año, la Quema de Judas no solo mira al pasado religioso. También señala -con nombres y apellidos- lo que arde en el presente.

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Soy redactor de actualidad en El HuffPost España. Mi objetivo es que no te pierdas nada, sea la hora que sea, estés despierto o dormido.

 

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Lo hago desde una perspectiva informativa, sin perder esa mirada crítica con la que aportar algo diferente a lo habitual.

 

Sociedad, cultura, política, economía... Cualquier tema es bienvenido para dar un enfoque nuevo a temas de actualidad, que afectan a todos

 

Mi trayectoria

Creo que soy periodista desde que nací, o eso dice mi madre. Desde ese momento hasta ahora han pasado muchas cosas. Soy de Azuébar, un pueblecito de apenas 300 personas del interior de Castellón y, aunque estudié, entre en mi querida ‘terreta’ (Grado en Periodismo por la Universitat Jaume I) y Salamanca (Máster en Comunicación e Información Deportiva por la Universidad Pontificia de Salamanca), aprendí la profesión en la Agencia EFE, donde cubrí los Juegos de Río 2016, los de Tokio 2020, los de París 2024, así como también los Juegos Olímpicos de Invierno de Pieongchang 2018 y de Pekín 2022. Además, cubrí los Mundiales de fútbol de Rusia 2018 y Qatar 2022.

 

Por otra parte, abrí una extensa etapa como autónomo en la que he colaborado con ‘El Independiente’, el ‘Playas de Castellón, la ‘Revista Volata’, ‘Súper Deporte’, ‘Yo Soy Noticia’ o ‘Ciclo 21’, antes de aterrizar en el Huffington Post. 

 

Si alguna vez me necesitas y no me encuentras, búscame en una pista de tenis. Te puedo recomendar la mejor novela negra de cada país y hablar durante horas del cine de los 80 y 90. Ah, por cierto, acierto todas las preguntas naranjas del Trivial. 

 


 

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