Joseba Barrenengoa, dueño de una cadena de gasolineras: "Conduciendo a 110 km/h se gasta menos combustible y si no se usa el coche no se gasta nada"
Considera que las medidas para contener el consumo son “de sentido común”.
Llenar el depósito ha vuelto a convertirse en un quebradero de cabeza para muchos conductores. Tras semanas de subidas en el precio de la gasolina y el diésel, cada viaje en coche pesa un poco más en el bolsillo, lo que ha reavivado el interés por las fórmulas que permiten reducir el consumo sin renunciar por completo a la carretera. Ante esta situación, un empresario del sector tiene claro cuál es el primer paso para gastar menos.
En este contexto, Joseba Barrenengoa, propietario de la cadena de gasolineras low cost EasyGas con cerca de una veintena de estaciones de servicio en España, considera que las medidas planteadas para contener el consumo son "de sentido común". El empresario defiende que moderar la velocidad y reducir los desplazamientos innecesarios son dos de las fórmulas más eficaces para ahorrar combustible.
Joseba se ha pronunciado sobre las recomendaciones impulsadas desde Europa para reducir la demanda de combustibles en un momento de máxima presión sobre los mercados energéticos. “Conduciendo a 110 km/h se gasta menos combustible que a 120 y si no se usa el coche no se gasta nada”, asegura en declaraciones recogidas por El Debate, una afirmación con la que defiende que pequeños cambios en los hábitos de conducción pueden traducirse en un ahorro real para los conductores.
Otras formas de reducir el consumo
Entre el resto de las propuestas impulsadas desde Europa para hacer frente a una posible crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio figuran: fomentar el teletrabajo, compartir vehículo, limitar la velocidad en carretera e incluso estudiar sistemas de circulación alterna según la matrícula para disminuir la demanda de combustibles fósiles. Todas ellas comparten el objetivo de aliviar la presión sobre el consumo energético.
Joseba insiste en que ninguna de estas iniciativas es especialmente novedosa, sino que todas responden a una idea básica: cuanto menos se utiliza el coche y cuanto más eficiente es la conducción, menor es el gasto en carburante. Por eso considera que el objetivo principal es concienciar a los conductores sobre la importancia de contener el consumo cuando los precios se disparan.
Aunque el experto reconoce que estas medidas no solucionarán por sí solas el problema de fondo, cree que sí pueden aliviar el impacto económico en el día a día. "Si no usamos el coche, no gastamos", insiste, convencido de que pequeños cambios en los hábitos de conducción pueden traducirse en un ahorro significativo mientras persista la incertidumbre en los mercados energéticos.