Los veterinarios activan las alarmas en España por la llegada temprana de la oruga que puede matar a los perros
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Los veterinarios activan las alarmas en España por la llegada temprana de la oruga que puede matar a los perros

Uno de los grandes 'enemigos' de los perros año tras año reaparece de forma anticipada. Los especialistas avisan de medidas clave para evitar o paliar los efectos de la temida oruga.

Un perro jugando en un árbolJohn Pave

El tiempo revuelto, especialmente en la climatológico, conlleva muchos efectos en paralelo. Uno de ellos inquieta a los veterinarios de España, por la posible llegada adelantada de la oruga procesionaria del pino, un insecto especialmente peligroso para los perros

Este 'bichito', que formalmente se denomina lepidóptero obliga a tomar precauciones en el caso de los perros cuando se pasee por espacios verdes y zonas boscosas. 

A falta de una protección absolutamente eficaz para evitar la picadura de estos incómodos parásitos, los veterinarios recomiendan evitar paseos por zonas de pino o cedro, habituales 'feudos' de la oruga procesionaria. Y como toda precaución es poca, conviene revisar patas, hocico y lengua tras un paseo por la calle, incluso sin necesidad de haberse adentrado entre árboles.

La oruga procesionaria del pino forma sus nidos en las ramas superiores y una vez llegan las temperaturas algo más primaverales empiezan a bajar en largas filas, cual 'procesión', entrando en contacto con los animales que ronden las cortezas de los árboles. 

En declaraciones recogidas por OKdiario, miembros del Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Alicante (ICOVAL) apuntan la aparición temprana de esta oruga, "un fenómeno que, aunque es habitual en los primeros meses del año, se ha adelantado ligeramente esta temporada". 

"Esta situación requiere que los profesionales clínicos estén atentos a posibles casos relacionados con la exposición a estos lepidópteros, especialmente en animales de compañía que hayan estado en zonas arboladas", prosigue el organismo en un comunicado.

El principal efecto en los canes es el fuerte picor que sufren al entrar en contacto con esta oruga procesionaria, que en algunos casos llega a causar inflamación de lengua, úlceras en la boca, problemas de visión o incluso necrosis o afectación respiratoria, en cuadros más complejos, que pueden llegar a shocks e incluso la muerte en casos extremos

Los especialistas avisan igualmente de que en caso de que el animal presente algunos síntomas de haber sido atacado por la oruga el tiempo de reacción es clave para paliar o no el efecto causado por las orugas.. 

En caso de que en una primera exploración se encuentren restos o sospechas de orugas, lo primero es lavar la zona con agua fría, retirando los pelos urticantes y con el menor movimiento posible del perro para evitar que se adentren más. Si el animal sufre alguna dolencia o empeoramiento de su estado hay que llevarlo al veterinario para un correcto tratamiento.

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