Freida McFadden, autora de 'La asistenta', revela su verdadera identidad: "Estoy cansada de que se debata si soy una persona real o si soy tres hombres"
La escritora, que ha vendido más de 20 millones de ejemplares de la trilogía en todo el mundo, había aparecido públicamente con peluca y sin revelar su verdadero nombre.

La asistenta se ha convertido en uno de los fenómenos literarios del último año. En España, el primer libro de la saga fue el más vendido de 2025 con más de un millón de ejemplares y, la trilogía completa, ha superado los 20 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.
Sin embargo, su autora Frieda McFadden era todo un misterio. Hasta ahora. La escritora, cuyo nombre real es Sara Cohen tal y como ha revelado en una entrevista exclusiva en USA Today, había hecho algunas apariciones públicas, como en la premiere de la cinta basada en este primer libro, La asistenta, protagonizada por Amanda Seyfried y Sydney Sweeney. Pero siempre lo había hecho con una peluca falsa y gafas, ocultando buena parte de su rostro y su verdadera identidad.
"He llegado a un punto en mi carrera en el que estoy cansada de que esto sea un secreto. Estoy cansada de que la gente debata si soy una persona real o si soy tres hombres", ha declarado en su entrevista, una referencia en la que muchos han visto un guiño al pseudónimo Carmen Mola, tras el que se ocultan los escritores y guionistas Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero. "Soy una persona real, tengo una identidad real y no tengo nada que ocultar", ha reivindicado Cohen, de 45 años.
Cohen, que compagina su trabajo como escritora con el de neuróloga en el hospital, ha asegurado que la idea de lucir peluca fue una opción que, además de para ocultar su identidad, la tomó por comodidad: "No tengo ni idea de cómo peinarme". Además, ha dejado claro que su vida real es "mucho más aburrida que cualquier cosa que ocurra en mis libros".
De hecho, no lo hizo público en su trabajo en el hospital hasta hace relativamente poco, donde fue muy bien recibida y donde muchos de sus compañeros le guardaron el secreto. "Mi objetivo era mantenerlo en secreto hasta que estuviera lista para dejar mi trabajo como médica, para que no fuera como si todos mis compañeros de trabajo se enteraran de repente y eso comprometiera mi capacidad para desempeñar mi trabajo", ha detallado.
La autora, que no ha dejado claro si publicará más libros que sigan a la trilogía —La asistenta, El secreto de la asistenta y La asistenta te vigila— ni si habrá una continuación de la adaptación cinematográfica, ha recordado que, aunque no se conociera su nombre sí que plasmaba su verdad en las páginas. "Si bien no he revelado mi nombre real hasta ahora, siento que siempre he compartido mi verdadera personalidad y que todo lo que les he contado ha sido cierto. Aunque el nombre será una sorpresa, nada más lo será. Siempre he sido sincera con mis lectores", ha señalado.
Las teorías conspiranoicas y los rumores que han acompañado a la identidad de McFadden
Como si de un Banksy literario se tratase, la identidad de la autora del best seller del momento se convirtió incluso en una fuente de teorías conspiranoicas y rumores en que ella misma abordó el pasado mes de diciembre en el pódcast Open Book de Jenna Bush Hager.
“Algunas son realmente descabelladas. Otras son geniales. Creo que a todos los autores les dicen 'tus libros están escritos por IA' aunque la mayoría se escribieron antes de que existiera la IA", bromeó entonces y recordó que una de las que más le divierte es la que juega con su verdadera identidad: "Una que es muy graciosa es que la gente diga que soy tres hombres, me parece divertidísimo".
McFadden también recordó que hay quien ha teorizado incluso con su foto de autora, siempre con peluca y gafas. "Vi una publicación donde alguien decía que en mi foto de autora, mi escote había sido retocado con Photoshop", señaló.
La escritora aseguró entonces que en ningún momento empezó con la literatura como una forma de dejar su trabajo en medicina, sino que lo hizo como un hobbie. "Me aferré a ser médica porque, en primer lugar, trabajé muy duro para llegar hasta aquí y me resulta muy gratificante. Me encanta atender pacientes y ayudar a la gente", recalcó.
Aunque el camino no siempre ha sido fácil. "Hubo un momento, cuando estaba escribiendo el tercer libro La asistenta te vigila y me mudaba al mismo tiempo, en el que estaba perdiendo la cabeza. Casi sufría ataques de pánico", reveló en el mencionado pódcast.
