El susto de Jonathan, el animal terrestre vivo más longevo del mundo: un estafador dio por muerta a esta tortuga coetánea de Napoleón y de TikTok
“Puedo asegurarles que está muy vivo”, aseguran desde la isla.
Hay historias que parecen resistirse al paso del tiempo, y Jonathan es una de ellas. Esta tortuga gigante, reconocida como el animal terrestre vivo más longevo del mundo, lleva casi dos siglos observando el ritmo cambiante del planeta desde su rincón en la isla de Santa Elena. Su simple existencia ya desafía la lógica de la biología y hasta de la actualidad digital, que esta semana llegó a “matarlo” por error en redes sociales.
Y es precisamente esa fama casi mítica la que lo ha convertido en el blanco de un bulo viral. Una cuenta falsa en X se hizo pasar por su veterinario y difundió la supuesta noticia de su muerte, asegurando que Jonathan había fallecido a los 193 años. El mensaje corrió como la pólvora en redes, hasta que su entorno y las autoridades de Santa Elena salieron a desmentirlo con claridad: Jonathan no solo sigue vivo, sino que continúa en buen estado de salud.
El autor de la broma se creó un perfil fraudulento que se hacía pasar por el veterinario Joe Hollins y atribuyó a Jonathan, de unos 193 años, un supuesto fallecimiento con tono solemne. El verdadero Hollins negó haber publicado ese mensaje y explicó que la cuenta falsa estaba usando el episodio para atraer donaciones en criptomonedas, algo que las autoridades y los verificadores acabaron describiendo como una estafa.
“Fue un engaño”
Jonathan vive desde 1882 en los terrenos de Plantation House, la residencia oficial del gobernador de Santa Elena, adonde llegó desde las Seychelles cuando ya era adulto. Guinness World Records lo sitúa como el animal terrestre vivo más longevo y también como el quelonio más viejo conocido, con un nacimiento que se remonta a 1832. Una vida que arranca en la era de Napoleón y atraviesa, de forma literal, casi dos siglos de historia.
La confusión duró poco, pero bastó para convertir una vez más a Jonathan en protagonista mundial. “Fue un engaño”, dijo a The Associated Press Anne Dillon, jefa de comunicaciones de la isla. “Puedo asegurarles que está muy vivo”. La propia administración de Santa Elena publicó una foto reciente del animal y aseguró que seguía con su rutina habitual y bajo el cuidado del personal de Plantation House y del servicio veterinario del territorio.
En Santa Elena, Jonathan es algo más que una mascota institucional, ya que con el paso del tiempo se ha convertido en un símbolo local y una pequeña celebridad global. Su falsa muerte recuerda hasta qué punto una cuenta anónima puede convertir una mentira en tendencia antes de que llegue la rectificación, y cómo incluso una tortuga de casi dos siglos puede acabar atrapada en la velocidad implacable de las redes sociales.