Alexandre Escrivà: "La pandemia me hizo descubrir que era capaz de escribir una novela entera"
El escritor valenciano, una de las voces emergentes del 'thriller' español, recuerda cómo el confinamiento cambió su vida y le llevó a publicar en Alfaguara tras años centrado en la música. Con tres novelas publicadas, y una cuarta ya en marcha, asegura que todavía tiene mucho por explorar dentro del género negro.

Lo que empezó como una afición durante los meses más duros de la pandemia ha terminado convirtiéndose en una carrera literaria en pleno crecimiento. Alexandre Escrivà (Tavernes de la Valldigna, 1997) suma ya tres novelas publicadas —El último caso de William Parker, El misterio de Hannah Larson y El secreto de Víctor Black— y se ha consolidado como uno de los nombres jóvenes más prometedores del thriller español.
Con motivo de la publicación de su último libro, el autor valenciano conversa sobre sus comienzos, el fenómeno de la novela negra, la posibilidad de ver sus historias en la pantalla y los planes de futuro de una trayectoria que no deja de acelerar. "Mi idea es precisamente esa, consolidarme y quedarme. Estoy muy contento de poder seguir escribiendo y de que los lectores sigan acompañándome en este camino", asegura en una entrevista con El HuffPost.
Primero de todo, enhorabuena por la publicación de la tercera novela... Han pasado ya unas semanas desde la publicación de El secreto de Víctor Black. ¿Qué tal está siendo la acogida?
Muy buena. Esta novela no la tenía planteada inicialmente. Cuando publiqué El misterio de Hannah Larson tenía pensado escribir una historia completamente diferente, pero sentí que todavía no estaba preparado para afrontarla. Me apetecía volver a William Parker, el personaje que me permitió llegar al mundo editorial, y así nació esta especie de precuela de mi primera novela. Además, quería que cualquier lector pudiera acercarse a ella sin necesidad de haber leído las anteriores. La respuesta está siendo fantástica y estoy muy satisfecho.
La gente te descubrió con El último caso de William Parker, pero probablemente el gran salto llegó con El misterio de Hannah Larson.
Sí, esa novela tuvo una acogida extraordinaria. Recuerdo que tenía mucho miedo porque el segundo libro siempre genera incertidumbre. La primera novela había funcionado bien, pero cuando eres un autor nuevo siempre existe la sensación de que los lectores están apostando por ti. Además, quise hacer algo bastante diferente, cambiar de protagonista, de escenario y de planteamiento. Afortunadamente la respuesta fue incluso mejor de lo que esperaba.
Tienes 29 años y tres novelas publicadas. ¿Siempre tuviste claro que querías dedicarte a escribir?
No. Siempre me había gustado escribir, pero durante muchos años fue simplemente una afición. Mi vida estaba encaminada hacia la música. Tenía trabajo, proyectos y objetivos muy definidos en ese ámbito. Todo cambió con la pandemia.
De ahí es posible que salga la frase que da título a esta entrevista.
La pandemia me hizo descubrir que era capaz de escribir una novela entera. Hasta entonces solo había escrito relatos cortos. Cuando todo se paralizó me puse a escribir y terminé mi primer manuscrito. Fue entonces cuando me di cuenta de que podía hacerlo.
¿Y qué ocurrió con aquella primera novela?
Nunca llegó a publicarse. La envié a varias editoriales y ninguna me respondió. Pero si algo me había enseñado la música era la resiliencia y la capacidad de encajar los rechazos. Así que seguí escribiendo. Empecé una nueva historia, que terminó siendo El último caso de William Parker, y con esa sí llegó la oportunidad.
Además, de la mano de Alfaguara.
Sí, fue una sorpresa enorme. Cuando miraba los catálogos editoriales veía Alfaguara como algo completamente inalcanzable. Nunca imaginé que acabaría publicando allí. Para cualquier amante del thriller y de la novela negra es un sello de referencia.
¿Crees que la pandemia también ayudó a recuperar el hábito de la lectura?
Sinceramente, sí. Hablar de los aspectos positivos de aquella época siempre es delicado, pero sí creo que mucha gente volvió a leer más. Yo mismo lo hice. Estábamos en casa y teníamos más tiempo. Creo que muchas personas adquirieron entonces un hábito que después han mantenido y eso se nota en el mercado editorial.
También coincidió con el auge de comunidades lectoras en redes sociales.
Sí, seguramente una cosa ayudó a la otra. Goodreads, Bookstagram y todas esas comunidades han acercado mucho los libros a nuevos lectores.
Cuando leí El misterio de Hannah Larson me vino a la cabeza Joël Dicker. ¿Es una influencia para ti?
Para mí es un elogio enorme porque Joël Dicker es uno de mis referentes. He leído mucho de su obra y siempre será una influencia importante. Pero la intención con Hannah Larson era precisamente construir algo diferente. Cambié de protagonista, de escenario y de enfoque. Allison, de hecho, es probablemente el personaje más complejo que he escrito hasta ahora.
En tus novelas aparece Estados Unidos, pero también hay espacio para tu tierra.
R. Sí. En esa novela anterior que nunca llegué a publicar había un personaje llamado Fernando Fons que me gustaba especialmente. Cuando escribí El último caso de William Parker decidí recuperarlo y convertirlo en protagonista. Aunque la historia transcurría en San Francisco, para mí seguía siendo alguien de Tavernes de la Valldigna. Eso me permitió escribir también sobre mis orígenes y crear una conexión entre ambos mundos.
Con tantas plataformas audiovisuales buscando historias, ¿ha habido interés por adaptar alguna de tus novelas?
Sí, lo ha habido. Han existido conversaciones y reuniones para adaptar tanto El último caso de William Parker como El misterio de Hannah Larson, pero finalmente no se ha concretado nada. Por lo que he podido hablar con otros autores, es algo bastante habitual. Son proyectos complejos en los que tienen que alinearse muchos factores.
Pero la puerta sigue abierta...
Claro. No hay nada cerrado, pero espero que en algún momento pueda retomarse ese interés, ya sea con esas personas o con otras.
Imagino que ya tendrás nuevos proyectos en mente, ¿no?
Más que en mente. Tengo aproximadamente la mitad de mi cuarta novela escrita. Cuando entrego un manuscrito a mi editora ya estoy pensando en el siguiente. Mientras revisaba El secreto de Víctor Black ya estaba trabajando en esta nueva historia.
¿Puedes adelantar algo?
No demasiado. Lo que sí puedo decir es que seguiré dentro del thriller. Me siento cómodo en el género y creo que todavía tengo muchísimo por explorar. Será una historia completamente nueva, sin relación con ninguna de mis novelas anteriores.
¿Y llegará pronto?
Si todo va según lo previsto, debería publicarse el año que viene.
