Trump se mofa de que Macron "está siendo maltratado por su esposa" y el francés replica 'on fire' sobre Irán
La guerra verbal entre el estadounidense y el francés desciende al terreno de lo personal, una mezcla entre violencia familiar y guerra nunca vista.
Nuestros colegas del HuffPost USA acuñaron un término para definir a Donald Trump que cuajó en Estados Unidos: "el bocachancla". Es acertado, porque el presidente norteamericano no deja de abrir la boca con escaso tino y menos elegancia. Le da igual incluso ofender a sus supuestos aliados. Ahora, la ha vuelto a hacer y Francia ha sido su diana.
En concreto, el presidente norteamericano se ha burlado de su homólogo galo, Emmanuel Macron. Ha lamentado que "su mujer lo trate extremadamente mal", unas declaraciones con las que ha hecho referencia a la supuesta bofetada que le infligió en mayo de 2025 la primera dama de Francia, Brigitte Macron, a su llegada a Vietnam. Los comentarios de Trump tuvieron lugar en un momento nada acertado, poco antes de que se dirigiera a la nación para hablar de la guerra de Irán y volver criticar a los países de la OTAN por no involucrarse en la ofensiva contra Irán.
Fue entonces, hablando de socios occidentales, que lamentó que Macron "a duras penas se haya recuperado" de aquel incidente. Trump cargó contra la falta de apoyos por parte de París a su andanada en Oriente Medio y recalcó que "no lo necesita". "Llamé a Macron, cuya esposa lo trata fatal. Todavía se está recuperando del derechazo en la mandíbula", fueron sus palabras exactas.
"Le dije: Emmanuel, nos encantaría tener algo de ayuda en el Golfo incluso aunque estemos batiendo récords eliminando a terroristas y derribando misiles balísticos. Nos encantaría contar con esa ayuda. ¿Podría enviar barcos de inmediato?", aseveró. Así, sin pudor, imitando el acento francés, repitió las palabras del liberal, que afirmó que "eso podría hacerse una vez la guerra haya sido ganada", tal y como ha aclarado el propio Trump. "Después de la guerra no me hará falta, Emmanuel, le dije", apuntó.
Por ahí no paso
En el pasado, ambos líderes habían presumido de su relación amistosa, especialmente durante el primer mandato de Trump. Pero ahora Macron no se ha callado. Al contrario, ha replicado de forma airada, indignada, y ha aprovechado para dar un rapapolvo al norteamericano recordándole su mal gusto y su error en mezclar cuestiones, cuando hay una guerra que tiene atenazado al mundo y que él mismo ha empezado.
Presionado para responder a los comentarios de Trump durante una visita oficial a Corea del Sur, el jueves, Macron dijo que las palabras de su homólogo estadounidense "no fueron elegantes y no estuvieron a la altura". Se mostró visiblemente molesto por tener que responder a burlas sobre su esposa y por tener que subir la severidad de sus palabras hacia el norteamericano en esta segunda legislatura.
"Esto no es un espectáculo. Estamos hablando de la guerra y la paz, y de la vida de hombres y mujeres", declaró el presidente francés a los periodistas a su llegada al país asiático, tras días en Japón. "Cuando uno quiere ser serio, no dice todos los días lo contrario de lo que dijo el día anterior", añadió Macron, desviando el foco y llevándolo, de nuevo, a lo importante. "Y tal vez no deberías hablar todos los días. Deberías dejar que las cosas se calmen". "Me parece que hay demasiada charla, está por todas partes", zanjó.
Los últimos comentarios del magnate han provocado una fuerte reacción en Francia, donde la vida privada de los políticos goza de mucha mayor privacidad que en EEUU. El destacado diputado de extrema izquierda Manuel Bompard calificó los comentarios del presidente estadounidense de "absolutamente inaceptables", mientras que la presidenta centrista de la Asamblea Nacional francesa, Yaël Braun-Pivet, también criticó a Trump. "Actualmente estamos debatiendo el futuro del mundo", dijo. "Vemos que nuestros compatriotas se ven sumamente afectados, y mientras tanto, hay gente muriendo en el campo de batalla, y tenemos un presidente que se ríe, que se burla de los demás", ahondó.
La esposa de Macron, casi 25 años mayor que él, ha sido un tema delicado para el presidente francés. El año pasado, la pareja presentó una demanda por difamación contra la presentadora de podcasts estadounidense Candace Owens por afirmaciones infundadas de que Brigitte podría ser un hombre.
La contienda, de fondo
Si bien los aliados europeos apoyaron en general los ataques estadounidenses e israelíes contra la infraestructura nuclear de Irán el año pasado, la magnitud de la campaña actual y la falta de una estrategia clara en esta ocasión han limitado el apoyo.
Francia ha desplegado fuerzas militares en la región del Golfo Pérsico, enviando aviones y sistemas de defensa aérea para proteger a sus aliados árabes en el golfo y desplegando activos navales frente a las costas de Chipre, un miembro de la Unión Europea que ha sido objeto de ataques con drones.
Sin embargo, el líder francés se ha negado a respaldar la campaña estadounidense con recursos navales para reabrir el estrecho de Ormuz. La oferta francesa de proporcionar buques de protección una vez que los combates alcancen su punto álgido ha provocado burlas por parte de la Casa Blanca.
Pero Francia se ha mantenido firme, uniéndose a sus aliados europeos, España e Italia, en la prohibición del uso de sus bases aéreas por parte de los aviones estadounidenses que participan en la campaña de bombardeos.
Los líderes franceses y estadounidenses mantuvieron una relación cordial durante el primer mandato de Trump, pero han tenido roces en materia de política internacional durante el último año.
Lo que comenzó como una batalla pública de voluntades, en la que ambos se pusieron a prueba físicamente con sus apretones de manos durante sus primeros encuentros en el primer mandato de Trump, se ha transformado en una disputa mucho más personal. Trump ha compartido mensajes privados del presidente francés y ha imitado con frecuencia al francés en público.