Un experto explica por qué hay filetes de color rojo intenso y otros más marrones y si es seguro comerlos
Explica cómo hay que guardarlos en la nevera para que se conserven mejor.

Seguramente te ha pasado, ya sea en la carnicería o al ir al sacar del frigorífico unos filetes para cocinar, que de repente la carne te parece más marrón, lo que puede hacer dudar de si se ha puesto mala.
A través de su cuenta de Instagram, Santiago González —graduado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y dueño de San Tierno, tienda especializada en productos ibéricos— ha explicado por qué hay filetes de color rojo más intenso y otros más tirando a marrón.
González apunta que el color rojo de la carne se debe al hierro, "que está dentro de una proteína del músculo que se llama mioglobina". Cuando ese hierro se oxida se produce ese cambio en la coloración y la carne se pone marrón.
No significa que el filete esté malo, puntualiza, sino que ha estado almacenado "en condiciones que no son las óptimas, como una temperatura elevada, demasiado oxígeno o luz solar".
Lo que hay que tener en cuenta es que no aportará el hierro que sí da un filete rojo, puesto que en este último caso tendrá hierro más disponible para que el organismo lo asimile.
González da el consejo de, en la carnicería, optar por las piezas que a simple vista notemos de color rojo más intenso y, una vez en casa, guardar la carne siempre en la nevera y protegida con papel film.
Cuánta carne roja comer a la semana
Según las recomendaciones vigentes en España para una dieta saludable, según la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), lo ideal sería consumir entre ninguna y tres raciones de carne a la semana y favorecer un mayor consumo de pescado, con tres o más raciones semanales.
Además, se subraya la conveniencia de aumentar el consumo de legumbres (buena fuente de proteína vegetal), con una pauta de entre cuatro y siete raciones a la semana.
