El incendio de Ávila ya es el mayor de la historia reciente de España: 50.000 hectáreas calcinadas y más de 153.000 arrasadas este año
La mejora de la humedad y la bajada de las temperaturas ayudan a contener los frentes, pero persisten focos activos y el humo ya es visible desde el satélite Meteosat.

Seguimos con la última hora, el repaso a la jornada y lo que nos depara esta lucha sin cuartel con los incendios. El incendio declarado en Burgohondo (Ávila) ha alcanzado una dimensión sin precedentes. La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha confirmado este domingo que el fuego ha arrasado ya 50.000 hectáreas, convirtiéndose en el mayor incendio forestal de la historia reciente de España desde que existen registros comparables.
La ministra ha advertido además de que el país afronta una campaña de incendios "extraordinariamente complicada". En lo que va de año ya han ardido 153.000 hectáreas, una superficie seis veces superior a la registrada durante el mismo periodo de 2025, y se han contabilizado 32 grandes incendios forestales. Solo los fuegos de Ávila (50.000 hectáreas), Madrid (25.000) y Toledo (2.000) suman unas 77.000 hectáreas afectadas, reflejo de la gravedad de una emergencia que ha obligado a movilizar medios de toda España.
Los frentes permanecen contenidos, pero siguen activos varios focos
Pese a la magnitud del incendio, los responsables del operativo consideran que la evolución durante las últimas horas ha sido relativamente favorable.
El teniente coronel de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Alfonso Arribas, ha explicado que todos los frentes permanecen contenidos, aunque todavía existen varias cabezas activas que obligan a mantener un despliegue masivo de efectivos.
La principal preocupación se concentra ahora en el entorno del pantano de San Juan, donde los equipos trabajan para impedir que las reactivaciones permitan al fuego avanzar hacia el norte del embalse.
En paralelo, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, considera que la evolución meteorológica ofrece "una verdadera oportunidad" para consolidar el trabajo realizado durante las últimas jornadas.
La meteorología da un respiro, pero el riesgo continúa
Las condiciones atmosféricas han mejorado respecto a los días más críticos del incendio. La bajada de las temperaturas, el incremento de la humedad relativa y el descenso de la intensidad del viento han permitido estabilizar parte del perímetro durante la madrugada, facilitando el trabajo de los equipos terrestres y de los medios aéreos.
Sin embargo, los responsables de la emergencia insisten en que la situación sigue siendo muy frágil.
La experiencia de los últimos días demuestra que un cambio brusco del viento puede reactivar frentes aparentemente estabilizados y generar nuevos focos secundarios mediante el transporte de pavesas a cientos de metros de distancia.
Precisamente esa combinación de temperaturas elevadas, baja humedad y fuertes rachas de viento fue la que favoreció durante las jornadas anteriores un comportamiento extremo del incendio, propio de los denominados incendios de quinta generación, capaces de superar temporalmente la capacidad de extinción.
El humo ya se observa desde el espacio
La magnitud del incendio también resulta visible desde el satélite. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha difundido imágenes captadas por Meteosat en las que puede apreciarse la enorme columna de humo generada por los incendios de Ávila, Madrid y Toledo.
Según la agencia, esa humareda contiene una elevada concentración de partículas procedentes de la combustión que deterioran significativamente la calidad del aire.
Por ello, tanto la Aemet como el Ministerio de Sanidad recomiendan evitar permanecer al aire libre en las zonas más afectadas y seguir estrictamente las indicaciones de las autoridades sanitarias.
Cerca de 1.000 atenciones sanitarias y un gran despliegue estatal
El impacto del incendio también se refleja en la actividad sanitaria. La Comunidad de Madrid ha informado de que el Servicio Madrileño de Salud (Sermas) ha realizado ya cerca de 1.000 atenciones relacionadas con esta emergencia: 164 asistencias en urgencias de Atención Primaria; 151 atenciones hospitalarias, la mayoría por problemas respiratorios derivados del humo; 13 ingresos, ninguno de carácter grave; 147 asistencias realizadas por el Summa 112 en los puestos sanitarios; 19 traslados hospitalarios; y 524 traslados de personas evacuadas.
La Consejería de Sanidad mantiene disponibles más de 800 camas hospitalarias, conserva operativo el Hospital Enfermera Isabel Zendal como centro de apoyo a emergencias y continúa prestando asistencia psicológica y farmacéutica tanto a los evacuados como a las personas confinadas.
En paralelo, el Ministerio para la Transición Ecológica mantiene desplegados 44 medios estatales, entre ellos 10 brigadas forestales, siete helicópteros, cinco aviones de carga en tierra, 17 hidroaviones anfibios, cuatro aeronaves de coordinación y una unidad móvil de análisis y planificación.
Ganado, carreteras y evacuaciones bajo vigilancia
La emergencia continúa afectando también a las explotaciones ganaderas. La Comunidad de Madrid ha preparado 20 tráileres con 300 toneladas de forraje para alimentar al ganado aislado por el incendio y distribuirá depósitos de agua de 1.000 litros en las explotaciones afectadas.
Al mismo tiempo, el Gobierno regional ha anunciado un plan específico para recuperar más de 100 kilómetros de carreteras autonómicas dañadas por las llamas.
En cuanto a la población, Protección Civil ha ordenado este domingo una segunda evacuación de la urbanización El Encinar del Alberche, en Villa del Prado, mientras permanece el confinamiento del resto del municipio.
Las autoridades recuerdan que ningún vecino debe regresar a las zonas evacuadas hasta recibir autorización oficial. Antes de permitir el retorno, se comprueba que el incendio ya no representa un peligro, que las carreteras son transitables, que los servicios básicos funcionan correctamente y que la calidad del aire resulta compatible con la permanencia de la población.
Lo que nos depara la semana: arranca con una tregua relativa, pero el calor volverá a poner a prueba a los equipos
Las próximas 48 horas serán decisivas para comprobar si los servicios de extinción logran consolidar el perímetro de los grandes incendios o si las llamas vuelven a reactivarse. Los responsables del operativo consideran que la mejora experimentada durante la madrugada del domingo —con temperaturas más bajas, un aumento de la humedad relativa y menos viento— ha ofrecido una oportunidad para reforzar las líneas de defensa y estabilizar los sectores más comprometidos.
Sin embargo, los expertos advierten de que la situación continúa siendo muy frágil. El incendio de Ávila y Madrid ha alcanzado tal magnitud que ha llegado a generar su propio microclima, un fenómeno que dificulta enormemente las predicciones y puede provocar cambios bruscos en el comportamiento del fuego, con columnas convectivas, reventones térmicos o incluso la aparición de nuevos focos a varios kilómetros del perímetro principal.
Las previsiones meteorológicas apuntan a un inicio de semana relativamente más favorable para las labores de extinción, con un descenso moderado de las temperaturas máximas respecto a los peores días del episodio, mayor humedad durante la noche y primeras horas de la mañana y vientos menos intensos en buena parte del centro peninsular. Estas condiciones permiten trabajar con mayor eficacia sobre el terreno, especialmente con maquinaria pesada y medios terrestres.
No obstante, la mejoría podría ser solo temporal. Los modelos meteorológicos anticipan que, conforme avance la semana, las temperaturas volverán a ascender en amplias zonas del interior peninsular, mientras que durante las horas centrales del día volverán a registrarse humedades relativas bajas y episodios de viento en áreas de montaña y del centro de la Península.
Esa combinación mantiene elevado el riesgo de reactivaciones, especialmente en incendios de grandes dimensiones cuyos perímetros se extienden durante decenas de kilómetros.
