Hollywood ha pasado de controlar el 92% de la taquilla mundial a solo el 66%: 9 de cada 10 entradas vendidas en China fueron para películas locales en 2025
La participación de China en el mercado cinematográfico mundial casi se ha triplicado en la última década.
En las últimas dos décadas, la cuota de taquilla mundial de Hollywood ha pasado de controlar alrededor del 92% del mercado global a cerca del 66%, un descenso que refleja un cambio profundo en el equilibrio cultural del mundo. Parece que la influencia estadounidense va descendiendo en el mundo, incluida la cultural en general, y la cinematográfica en particular, un reducto aparentemente inexpugnable no hace tanto tiempo.
China no está en este sentido tomando el relevo, al menos de sus productos de cine al mundo, pero sí al revés, es decir, los chinos consumen ya sobre todo sus propias películas. Pero el mundo también se va desvinculando del dominio americano. Hollywood ya no es lo que era, al menos comercialmente.
Durante décadas, Hollywood fue la gran fábrica cultural del planeta. Sus películas dominaban las salas de cine, exportaban valores estadounidenses y definían el lenguaje visual del entretenimiento global. Pero ese dominio empieza a resquebrajarse, según publicó con cifras Brand Finance.
El fenómeno se ve con especial claridad justo en China, su nuevo rival, a pesar de que, según múltiples encuestas, en realidad una mayoría de chinos admira EEUU y les encanta su cultura. Pero al mismo tiempo ha ido creciendo un sentimiento y orgullo nacional cada vez más fuerte. Y eso se refleja también en su cine, con una mayor demanda.
Se ha pasado de ser el mercado chino el más rentable para los estudios estadounidenses, a que en 2025 cerca del 90% de las entradas vendidas en los cines chinos correspondieron a películas nacionales, lo que confirma el giro del público hacia su propia industria. De puertas adentro, China se parece a EEUU en materia de cine nacional. El giro del público hacia su propia industria cinematográfica es brutal.
Este cambio no es solo una cuestión de negocios. Para muchos analistas, marca un cambio en la forma en que funciona el poder cultural global.
El mercado chino ya no depende de Hollywood
China fue durante años una especie de "hucha" para Hollywood. Muchas superproducciones estadounidenses recuperaban gran parte de su inversión en ese mercado gigantesco. Sin embargo, ese escenario está cambiando con rapidez.
La cuota de mercado de Hollywood en China cayó hasta aproximadamente el 21% en 2024, muy lejos del 35-40% que alcanzaba antes de la pandemia. Al mismo tiempo, las producciones locales han ganado terreno hasta dominar prácticamente la cartelera.
Un ejemplo emblemático es Ne Zha 2, una superproducción de animación china que superó los 2.000 millones de dólares en taquilla. La película se convirtió en un fenómeno cultural dentro del país y muestra la capacidad de la industria local para competir con las grandes franquicias estadounidenses.
Este cambio también se refleja en el peso global del cine chino. En la última década, la participación de China en el mercado cinematográfico mundial casi se ha triplicado, pasando de alrededor del 6% al 17%.
El resultado es lo que algunos analistas describen como un "multiverso cinematográfico", en el que Hollywood ya no es el único centro cultural.
El streaming acelera el cambio cultural
Otro factor clave es la expansión del streaming, que ha transformado la forma en que circula el contenido audiovisual.
Antes, la distribución internacional funcionaba como un filtro: muchas producciones extranjeras no llegaban a las salas de otros países. Hoy ese cuello de botella prácticamente ha desaparecido.
Según datos recientes de Netflix, un tercio del consumo mundial en la plataforma corresponde a títulos que no están en inglés. Las producciones coreanas lideran esa tendencia, impulsadas por fenómenos globales como las series y películas de Corea del Sur.
El cambio también afecta al público estadounidense. Desde 2019, el consumo de contenidos en idiomas distintos del inglés entre los espectadores de EEUU ha crecido un 71%, lo que refleja una apertura cada vez mayor a historias y estéticas de otros países. EEUU y Hollywood van perdiendo peso.
Hollywood produce menos y arriesga menos
Paradójicamente, parte del problema también está dentro de la propia industria estadounidense. Entre 1995 y 2009, los grandes estudios de Hollywood estrenaban una media de 112 películas al año, bajando en 2025 a 78. La industria se ha concentrado en menos proyectos y depende cada vez más de grandes franquicias, superhéroes y secuelas.
Esta estrategia reduce el riesgo financiero, pero también limita la diversidad creativa. Mientras tanto, otras industrias cinematográficas —desde Corea del Sur hasta India o México— ofrecen historias más variadas y con una identidad cultural más marcada.
Para muchos espectadores internacionales, esas propuestas resultan más frescas que las franquicias repetidas de Hollywood.
El fin del monopolio cultural
Aun así, el dominio cultural estadounidense no está desapareciendo de la noche a la mañana. EEUU sigue liderando muchos rankings de influencia cultural global y mantiene una enorme capacidad de producción en cine, música y tecnología.
Pero el escenario ya no es el de hace veinte o treinta años. La cultura global está pasando de un sistema dominado por un solo centro como el estadounidense, a un entorno mucho más plural y competitivo.
Más que una sustitución por otro hegemón cultural, lo que parece estar surgiendo es un mundo cultural fragmentado, con múltiples polos de influencia. Y eso significa que Hollywood ya no define por sí solo el imaginario global.