Nicole, etóloga felina: "Si ves todas estas señales en tu gato no tienes que forzarlo o acariciarlo, solo acompañarlo con calma"
"Te está indicando que no quiere que te acerques", explica.
A muchos dueños de gatos les ha ocurrido esto alguna vez. Su mascota se acerca, se tumba cerca de ellos, parece tranquila e incluso les muestra la barriga. Todo apunta a que quiere recibir cariño, así que intentan acariciarla. Sin embargo, en cuestión de segundos, llega una mordida que parece surgir de la nada. Lejos de ser un comportamiento impredecible, los expertos en conducta felina aseguran que suele tener una explicación.
Precisamente sobre ello ha querido alertar Nicole, educadora conductual felina, en un vídeo que se ha hecho viral en TikTok donde pone el foco en uno de los malentendidos más habituales entre humanos y gatos: confundir una muestra de confianza con una invitación a tocar. “Si ves todas estas señales en tu gato no tienes que forzarlo o acariciarlo, solo acompañarlo con calma”, resume con contundencia.
La mujer insiste en que el problema no es la mordida en sí, sino no leer antes las señales previas. “¿Has observado alguna vez que te estás acercando a tu gato y de repente él bosteza o se relame la boca o mueve la cola? Esto es lenguaje de incomodidad”, explica la experta. Según señala, reconocer estas señales a tiempo permite respetar los límites del animal y evitar situaciones que, de otro modo, podrían terminar en una mordida.
"La clave es leer su lenguaje"
La especialista señala que muchos propietarios interpretan estos gestos desde una perspectiva humana y asumen que el animal está buscando contacto físico. Sin embargo, advierte que esa lectura no siempre coincide con lo que el gato intenta comunicar. “Tu gato, desde su lenguaje, ya te está indicando que no quiere que te acerques”, afirma. Por ello, recomienda prestar más atención a su comportamiento y respetar las señales.
En lugar de buscar constantemente el contacto físico, la educadora conductual felina anima a observar y respetar la forma en la que los gatos expresan el afecto. “La clave no es evitar que tu gato te muerda, sino leer su lenguaje para evitar que así te muerda”, resume. A su juicio, compartir espacio con ellos y permitir que sean quienes marquen el ritmo de la interacción suele ser suficiente para fortalecer el vínculo.
Una actitud que, según explica, puede ayudar a que el animal se sienta más cómodo y comprendido. “Así tu gato no tiene que morderte para que lo respetes”, concluye. Con este mensaje, la experta recuerda que muchas de las conductas que los dueños consideran problemáticas pueden evitarse si se aprende a interpretar correctamente el lenguaje felino. En definitiva, entender sus señales y respetar sus tiempos es clave para una relación de mayor confianza entre el gato y su dueño.