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05/02/2016 07:28 CET | Actualizado 04/02/2017 11:12 CET

ArRus con leche, o cuando al PP le crecen los enanos

arroz con leche El PP ha entrado en modo "corrupción al descubierto" y le crecen los enanos. El último, Alfonso Rus. Y no porque haya dado un estirón (ya le gustaría), sino por ser otro miembro aventajado dentro de una organización que ha gestionado la Res publica como si fuera la Cosa Nostra.

No hay duda, el PP ha entrado en modo "corrupción al descubierto" y le crecen los enanos. El último, Alfonso Rus. Y no porque haya dado un estirón (ya le gustaría), sino por ser otro miembro aventajado dentro de una organización que ha gestionado la Res publica como si fuera la Cosa Nostra.

"Açò ho pague jo, que tinc dos millones de pelas. Será per diners!", parece que decía con más frecuencia de la que debía, habida cuenta de que "els diners" provenían casi siempre de comisiones ilegales.

Otro que se suma así a la lista que sitúa a España a la cabeza de los países más corruptos de la Unión Europea. Otro que queda con los amiguetes en el patio de la cárcel. Otro más. En algo había que ser buenos, y en esto, parece ser, somos de lo mejor.

Son tantos los enanos que le crecen que, al menos en el circo de Valencia, Rajoy se ha visto obligado a disolver la dirección de su partido, demostrando así contundencia con un modelo de hacer política que exportaba la corrupción como quien exporta naranjas con denominación de origen.

Demasiado tarde. Las manos se lavan antes de comer también, no sólo al acabar, y la firmeza se demuestra desde el principio. De este modo, si tres de cada cuatro miembros del gobierno de Aznar está imputado, cobró comisiones o está en la cárcel, los de la era Rajoy, y aquellos que han engordado bajo su protección, parecen llevar el mismo camino.

"Yo te quiero, Alfonso, coño", le decía un Rajoy dicharachero al mismo Rus, que ha pasado de tener la autoestima por encima de sus posibilidades a jugar al monopoly a la sombra del presidio. A este paso, terminaremos viendo a algún Consejo de Ministros en el patio de alguna cárcel. La de Picassent, por ejemplo. Como si se tratara de un acto más que formara parte del espectáculo que proyecta habitualmente este partido. Cosas más raras se han visto.

Uno termina por pensar si no será que, en ese avaro afán privatizador que les caracteriza, no querrán también hacerse con las prisiones de este país. Y desea que al menos, si es así, lo hagan desde dentro. Por lo pronto, es fácil suponer que encontrarán poca resistencia por parte del ciudadano. Que se las queden todas, y que las disfruten. Tal vez algún día, aquel Rus capaz de "hacer saltar por los aires a los comunistas" que le han denunciado o de pegarnos "una paliza", nos lo pueda contar con todo lujo de detalles.

El arRus con leche es su plato. Arroz con Denominación de Origen Valencia, por supuesto. Un plato tradicional, de los de toda la vida; tan bueno y sencillo, como natural. Honrado al paladar y sin tapujos. Todo lo contrario de aquel a quien va dedicado. Un personaje que, en sintonía con la tradición más casposa, ha ejercido el poder en su propio beneficio y no en el de aquellos a quienes representa. Un personaje, otro más, que, lejos de mostrarse honesto y transparente, no ha hecho otra cosa que hacer gala de su zafiedad e incompetencia.

Que lo disfrutes, y que se le atragante.

NECESITARÁS (para 4 personas)

  • 750 ml de leche entera.
  • 3 cucharadas soperas de leche condensada.
  • 100 g de arroz redondo.
  • 75 g de azúcar.
  • 1 palo de canela.
  • 2 cucharaditas de canela en polvo.
  • La piel de un limón.
  • Unas galletas de barquillo para decorar.

ELABORACIÓN

  1. Ponemos al fuego, en un cazo, la leche junto con el azúcar, la canela en polvo y en rama y la corteza de limón (cuidando de eliminar la parte blanca interior). Vamos removiendo para que los ingredientes se mezclen bien y, en el momento en que comienza a hervir, añadimos el arroz.
  2. Seguimos removiendo hasta que rompa a hervir de nuevo la leche. Bajamos el fuego al mínimo y dejamos cocer durante 15' aproximadamente, removiendo de tanto en tanto. Cuando veamos que ya está cocido, retiramos la rama de canela y la corteza del limón y añadimos la leche condensada. Mantenemos en el fuego 4'-5' sin dejar de remover, y listo.
  3. Emplatado: Servir templado con un poquito de canela espolvoreada por encima y un par de galletas de barquillo.

Tan sencillo como asequible y exquisito. A disfrutar.

NOTA

Servido con un fondo de manzana asada se convierte en una exquisitez inigualable.

MÚSICA PARA ACOMPAÑAR

Para la elaboración:El político neoliberal, Pony Bravo.

Para la degustación:España Cañí, Olé Swing.

VINO RECOMENDADO

Vittore, moscatel de Valencia. D.O. Valencia.

DÓNDE COMER

Es un plato que se degusta de maravilla entre amigos, sentados en el sofá y frente al televisor, comentando las mejores jugadas de las últimas redadas y las idas y venidas a las puertas de los juzgados. El remate perfecto de una pesadilla para una buena digestión.

QUÉ HACER PARA COMPENSAR LAS CALORÍAS

Es tan energético como exquisito, así que...levántate y anda.

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