En Estados Unidos se rinden a las tres españolas que han roto el último techo de cristal de los Oscar
Halagan que hayan creado un "mundo sónico aterrador".
Sirat ha hecho historia. La cinta dirigida por Oliver Laxe ya logró hacerse con el premio del Jurado del Festival de Cannes y ahora ha logrado dos nominaciones a los premios Oscar del próximo 15 de marzo: Mejor película internacional y Mejor sonido.
Además, ha tenido un importante impacto en la taquilla a nivel internacional llamando la atención de rostros conocidos como Jacob Elordi y recaudando nada menos que 1,1 millones de euros en Francia.
La crítica internacional se ha rendido ante la cinta de Laxe, que narra el viaje de un padre en busca de su hija que termina siendo acogido junto a su hijo pequeño por una comunidad de raveros.
Pero no solo eso, también han destacado el logro del equipo de sonido, el primero formado íntegramente por mujeres que ha conseguido una nominación esa categoría de la Academia de Hollywood en los 98 años de historia de los galardones. ¿Sus responsables? Las tres españolas Laia Casanovas, Amanda Villavieja y Yasmina Praderas.
En la revista estadounidense The Wrap titulan su artículo "Cómo el equipo de sonido femenino de Sirat creó un mundo sónico aterrador nominado al Oscar" y charlan con Casanovas, una de las ingenieras de sonido, para desgranar cómo fue el proceso de plasmar esos sonidos del desierto mezclados con la intensidad de las raves.
"Es genial, pero trabajar en equipo es algo natural para nosotras", señala Casanovas, quien recuerda a la publicación que ya había "trabajado con Yasmina y Amanda varias veces" y que esto haya sucedido es porque "disfrutan de su trabajo".
De los elementos naturales como el viento a la influencia de David Lynch
La revista recalca que "el diseño de sonido representó un viaje en sí mismo", ya que se contó con un equipo en Barcelona y con otros equipos en los desiertos de Marruecos y el Sáhara Occidental.
"Hubo un acuerdo con los ravers de que la música no se pausaría durante el rodaje", recuerda en el reportaje la ingeniera Laia Casanovas, quien destaca a la publicación que una de las claves del sonido de la cinta es el "realismo puro y lo primitivo, inquietante y oscuro".
Casanovas apunta a la publicación estadounidense que David Lynch es una de sus principales inspiraciones a nivel sonoro. "El audio sugiere algo desconocido y mágico, como si hubiera algo más allá del mundo natural", detalla.
De hecho, según recuerda, los elementos naturales como el viento fueron fundamentales para poder plasmar el inquietante y desgarrador sonido ambiente de la cinta. "Hay un punto en el que la película da un giro y se transforma en algo más, y hay un tratamiento diferente del sonido. El viento se vuelve más potente, con una frecuencia de bajos extraña en su interior. Coincide con esa sensación de no tener adónde ir en pleno desierto", añade.
Casanovas concluye su charla pidiendo a quienes lleguen a la entrevista que vayan al cine a ver la película y que experimenten esas sensaciones sonoras en el cine. "Es una película que evoca emociones sin explicarlo todo, y cada persona que habla conmigo la siente de una manera diferente. Me encanta que todos los que fueron al cine era porque querían ser parte de esta experiencia: sentir la película con el cuerpo en una sala de cine", recuerda.