Arranca el juicio contra Marius Borg: el hijo de Mette-Marit de Noruega niega los delitos de violación y la frase del fiscal para dejar algo claro sobre la justicia noruega
Ha comenzado el proceso en el que el hijastro del heredero de Noruega se enfrenta a 38 delitos. Ha admitido algunos y ha negado los más graves.
El juicio contra Marius Borg Høiby, hijo de Mette-Marit de Noruega, arrancó el martes 3 de febrero de 2026 en la sala 250 del Tribunal de Distrito de Oslo en uno de los momentos más delicados para la monarquía noruega, que vive sus horas más bajas a pesar de que sigue contando con el respaldo del país y del parlamento.
Si la casa real ha estado bajo escrutinio a causa de este grave asunto, las presiones han crecido ante las revelaciones de que la princesa heredera mantuvo un contacto con Epstein más estrecho del que se creía. Sucedió entre 2011 y 2014, con correos electrónicos en los que se aprecia un vínculo demasiado cercano y que probarían que ella estuvo en la mansión que el criminal sexual tenía en Palm Beach.
Todo se supo por la publicación por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos de 3 millones de documentos sobre Epstein en los días previos al juicio contra el hijastro del futuro rey de Noruega. Su esposa quedó gravemente salpicada y según las encuestas publicadas por VG, la mitad del país no quiere que sea reina consorte.
Marius, detenido poco antes del juicio
Mientras esto ocurría, Marius Borg volvió a causar un escándalo porque fue detenido y acusado de agresión, amenazas con arma blanca e incumplimiento de una orden de alejamiento hacia la mujer de Frogner, la víctima por cuyas agresiones fue detenido por primera vez en agosto de 2024.
Aunque el Tribunal de Oslo anunció que Høiby permanecería en prisión preventiva hasta el 2 de marzo, en ese momento fue trasladado a un hospital, en el que como mostró VG, fue visitado por Haakon y Mette-Marit y por la princesa Ingrid Alexandra. Ninguno de ellos se ha apartado de Marius a pesar de la gravedad de los hechos y de lo que se juega la monarquía.
No admite los delitos más graves
Como señala NRK, una vez comenzado el juicio, Marius se declaró no culpable de los cargos de violación, maltrato y de haber grabado sin consentimiento a varias mujeres. Sí admitió en cambio haber cometido agresiones y otros delitos menos graves.
No ha cambiado así el discurso que ha mantenido desde el principio, cuando reconoció el maltrato a la mujer de Frogner, la que era su pareja y a la que ha seguido viendo pese a que pesaba una orden de alejamiento, así como el quebrantamiento de la orden de alejamiento, amenazas de muerte a un hombre, infracciones de tráfico y haber transportado droga.
Aunque la prensa tiene acceso a la sesión, no está permitido tomar fotos del acusado, que de acuerdo con Se og Hør lleva gafas, una camisa, un suéter verde y parece claramente angustiado y nervioso. En varias ocasiones ha mirado a su expareja, con la que estuvo hace solo dos días y que ha permanecido sentada junto a su abogada defensora, Mette Yvonne Larsen.
Ni mayor severidad, ni mayor indulgencia
El fiscal Sturla Henriksbø ha señalado que aunque las pruebas contra Marius son importantes, es fundamental escuchar a las víctimas y a los testigos. Además ha indicado que "el acusado no debería ser castigado con mayor severidad ni con mayor indulgencia por su parentesco”.
Es decir, no debe recibir una condena ejemplarizante por ser hijo de la princesa heredera, pero eso no debe servir para que pueda librarse si la justicia dictamina que es culpable. Está acusado de 38 delitos que pueden suponer 16 años de prisión.