'Hamnet', el fenómeno literario que se traslada a la gran pantalla y no deja una lágrima sin derramar
La adaptación de Chloé Zhao de la novela de Maggie O'Farrell llega a los cines españoles este viernes.

Ni una lágrima sin derramar en el patio de butacas. Así se puede resumir la experiencia de los espectadores que ya han visto Hamnet, la adaptación del fenómeno literario de Maggie O’Farrell que aborda la vida familiar del célebre William Shakespeare y la muerte de su hijo Hamnet.
La película es uno de los grandes estrenos del año y una clara candidata al Oscar por haber sabido trasladar a la pantalla la historia de un libro que dejó a miles de lectores desgarrados. La encargada de dirigir esta adaptación ha sido Chloé Zhao, que ha confiado en Paul Mescal y especialmente en Jessie Buckley para encarnar a Shakespeare y su mujer, Agnes.
Hamnet está triunfando en salas allá donde se estrena, pero también en los grandes premios. La cinta ganó el Globo de Oro a la Mejor película dramática hace unas semanas y tiene ocho nominaciones a los Premios Oscar, incluidas Mejor Película, Dirección, Guión adaptado y Actriz para Jessie Buckley, la gran favorita para llevarse el galardón a casa.
Uno de los grandes fenómenos literarios del último lustro
Cuando se anunció que Zhao llevaría la novela de O’Farrell a la pantalla sucedió lo que es habitual en estos casos: que se mezclaran sentimientos de emoción pero también de incertidumbre por si la película podría hacer justicia al libro. No en vano, Hamnet, que llegó a España en 2021 editado por Libros del Asteoride, es uno de los fenómenos literarios del último lustro.

La escritora británica decidió escribir la historia familiar de Shakespeare mientras investigaba sobre su figura y leyó una frase en la que un estudioso se preguntaba si el escritor habría derramado alguna lágrima tras la muerte de su hijo, Hamnet. Ese factor, junto con la idea de reivindicar la misteriosa figura de su mujer, Anne Hathaway, a la que en el libro se conoce como Agnes, fueron el germen de una novela de ficción que explora facetas desconocidas sobre el célebre autor de Romeo y Julieta.
En el libro, O’Farrell también aborda la casualidad —o no— del parecido entre el nombre del hijo fallecido de Shakespeare y Hamlet, el príncipe de Dinamarca que protagoniza su obra homónima. Los historiadores no creen que la muerte del hijo del escritor esté relacionada con una de sus grandes obras, pero tanto el libro como la película lo abordan de manera natural.
La propia O’Farrell ha participado en el guión junto a Zhao, aunque en un primer momento quería negarse a hacerlo. “La vida profesional de una novelista es, por naturaleza, muy solitaria. Nunca había colaborado en un proyecto de escritura y pensaba que no quería empezar a hacerlo”, comentó ella misma en Los Angeles Times. Fue después de un Zoom de 40 minutos con la cineasta cuando se dio cuenta de que tenía que participar.
En diferentes partes del mundo, a través de apuntes y notas de voz, estas dos mujeres terminaron escribiendo un guión que deja fuera algunas partes importantes de la novela y que tiene una gran protagonista desde el minuto uno: Agnes.
La consagración de Jessie Buckley
Cualquiera que haya visto Hamnet puede afirmar que Jessie Buckley es el centro de la película. La actriz carga con el peso de la cinta desde que la conocemos como una joven intrépida en medio del bosque hasta que tiene que vivir la desgarradora muerte de su hijo mientras su marido triunfa en el teatro en Londres.
Buckley ha ganado ya el Globo de Oro, con un discurso en el que reivindicó al equipo multicultural detrás de la película. "Fue extraordinario ser parte de este rodaje porque contamos la historia del británico más famoso que jamás haya vivido con una directora china, muchos irlandeses y un equipo con mayoría de polacos”, aplaudió.

La intérprete irlandesa es una de las más firmes candidatas al Oscar a Mejor actriz y aunque al gran público su nombre no le resulte tan familiar como el de su compañero Paul Mescal, Buckley lleva años labrándose una cuidada carrera. De hecho, la protagonista de Hamnet ya optó al Oscar a la mejor actriz de reparto en 2022 por su papel en La hija oscura.
Antes, había ganado enorme reconocimiento con su participación en la serie Chernóbil o como Julieta en una adaptación de Romeo y Julieta grabada para televisión por el National Theatre junto a Josh O’Connor. Mientras se prorroga la euforia de Hamnet, Buckley ya se prepara para el estreno de ¡La novia!, una nueva versión de La novia de Frankenstein de los años 30 dirigida por Maggie Gyllenhaal que llega a España el 6 de marzo.
Del alivio de Rihanna a la emoción de Max Richter
En los últimos días, cualquiera que se haya dado una vuelta por redes sociales habrá visto el vídeo de Buckley, Mescal y el joven Jacobi Jupe que interpreta a Hamnet bailando We Found Love de Rihanna junto al resto del equipo después de grabar una de las secuencias más emotivas de la película.
Muchos fans de la cinta comentaron que ojalá fuera una escena poscréditos pero la realidad es que estas "tomas de baile" fueron una especie de terapia para el reparto durante todo el rodaje. Hamnet es una película con una enorme carga emocional y por eso Zhao decidió que después de una semana de trabajo el elenco y los extras soltaran todo el peso de sus personajes a través del baile.
"Habíamos pasado por mucho como si fuéramos una familia en esas semanas. Vivido mucho, amado mucho, perdido mucho", explicó Buckley el pasado diciembre en The Late Show. "Pero al final de la semana, Zhao pasaba una hora preparando la cámara para hacer una toma de baile en la que básicamente ponía We Found Love de Rihanna a todo volumen en el sistema de sonido. Podíamos ser solo la familia o los 300 extras vestidos de época, pero todos creábamos nuestra propia pista con Rihanna", detalló la actriz, que ha bromeado con que se plante empezar a pedir por contrato lo mismo en cada rodaje.

Si por un lado el hit de Rihanna marcó el rodaje, On the Nature of Daylight de Max Richter representa el clímax emocional de la película. La composición del músico, encargado de la banda sonora de la cinta, no fue creada específicamente para Hamnet, sino que forma parte del disco The Blue Notebooks de 2004 y se ha utilizado en diferentes películas o series de televisión.
De hecho, hasta tres o cuatro días de terminar el rodaje la pieza no iba a utilizarse, pero Zhao no estaba del todo convencida con el final de la película. Fue a propuesta de Buckley, que había escuchado la composición durante horas y horas en las largas jornadas de rodaje para meterse en su personaje, cuando Zhao tuvo una "epifanía" y decidió utilizarla.
A pesar de que es una pieza conocida, inicialmente compuesta como una protesta hacia la guerra de Iraq, la cineasta la empleó para despertar todavía más emoción en el espectador. A pesar de que algunos espectadores han criticado que la elección peque de recurso fácil, la opinión mayoritaria es clara: un broche de oro a la historia.
