De vender caricaturas en bodas y cuidar niños en Italia a colgar junto a Hockney en Londres: Nieves González, 29 años, "la sensación del arte"
Es una de las pintoras españolas con mayor proyección internacional.

Hay historias que parecen escritas para el cine, pero suceden de verdad. La de Nieves González es una de ellas, quien en apenas unos años ha pasado de encadenar trabajos para salir adelante, dibujando caricaturas en bodas o cuidando niños en Italia, a convertirse en una de las pintoras españolas con mayor proyección internacional y exponer su obra junto a uno de los grandes nombres del arte contemporáneo.
Con solo 29 años, la artista onubense vive el mejor momento de su carrera. Su retrato de la cantante británica Lily Allen, creado para la portada de su último álbum, la ha situado en el foco del panorama artístico internacional. La obra forma parte de una exposición de la National Portrait Gallery de Londres, donde comparte sala con piezas de David Hockney, un reconocimiento que confirma el imparable ascenso de la artista.
Nacida en una familia trabajadora de Huelva, Nieves comenzó a pintar siendo una niña y se formó en Bellas Artes en la Universidad de Sevilla, donde desarrolló una técnica inspirada en maestros del barroco español como Velázquez o Zurbarán. Ese lenguaje clásico, reinterpretado con una mirada contemporánea, la ha llevado a captar la atención de la crítica internacional hasta el punto de que The New York Times la define como “la sensación del arte”.
Un arte que da la vuelta al mundo
Antes de alcanzar este estrellato, Nieves compaginaba sus estudios con la venta de retratos en mercadillos y aceptaba encargos de caricaturas en celebraciones para costearse el camino hacia una carrera artística que para entonces parecía inalcanzable. Tras finalizar sus estudios probó suerte en Italia, donde trabajó primero cuidando niños y después como asistente de dentista. “Yo, que no se nada de dientes”, recuerda entre risas.
Fue entonces cuando se dio cuenta que si podía conseguir un trabajo en una tierra y un idioma extranjeros haciendo algo de lo que no sabía nada, tal vez debería volver a casa e intentar hacer lo que mejor sabía hacer. Por ello, regresó a España y se concedió un año para vivir exclusivamente de su arte. Instaló su estudio en Granada, empezó a compartir sus obras en redes sociales y llamó la atención por su personal lenguaje pictórico.
El gran punto de inflexión llegó cuando el equipo de la cantante Lily Allen descubrió su trabajo en Instagram y le encargó la portada de su álbum ‘West End Girl’. El retrato se convirtió en una imagen icónica, vista millones de veces en plataformas digitales y campañas promocionales. Poco después, la National Portrait Gallery incorporó la obra a su colección temporal, destacando a Nieves como "una de las voces más cautivadoras de la pintura figurativa actual".
Hoy en día, su éxito no se limita a Londres. Sus exposiciones cuelgan el cartel de "todo vendido" antes incluso de abrir sus puertas y las galerías internacionales ya compiten por mostrar su trabajo. En los próximos meses presentará nuevas obras en Los Ángeles, mientras el mercado del arte sigue de cerca la evolución de una artista que ha conseguido reinterpretar la tradición pictórica española para conectar con una nueva generación de coleccionistas.
