Carolyn Forté, experta con 40 años de experiencia, aclara cuál es la mejor forma de llenar el lavavajillas: "Los cuchillos hacia abajo y las cucharas se colocan alternas"
Una buena organización dentro del lavavajillas no solo mejora la limpieza, sino que también evita problemas innecesarios en casa.
Una tarea tan cotidiana como poner el lavavajillas puede convertirse en motivo de discusión en muchos hogares. Lo que parece un gesto automático es, en realidad, clave para conseguir una limpieza eficaz. Así lo explica Carolyn Forté al HuffPost, quien acumula más de cuatro décadas analizando cómo mejorar el cuidado doméstico.
Desde su experiencia en el Good Housekeeping Institute, la especialista insiste en una idea básica: si el agua no llega bien a la vajilla, no se limpiará correctamente. Por eso, uno de los errores más comunes es amontonar platos o recipientes, bloqueando el paso de los chorros de agua.
Forté recomienda aprovechar al máximo las piezas móviles del lavavajillas. Las rejillas ajustables y los soportes plegables permiten organizar mejor el espacio y colocar tanto platos como tazones de forma que todos reciban el agua. La clave, según explica, es preguntarse siempre si el agua podrá alcanzar cada objeto.
"Utiliza las rejillas. La mayoría de los lavavajillas actuales tienen soportes flexibles que se doblan hacia arriba y hacia abajo, o se pliegan, para que puedas colocar los tazones abajo o arriba si son pequeños", aconseja.
Uno de los fallos más habituales está en los vasos. En lugar de colocarlos “encajados” sobre las varillas, aconseja apoyarlos ligeramente inclinados contra ellas. De esta forma no solo se evita que se dañen, sino que también se facilita que el agua escurra y no queden marcas.
En cuanto a los cubiertos, el debate también es frecuente. Si el lavavajillas cuenta con una bandeja superior plana, la colocación no es tan relevante. Sin embargo, en los modelos con cesta, sí hay recomendaciones claras: los cuchillos deben ir con la hoja hacia abajo, mientras que las cucharas conviene colocarlas alternadas para evitar que se peguen entre sí y queden mal lavadas.
"Los cuchillos hacia abajo y las cucharas se colocan alternas", señala Carolyn, mientras que "las cucharas deben alternarse, ya que no conviene que dos cucharas queden encajadas. Si dos cucharas encajan, una no recibirá agua ni limpiador".
Los tenedores, por su parte, pueden ir con las puntas hacia arriba, aunque la experta recuerda manipularlos después por el mango para mantener la higiene. Además, agrupar los cubiertos por tipo facilita recogerlos después y ahorrar tiempo.