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06/02/2019 07:23 CET | Actualizado 06/02/2019 07:23 CET

Taxi vs. VTC, o 'crónica de una muerte anunciada'

Parece evidente que la tecnología, y los cambios de paradigma que provoca, están generando tensión social; no hay más que pensar en las huelgas vinculadas al mundo del transporte. La más reciente, que vivimos todavía, es la del transporte de personas por vehículos con conductor.

Modelos de transporte de personas enfrentados

En esta lucha vemos como hoy (co)existen dos modelos enfrentados, taxi vs. VTC, que intentan resolver la necesidad de transporte de personas de formas muy parecidas pero diferentes y con modelos de negocio muy distintos.

Para muchos estas rencillas pueden parecer pasajeras, ya que los vehículos sin conductor serán en breve el enemigo a batir por ambos modelos existentes hoy en día.

Entre tanto nos encontramos con una situación que podría haberse evitado:

  • regulando con mentalidad de 'el cliente' (en este caso : "el ciudadano es lo primero"), y no porque se acerquen las elecciones.

  • no permitiendo que exista un mercado de segunda mano de licencias que impacte servicios públicos disponibles / vigentes hasta la fecha, como el disponer de una forma económica y sostenible de transporte 'puerta a puerta'.

  • poniendo en valor todos los datos que en ciertas smartcities dicen tener sobre los desplazamientos y hábitos de consumo.

En cualquier caso, e independientemente de cómo acabe este 'berenjenal', esta situación fuerza una reflexión más profunda. Puede que las máquinas lleguen a ser autónomas, tanto como para que dentro de unos años pidamos un vehículo, (patinete, bicicleta, moto, coche, furgoneta, camión o dron... el que podamos permitirnos), y que este venga sin conductor. Ahora bien, todavía está por ver que eso haga que sea más seguro o más barato.

Un nuevo escenario

En este escenario se habrán producido miles de despidos, de gente no necesariamente capacitada para los trabajos disponibles en ese futuro cercano. Podemos pensar que muchas de esas tareas o trabajos manuales se habrán automatizado, sino de forma completa, casi. No es menos cierto que se crearán nuevos empleos para personas con nuevas capacidades, y otra forma de entender la vida.

El trabajo o mejor dicho tener un puesto de trabajo, el poder generar ingresos o ser retribuido por el empleo de tu tiempo, conocimiento y esfuerzo, será un bien escaso, del cual carecerán muchos. Ya no del tiempo ni del esfuerzo, e incluso quizás del conocimiento, sino de que se les retribuya bajo el modelo económico y social de hoy en día.

Al igual, vemos hoy como el capital es un bien escaso, del que carecen muchos. haciendo que solo unos pocos pueden ver ese capital generarles ingresos.

Son estos los dos modelos de retribución más habituales (rendimientos del trabajo y del capital), que nutren los flujos económicos y permiten a la gran mayoría vivir, todos querríamos pensar que dignamente.

Construyendo modelos de futuro más equilibrados

Puede llegar a ser aterrador pensar que esta situación no va a resolverse en el corto ni medio plazo. Mientras tanto, las máquinas nos 'dispensarán' de un montón de tareas y trabajos... y no estamos hablando únicamente de simples tareas repetitivas, sino de toma de decisiones criticas (desde automatizar el planchado de ropa a regular el tráfico en nuestras ciudades).

En resumen, parece que los modelos retributivos basados en trabajo y capital no sostendrán los modelos económicos y sociales por mucho más tiempo. De hecho, ya no lo hacen en muchos lugares, especialmente en aquellos que llamamos 'países en vías de desarrollo'.

La pregunta que queda por contestar es entonces: ¿Qué otros modelos podríamos poner en marcha?¿Cuáles son esos posibles modelos retributivos que permitirían a las personas dedicar su tiempo, o sus pertenencias, a generar un rendimiento económico, y les genere ingresos que les permitan vivir?

No tengo clara cual es la solución, ni mucho menos. Entiendo que es compleja, poliédrica e inabarcable para muchas personas, e incluso gobiernos. Pero me da la sensación de que vamos a presenciar momentos muy tensos. Tensos entre pobres y ricos, entre empleados y desempleados, entre norte y sur, entre ciudad y campo, entre personas y máquinas y, evidentemente, entre gobiernos, como estamos presenciando ya hoy....

En cualquier caso, soy optimista : el ser humano ha evolucionado mucho y será capaz de desarrollar marcos de convivencia sostenibles y duraderos, inclusivos y generosos, diversos y ricos... Recuerdo sin embargo con sentimientos encontrados lo que decían por ahí: 'Quién dijo fácil'.

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