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15/01/2016 07:01 CET | Actualizado 15/01/2017 11:12 CET

Error de la semana: ¿insultar es bueno para reducir el estrés?

Vuelven a aparecer artículos que aseguranque el insulto y las expresiones malsonantes tienen beneficios para el estrés, que unen a un grupo, que hacen a uno más fuerte, que alivian el dolor y ayudan a expresar las emociones. Se podría llegar a las mismas conclusiones si se afirmara lo mismo con abusar del alcohol.

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Foto: JJ/MI.

El insulto no es psicológicamente beneficioso en ningún contexto.

Estos días vuelven a aparecer algunos artículos que, basándose en varios estudios poco afortunados (de la Universidad de Keele, la Southampton Business School en Reino Unido y la American Pain Society de Estados Unidos), aseguran errores como que el insulto y las expresiones malsonantes tienen beneficios para el estrés, que unen a un grupo, que hacen a uno más fuerte, que alivian el dolor y que ayudan a expresar las emociones. Se indica, sin embargo, que no hay que abusar del insulto, pues entonces se vuelve contraproducente.

El planteamiento de estos estudios evidencia la falta de inteligencia en sus conclusiones. Se podría llegar a las mismas conclusiones, siendo falsas en realidad, si se afirmara lo mismo con abusar del alcohol y emborracharse: que alivia el estrés, que une a un grupo, que le hace a uno más fuerte, que ayuda a expresar las emociones y alivia el dolor... y tampoco habría que abusar de este método porque podría ser "contraproducente".

La realidad es que:

  • El insulto y las palabras malsonantes son la expresión de una emoción negativa, emoción que habría que resolver, no justificarla.
  • La unión que produce en un grupo insultar a otros es una unión malsana que se volverá contra el propio grupo.
  • Sentirse más fuerte por dejar surgir la agresividad, en este caso insultando, no es en realidad fortaleza sino un síntoma de inseguridad. La agresividad surge del miedo, y lo aumenta internamente.
  • Si alguien se siente débil frente a otro, debe resolver la inseguridad, no tratar de bajar la autoestima del otro insultándole.
  • Desahogarse insultando o maldiciendo puede producir un efecto placebo momentáneo pero no disminuye el estrés, pues no soluciona las causas de dicho estrés.
  • Quejarse moderadamente cuando se siente un dolor es natural, pero insultar o maldecir por dolor no alivia ese dolor ni mejora la capacidad de afrontarlo, sino al contrario.

Lo que sí funciona

La próxima vez que tengan ganas de insultar, no lo hagan, aprovechen para explorar la agresividad y descubrir sus causas. Aprendan a resolver esas causas, siempre serán temores no resueltos, y aprenderán a dar respuestas más efectivas, buenas para ustedes y para los demás.

Serán respuestas más sanas psicológicamente, pues habrán aprendido a sentirse más seguros y a tener mejores relaciones en grupo.

También habrán aprendido a resolver el estrés y a afrontar el dolor con serenidad. Háganlo, y entenderán con claridad la diferencia entre desahogarse y estar bien.

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