Un pueblo de Guadalajara adopta bisontes como apuesta para limpiar los montes
Los herbívoros pastarán en 400 hectáreas de monte público.

Durante siglos, la fauna silvestre ha desempeñado un papel clave en el equilibrio y la regeneración de los ecosistemas, modelando el paisaje a través del pastoreo, la dispersión de semillas y la reducción de la vegetación más densa. En un contexto marcado por el abandono rural y el aumento del riesgo de incendios, la recuperación de grandes herbívoros vuelve a convertirse en una herramienta natural para mantener los montes vivos y resilientes.
En este contexto, un pequeño municipio de la sierra de Guadalajara ha confiado sus montes en unos bóvidos salvajes de gran tamaño. El Recuenco ha recibido nueve bisontes europeos que empezarán a pastar en 400 hectáreas de monte público como parte de un proyecto piloto para evaluar su utilidad en la gestión del paisaje y la prevención de incendios. Son cinco hembras y cuatro machos procedentes de una finca de Segovia que han pasado por países como Polonia y los Países Bajos.
Los animales estarán controlados por GPS y con atención veterinaria periódica. "El lunes los trajimos. Son otra posibilidad para prevenir incendios y gestionar el bosque, como las cortas de leña", explica el alcalde, Enrique ‘Kike’ Collada, en declaraciones recogidas por El Español. Eso sí, cabe destacar que los promotores definen el proyecto como una investigación piloto, no como una atracción turística.
Menor riesgo de incendios
La iniciativa está impulsada por la Fundación Española de Renaturalización (Rewilding Spain) en colaboración con la universidad de Manchester, la del País Vasco y el centro ECONOVO. Se pretende medir el impacto de los bisontes en la vegetación y su nivel de estrés antes de ampliar el modelo a otras áreas. El alcalde defendió que no se trata de un abandono de la gestión, sino de complementarla con herramientas naturales cuando los recursos son limitados en un monte de 7.000 hectáreas.
El contexto que motiva la presencia de estos grandes herbívoros es preocupante, ya que 2025 ha sido uno de los peores años en incendios forestales en España, con cientos de miles de hectáreas arrasadas, un factor que está obligando a buscar soluciones nuevas y a repensar la gestión del monte. Los defensores del proyecto sostienen que el bisonte puede ayudar a abrir la masa forestal y reducir combustible vegetal al consumir tanto gramíneas como partes leñosas de plantas.
"Nos van a ayudar mucho para abrir el monte y recuperar pastizales porque un 30% de lo que comen es madera, frente a otros animales", resalta Kike. No obstante, esta iniciativa también tiene posibles riesgos: desde impactos sobre especies autóctonas hasta la posibilidad de que el animal se comporte de forma imprevista en determinados paisajes. Por ello, se han diseñado protocolos de seguimiento para ajustar la gestión si es necesario.
Si los resultados son positivos, los promotores esperan que el proyecto sirva como ejemplo para recuperar pastizales y abrir masas forestales hoy “abandonadas y convertidas en polvorines”, en palabras del alcalde. Mientras tanto, los nueve bisontes empiezan a explorar el monte de El Recuenco bajo vigilancia científica, un experimento que busca aportar evidencia científica sobre nuevas formas de gestión del monte frente a un riesgo de incendios cada vez mayor.
