Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
Otra Mallorca es posible: planes para disfrutar de la isla balear más allá de la masificación turística

Otra Mallorca es posible: planes para disfrutar de la isla balear más allá de la masificación turística

Aunque el típico plan de sol y playa siempre está ahí, hay otros lugares que se pueden visitar para descubrir la verdadera identidad de Mallorca.

Vista del tren de Sóller
Vista del tren de Sóller con esta localidad mallorquina y la sierra al fondoGetty Images

Llega el momento de planear vacaciones y muchas personas piensan en lo que les apetece hacer en su tiempo de descanso. No tardan en aparecer los planes de sol, playa y poco más, y, aquí, las costas mediterráneas españolas son las que reinan. Mallorca es, además, un enorme polo de atracción turística tanto para nacionales, como para extranjeros, con todo lo bueno y lo malo que eso tiene.

Porque los aeropuertos, carreteras y las playas se colapsan, y multitud de ciudadanos, aunque valoran los beneficios que el turismo trae a la isla, pueden acabar aborreciendo a quienes llegan de otros puntos de España o del mundo con ganas de disfrutar de unas vacaciones en Mallorca. 

Caló des Moro, en Mallorca, llena de turistas
  Caló des Moro, en Mallorca, llena de turistasClara Margais/Picture Alliance/Getty Images

De hecho, las manifestaciones convocadas por la plataforma Menys Turisme, Més Vida (Menos Turismo, Más Vida) van ganando asistentes año tras año para luchar contra la masificación turística, que se ha tornado en insoportable para muchos ciudadanos.

Además, en Mallorca, como en otros lugares de costa, existe el llamado 'turismo de borrachera', que puede ser lucrativo para algunos, pero que genera poco valor a la isla, crea mala imagen y genera problemas con los vecinos y con otros turistas. 

Manifestación contra el turismo masivo junto a la Catedral de Palma y el Palacio de La Almudaina
  Manifestación contra el turismo masivo junto a la Catedral de Palma y el Palacio de La AlmudainaTomás Moya/Europa Press/Getty Images

Y si bien es cierto que esto existe, también hay gente que quiere hacer las cosas de otra manera, y viajeros y viajeras que desean disfrutar de estos paraísos de una forma más sostenible, amable y queriendo conocer más sobre la tierra y lo que ofrece.

Porque viajar puede ser sumar países y destinos, hacer fotos para las redes sociales y para el archivo personal, y generar recuerdos y experiencias. Todo eso es muy válido. Pero la clave es vivirlo con autenticidad, respetando el territorio y descubriendo que Mallorca no es solo un lugar de sol y playa como tantos otros.

El palacio de Marivent, residencia de verano de la familia real en Mallorca, visto desde el mar
  El palacio de Marivent, residencia de verano de la familia real en Mallorca, visto desde el marGuillermo Álvarez

Puedes maravillarte en una jornada marinera a bordo de un velero con el que bañarte con vistas a Marivent -donde veranea la familia real-, o pasar el día en una de las fabulosas playas de esta isla privilegiada. 

Pero además de eso, también tienes a tu alcance otros planes y experiencias con los que completar sus vacaciones y escapar de la tan temida masificación que ahoga nuestros días de descanso -y también el día a día de los residentes-. ¿Acaso queremos pasar nuestros días de asueto luchando por un centímetro de arena o entre colas para entrar en cualquier sitio? Seguramente no.

Vista desde el mar del palacio de La Almudaina y la Catedral de Palma
  Vista desde el mar del palacio de La Almudaina y la Catedral de PalmaGuillermo Álvarez

Ya no solo es que el turista que anhela unos días de vacaciones en Mallorca termine cansándose de encontrarse las playas llenas, ni un lugar para aparcar, colas por doquier y le resulte imposible hacerse una foto sin tener a cientos de personas alrededor, sino que el problema afecta a los residentes. Y de ahí, las manifestaciones, que cada vez cuentan con más apoyo popular y que critican la sobreexplotación, la saturación de los servicios y el daño al medio ambiente. Porque turismo sí, pero no así.

Experiencias para conocer mejor Mallorca

Y aquí entra en juego otra forma de hacer las cosas. Un ejemplo de ello son las experiencias, o la filosofía 'Hesperiencial' de Hesperia Mallorca, que busca ofrecer a quien recala en Palma las ventajas del ritmo pausado y sensorial del Mediterráneo y la posibilidad de realizar visitas con las que llegues a Mallorca, te empapes de la isla y puedas sentirla.

Un Citroën 2CV naranja, situada a la puerta del Hotel Hesperia Mallorca
  Un Citroën 2CV naranja, situada a la puerta del Hotel Hesperia MallorcaGuillermo Álvarez

Este lugar acoge 'Ses Trobadas', un proyecto de acciones culturales, artísticas, gastronómicas y musicales vinculadas al territorio que se desarrollan todo el año, y no solo en los meses de verano. 

Como nos explica Jesús Piñera, director de marketing de Hesperia World, este proyecto "busca reforzar el vínculo del hotel con la sociedad mallorquina con una programación de eventos y happenings que ejercen de puente entre el turismo y la comunidad local".

Decoración del Hotel Hesperia Mallorca
  Decoración del Hotel Hesperia MallorcaGuillermo Álvarez

"La filosofía experiencial implica que el hotel transmite una experiencia que está muy vinculada con el destino. Queremos invitar también al público local, que la gente del barrio no vea el hotel como algo exclusivo para los huéspedes, y redefinir el concepto de hospitalidad vinculándonos con la zona y queremos que el huésped transmita y sepa que está en Mallorca", añade Piñera.

Para ello, han apostado por programar cine en la terraza, realizar presentaciones con músicos mallorquines, ofrecer una sala abierta a todo el mundo como coworking, programar talleres de coctelería con licores de la isla, o un brunch donde se incluya un variat, un plato típico mallorquín que puede incluir en el mismo plato ensaladilla, frito de carne o pescado, champiñones y albóndigas. 

El coworking del Hotel Hesperia Mallorca está abierto tanto para los visitantes, como para los locales
  El coworking del Hotel Hesperia Mallorca está abierto tanto para los visitantes, como para los localesGuillermo Álvarez

"Otra propuesta es que artesanos de la isla puedan ofrecer sus productos 'made in Mallorca' en las instalaciones del hotel.

Este establecimiento, decorado en tonos naranja como guiño a esta fruta que tan bien se da en Sóller y con un estilo que recuerda a los años 60 y 70 del siglo XX, cuando comenzó el boom turístico -pero la masificación quedaba lejos-, propone que, sin dejar de lado visitas que el viajero quiera realizar, se ofrezca algo diferente, más auténtico y original. Un ejemplo puede ser las Bodegas Ribas, porque Mallorca es tierra de vino. Y otro, una visita a un monumento de Palma no tan conocido...

Can Vivot, una casa palaciega en Palma

Si tu primer plan es pasear por Palma, vas a poder admirar una ciudad en la que destacan su catedral y el palacio de la Almudaina, residencia oficial del rey en Mallorca, una joya que data del siglo XIV restaurada y mejorada en verano de 2026. Pero esto, aunque interesante, no es tan original.

Vista del patio de Can Vivot en Palma
  Vista del patio de Can Vivot en PalmaGetty Images | sopotnicki.com

Sí lo es Can Vivot, un palacio histórico situado muy cerca de la interesante iglesia de Santa Eulalia, y donde puedes disfrutar de su patio barroco, su escalera imperial, una biblioteca muy interesante e incluso una capilla. 

Así vas a poder conocer la historia de este edificio y admirar la última casa palaciega de Palma. La familia Montaner, o al menos algunos de sus miembros, se resisten a que este edificio, catalogado como monumento nacional, termine siendo un hotel de lujo o apartamentos turísticos. Y visitándolo, se aleja esa sombra que trata de cernirse sobre Can Vivot.

Tomar el tren de Sóller para unas visitas originales 

No muy lejos de Palma se encuentra la serra de Tramuntana, que, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una de las grandes joyas de Mallorca. Pocos se resisten a visitarla para admirar sus paisajes y pueblos como Deià y Valldemossa, donde destaca su fabulosa Cartuja y donde residió Chopin, o para perderse por monumentos como la Casa Museo de Son Marroig, creada en homenaje al archiduque Luis Salvador de Austria.

Las impresionantes vistas desde el tren histórico que va de Palma a Sóller
  Las impresionantes vistas desde el tren histórico que va de Palma a SóllerDavid Sandron

Uno de los rincones más emblemáticos de esta zona es Sóller, una hermosa localidad famosa por la iglesia de Sant Bartomeu, donde destaca la fachada modernista, o el Museo Can Prunera. También lo hace su histórico tranvía de 1913 que lleva al puerto y la playa, y sobre todo el tren de Sóller, que conecta esta pequeña urbe con Palma y que está en funcionamiento desde 1912, cuando servía para llevar las naranjas de Sóller a la capital de la isla.

Para cogerlo, debes desplazarte a la estación del Ferrocarril de Sóller, situada junto a la Plaza de España de Palma. El primero sale a las 10:10 de la capital mallorquina, mientras que para volver de Sóller, el último sale a las 19:30 horas. El trayecto dura algo más de una hora, atraviesa 13 túneles -el más largo es de 3 kilómetros-, y hace una parada en el mirador des Pujol d'en Banya para poder admirar Sóller y la sierra durante unos minutos.

Vista de Sóller desde el mirador Pujol d'en Banya, donde el tren de Palma a Sóller realiza una parada
  Vista de Sóller y la Sierra de Alba desde el mirador Pujol d'en Banya, donde el tren de Palma a Sóller realiza una paradaGuillermo Álvarez

Es verdad que este es un plan tan típico como pueda ser visitar las recomendables y bellas Cuevas del Drach, pero el destino que nos espera es tan original como interesante, y te hará conectar con la naturaleza, con la tierra y con la gastronomía mallorquina.

Al llegar a Sóller, hay una sorpresa en la estación, debido a que cuenta con obras de Picasso y de Miró que puedes admirar si vas con tiempo. Tras este rato de arte, toca caminar unos minutos atravesando la localidad –y admirando las riquezas monumentales que le dio su potente industria frutícola- hasta que el campo se va abriendo paso.

Una visita a la agrocooperativa más antigua de España

La primera parada es la Cooperativa Agrícola Sant Bartomeu de Sóller, fundada en 1899 y considerada como la más antigua de España. Nació para ayudar a los agricultores de la zona a comercializar sus productos y ahora sirve tanto para eso, como para tratar de mantener la producción agrícola en la zona, que goza de un microclima que la hace más especial, y para divulgar entre los visitantes la importancia de la conservación de estos paisajes.

Vista del centro de interpretación de la Cooperativa Agrícola Sant Bartomeu de Sóller
  Vista del centro de interpretación de la Cooperativa Agrícola Sant Bartomeu de SóllerGuillermo Álvarez

La agrocooperativa, que aglutina a 350 socios, está especializada en la producción y distribución de cítricos con denominación de origen, mermeladas artesanales y aceite de oliva virgen extra elaborado a partir de aceitunas locales, y se puede visitar de la mano de Aina Moro, que gestiona el centro de visitantes.

Fue ella la que nos contó la importancia de cuidar y cultivar esta tierra. "Si el agricultor o payés, que es como lo llamamos aquí en Mallorca, no sigue cultivando este paisaje, desaparece. Y como hemos olvidado cómo funciona, pues yo estoy aquí en un pequeño centro de interpretación y se lo cuento a quienes nos visitan". 

Pa amb oli y zumo con naranjas de Sóller en la Pa amb oli en la Cooperativa Agrícola Sant Bartomeu de Sóller
  Pa amb oli y zumo con naranjas de Sóller en la Pa amb oli en la Cooperativa Agrícola Sant Bartomeu de SóllerGuillermo Álvarez

Apuntó además que "aquí, como en todas partes, estamos olvidando un poquito de dónde venimos. Si comparamos las fases del día de la agricultura, estamos en la tarde, o sea, antes de que anochezca, que quiere decir el total abandono del campo, tenemos que hacer algo. Entonces lo que hacemos aquí es enseñar otra vez, porque si uno no conoce, no aprecia".

La guía añadió que en el valle de Sóller hay dos temporadas importantes. Por un lado está la de las aceitunas y la producción de aceite, y la otra, la de los cítricos, y sobre todo de las naranjas, "que es lo que dio riqueza a Sóller gracias a su exportación, sobre todo a Francia, pero también a Bélgica, Alemania y Suiza".

El huerto de sa Vinyassa del valle de Sóller está protegido por la Sierra de Alfabia de Mallorca
  El huerto de sa Vinyassa del valle de Sóller está protegido por la Sierra de Alfabia de MallorcaGuillermo Álvarez

Recordaba también que viven un poco de las rentas del siglo XIX y que con la agrocooperativa intentan que "siga una generación más, con mucha ilusión, con mucho romanticismo, porque mucha gente que tiene aquí huertos u olivares no es campesina y practica otra profesión, pero saca tiempo para esto. Es casi hacer un homenaje a nuestros antepasados, y tenemos que hacer que el agricultor pueda vivir de lo que hace". Insiste también en que apuestan por el cultivo ecológico todo lo posible.

Sobre las naranjas, nos contaba que este valle tiene cinco variedades propias que no existían en otro lugar. Ellas son la Canoneta, la Pua, Fulla Menuda, Repica y Cul d'ou. Todas distintas, todas manjares.

Cocina tradicional mallorquina de la finca Ecovinyassa de Sóller, en Mallorca
  Cocina tradicional mallorquina de la finca Ecovinyassa de Sóller, en MallorcaGuillermo Álvarez

Descubrimos que el Museo de la Orangerie de París tuvieron un naranjo de Sóller y lo excelente que es esta fruta en este valle. Porque la gente quiere probar, y nada mejor que un delicioso pa amb oli con naranja. Pero además de comer y de conocer cómo funciona todo, se puede participar en talleres para preparar aceitunas machadas o mermelada de naranja.

Antes de cambiar de escenario, Aina Moro nos habló del proceso que tiene lugar cuando el agricultor llega con las naranjas: se pesan, se lavan, se secan y se calibran, escogiéndose las buenas y desechando las que no están tan bien. Con las que no van a salir a la venta porque estéticamente no van a gustar, pero se pueden consumir, se envían a asociaciones benéficas.

Vista del edificio y de parte de los árboles frutales de la finca Ecovinyassa de Sóller, en Mallorca
  Vista del edificio y de parte de los árboles frutales de la finca Ecovinyassa de Sóller, en MallorcaGuillermo Álvarez

De camino a la siguiente parada, Aina Moro nos explicó que cada vez hay más olivos y menos pinos. Y eso es bueno, porque el pino es invasor en esta zona, y hay una lucha por recuperar los olivares, que además les ayudan para la producción de la aceituna y aceite de Sóller.

Un paseo entre naranjos y limoneros en el valle de Sóller

Esa siguiente parada era Ecovinyassa, una finca que fue heredada por una pareja que decidió que, para poder mantenerla, iban a abrir el huerto y crear una ruta. Y el resultado es una finca ecológica situada entre las localidades de Fornalutx y Biniaraix que se puede visitar por 22 euros y que abre lunes, miércoles, jueves y viernes de 10:00 a 15:00 horas, aunque el último pase es a las 13:00 horas.

Naranjas y limones en los naranjos y limoneros de la finca Ecovinyassa de Sóller, en Mallorca
  Naranjas y limones en los naranjos y limoneros de la finca Ecovinyassa de Sóller, en MallorcaGuillermo Álvarez

Esta visita dura un par de horas y supone un regalo para los sentidos. Primero para la vista, por la belleza que se puede admirar si miras hacia la Sierra de Alfabia que protege el valle, por la masía del huerto de sa Vinyassa, y, sobre todo, por los hermosos árboles plagados de naranjos, limoneros e incluso granados y aguacates

Estos últimos llegaron a Sóller hace más de un siglo cuando se exportaba la fruta a América. Al principio se plantaban para dar sombra hasta que, como nos cuenta la guía, descubrieron la maravilla de fruta que produce este árbol.

En la finca Ecovinyassa de Sóller puedes disfrutar de un paseo entre naranjos y limoneros
  En la finca Ecovinyassa de Sóller puedes disfrutar de un paseo entre naranjos y limonerosGuillermo Álvarez

Para el oído, por la tranquilidad, interrumpida por el rumor del agua y el cacareo de las gallinas que corretean por varias partes de la finca. Por el tacto, al tocar y sentir la rugosidad de la piel que envuelve las estupendas naranjas de la finca. 

Y por el gusto, porque la entrada incluye la degustación de un delicioso zumo de naranja ecológico recién exprimido y un snack típico que se puede disfrutar en una zona destinada para ello. Es el cierre perfecto para una visita que es tan respetuosa como interesante y recomendable.

El paseo por la finca Ecovinyassa de Sóller incluye poder disfrutar de las naranjas del huerto
  El paseo por la finca Ecovinyassa de Sóller incluye poder disfrutar de las naranjas del huertoGuillermo Álvarez

Y así se puede disfrutar de Mallorca, o al menos intentarlo, y tratar al mismo tiempo de ser respetuoso con el entorno y apoyar la economía local. A la industria turística le interesa que la gente siga llegando, pero no matar a la gallina de los huevos de oro.

 Afortunadamente, cada vez hay más conciencia de que hay que hacer las cosas de otra manera, porque el turismo es un sector potente que trae beneficios, pero la sobreexplotación y la masificación generan lo contrarios. Y Mallorca ha sido, es y debe seguir siendo un paraíso al que acercarse, pero tenemos que disfrutarlo de otra manera.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Redactor de LIFE en El HuffPost España. Licenciado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. En segundo de carrera debuté en el mundo profesional con unas prácticas en las que aprendí cómo funcionan los medios locales y una radio. Continué en ABC.es, Cuatro y CNN+, Europa Press y después llegó Bekia, medio lifestyle en el que coordiné, escribí y entrevisté hasta que di el salto a El HuffPost.


!
Los comentarios de esta noticia están cerrados
Rellena tu nombre y apellidos para poder comentar
completa tus datos
!
Comenta con respeto, tu opinión se publicará con nombres y apellidos