El jefe de I+D de un fabricante ucraniano de robots de guerra: "Me sorprendió cuando los soldados rusos se rindieron a uno de nuestros robots"
Una estrategia que reduce el riesgo para las tropas ucranianas.

Las guerras actuales ya no se parecen a las del siglo pasado que se estudian en los libros de historia. Entre trincheras, drones y líneas de combate cada vez más automatizadas, los robots han pasado de ser una promesa tecnológica a convertirse en actores reales del campo de batalla. Estas máquinas que cargan munición, evacuan heridos o avanzan bajo fuego enemigo están cambiando la forma de combatir.
En ese escenario cada vez más automatizado, una de las historias más llamativas llega desde la empresa ucraniana DevDroid, especializada en robots de combate. Su jefe de I+D, Oleg Fedoryshyn, ha reconocido que incluso dentro de la compañía causó sorpresa saber que soldados rusos se habrían rendido ante uno de sus vehículos terrestres no tripulados. Un hecho que refleja hasta qué punto estas máquinas influyen en decisiones humanas tan extremas como la rendición.
El episodio ocurrió en enero, cuando DevDroid difundió imágenes de su sistema TW-7.62 capturando a tres soldados rusos. En el vídeo, los hombres avanzan con las manos en alto y después se tumban en el suelo. "Me sorprendió cuando los soldados rusos se rindieron a uno de nuestros robots", asegura Oleg en declaraciones recogidas por Business Insider, sorprendido por cómo la robótica militar está cambiando el combate moderno.
Se apuesta por la robótica militar
El responsable de DevDroid defiende que estos robots son especialmente útiles en situaciones de rendición porque reducen el riesgo para las tropas ucranianas. Un enemigo que se entrega puede esconder explosivos o intentar atacar a quien se acerque, por lo que si la aproximación la hace una máquina, el peligro para el personal humano baja de forma drástica, ya que el robot puede asumir ese primer contacto sin poner en riesgo directo a los soldados.
En esta línea, Reuters informó en febrero de que el ejército ucraniano iba a crear unidades de vehículos robóticos para llevar al frente tareas de ataque, defensa, logística, evacuación de heridos y colocación o retirada de minas, en un contexto en el que ambos bandos usan ya UGVs y miles de drones cada mes. Todo ello refleja que la apuesta de Kiev por este tipo de sistemas es cada vez más ambiciosa.
En abril, el presidente Volodímir Zelenski aseguró que Ucrania había logrado por primera vez tomar una posición rusa utilizando solo drones aéreos y robots terrestres, sin infantería y sin bajas propias, mientras el Gobierno impulsa una expansión masiva de la robótica militar para minimizar la exposición de los soldados. En definitiva, lo que hace apenas unos años sonaba a ciencia ficción ya forma parte del día a día de la guerra en Ucrania.
