Paco León: "Detrás de cada discurso de odio hay analfabetismo. Se tiene miedo de lo que no se conoce"
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Paco León: "Detrás de cada discurso de odio hay analfabetismo. Se tiene miedo de lo que no se conoce"

Entrevista con Paco León, Elisabeth Martínez, Anna Castillo, Manu Ríos y Lola Rodríguez, protagonistas de 'Mi querida señorita'. 

Paco León, como el padre Jose María en 'Mi querida señorita'MICHAEL OATS/NETFLIX

Visibilizar la intersexualidad y contar una historia interesex era el objetivo de la nueva versión de Mi querida señorita. La película, dirigida por Fernando González Molina y con guión de Alana S. Portero, llega este fin de semana a los cines con una narrativa más explícita que la cinta original de 1972 protagonizada por José Luis López Vázquez.

En esta versión, Adela, interpretada por Elisabeth Martínez, es abiertamente una persona intersex que tiene que atravesar un doloroso proceso después de descubrir una realidad que le han ocultado durante toda su vida. Acompañada por el padre José María (Paco León), Isabel (Anna Castillo) o los que se acaban convirtiendo en su familia elegida en Madrid, Gato (Manu Ríos) y Ángela (Lola Rodríguez), Adela intentar descubrirse y ser libre, viviendo su vida en sus propios términos. 

"No tenía sentido hacer esta película para volver a no decirlo en voz alta", defiende Elisabeth Martínez, en una entrevista con El HuffPost. "En esta película se nombra por primera vez incluso la palabra —intersex—. Es importante nombrar las cosas y lo bonito de la película es que cuenta todo el proceso de Adela y llega más lejos, en lo didáctico al menos, que la original del 72", añade su compañero Paco León. 

La necesidad de visibilizar al colectivo intersex 

Martínez, que forma parte de la asociación de personas intersex, explica que le habría gustado verse en pantalla de joven y espera que Mi querida señorita pueda ser esa ventana que ella echó en falta. "Ya no por sentirse menos sola, sino por saber que de verdad existimos, porque la intersexualidad es una cosa muy encerrada en la medicina y muy diagnosticada. Casi ninguna tenemos el mismo diagnóstico, eso te separa y te parte en trocitos. Ver esta película donde no se está dando ningún diagnóstico, se está diciendo, 'no, eres intersex', saber que hay más gente y hablar con ellos y compartir historias...", detalla la actriz. 

  Elisabeth Martínez como Adela en 'Mi querida señorita'MICHAEL OATS/NETFLIX

Es algo en lo que coincide León, que resalta el desconocimiento hacia este colectivo. "Saco el dato porque se supone que las personas intersexuales representan el 1,7% de la población mundial, casi igual que los pelirrojos. Te planteas por qué no tenemos referentes o no conocemos a nadie o no hay nadie públicamente o históricamente que se haya manifestado como intersexual, y seguramente es porque lo han ocultado. Porque es algo de lo que no se habla y la receta del silencio de la que hablaba Lis es algo que creo que esta película empieza a romper", defiende el actor. 

"La intersexualidad es una cosa muy encerrada en la medicina y muy diagnosticada. Un diagnóstico que no tenemos casi ninguna el mismo, eso te separa y te parte en trocitos. Ver esta película donde no se está dando ningún diagnóstico, se está diciendo, 'no, eres intersex', saber que hay más gente y hablar con ellos y compartir historias..."
Elisabeth Martínez

Para Lola Rodríguez, que da vida a Ángela, "la película está reflejando una realidad que estaba bastante oculta" y el trabajo de Elisabeth Martínez es digno de celebración. "Para mí Lis es tan importante. Haber conocido a una persona intersexual, conocer su historia, que se haya atrevido a ponerse delante de las cámaras y haber sostenido una película con tanto peso, es de admirar. Yo la verdad que estoy muy contenta de estar aquí porque he aprendido muchísimo, me ha abierto los ojos", valora la actriz. 

En un momento de la cinta, el personaje de Adela se harta de pasar desapercibida y de buscar ser invisible y grita que quiere vivir, experimentar, tocar y ser libre, algo que marca un punto de inflexión en la película y que recuerda el derecho a ser uno mismo. "Es muy importante porque nunca es tarde para ponerte a ti misma por delante, nunca es tarde para escucharte y luchar por lo que quieres o por quién eres", valora Rodríguez sobre esa escena.

"Me rompe, me encanta, porque es como ‘yo quiero vivir, quiero desear, quiero que me toquen’ y es verdad, ¿no? A veces tú misma te has puesto una barrera, un límite, que no existe, que te lo has autoimpuesto por lo que te han dicho. Y siento que al final la vida tiene que ser más fácil, más libre, más sencilla. Permitir, hay que permitir vivir más, conocer, tocar, explorar...", defiende la actriz. 

Para Manu Ríos, que encarna a Gato en ese dúo entrañable y cómico con Ángela, esa escena resume la realidad que vive cada día el colectivo. "No lo conocemos, está oculto, y esa desinformación y esa falta de contacto con la gente intersexual que existe en este mundo hace que haya un prejuicio, hace que haya falta de empatía, porque no lo conocemos. Yo mismo, es que no sabía mucho acerca del tema, no conocía a ninguna persona intersexual y, en este sentido, también ha sido un aprendizaje también en ese sentido el formar parte de esta película para darme cuenta de que hay muchas realidades que aún siguen ocultas y es doloroso", lamenta el intérprete. 

"Esa falta de contacto con la gente intersexual que existe en este mundo hace que haya un prejuicio, hace que haya falta de empatía, porque no lo conocemos"
Manu Ríos

"Es puro desconocimiento y creo que se refleja en la familia de Adela. No tienen ni idea de cómo afrontar una situación así", recuerda Ríos. "Y lo quieren ocultar además. De lo que no se habla no existe", añade Lola Rodríguez. 

La importancia de la familia elegida

Cuando Adela deja la casa de sus padres en Pamplona para mudarse a Madrid y empezar una nueva vida en la que poder descubrirse a ella misma y ser libre encuentra refugio en Gato y Ángela, con los que comparte piso. Ellos terminan convirtiéndose en su familia elegida y arropándola en los momentos más duros de su proceso. 

  Lola Rodríguez y Manu Ríos como Ángela y GatoMICHAEL OATS/NETFLIX

"Creo que esa primera parte de la película tiene un tono más gris y es duro, es real, y personajes como Gato y Ángela dan un toque de esperanza a esta historia que creo que es importante mostrar porque existen estas personas. Y existen las situaciones cuando sales de un pueblo o un entorno donde no te comprenden y llegas a un sitio donde sí hay gente que te ve, que te escucha y que te da la mano y te acompaña en este viaje. Creo que más allá de lo irónico y lo cómico que es este dúo en el piso hay una verdad y una profundidad y un dolor que hace que se arropen el uno al otro", valora Manu Ríos. 

Para Paco León "hay algo idílico" en esa "familia tan grande y tan variopinta de tantas edades y condiciones". "Bueno en la película están todas las orientaciones sexuales, están todas las personas del colectivo LGTBI. Está todo, creo que está hecho para que también cualquier persona pueda sentirse identificada de alguna manera", añade Anna Castillo. 

  Elisabeth Martínez y Anna Castillo como Adela e IsabelMICHAEL OATS/NETFLIX

"Es un mensaje muy poderoso para tener referentes y para las nuevas generaciones, ver personas que son felices siendo así", recuerda León, ya que no todos los personajes de la cinta tienen un conflicto con su identidad. "Tienen otros problemas en la vida, que igual es no llegar a ser actriz o no poder pagar el alquiler", apunta Martínez.

Retroceso en derechos y discursos de odio

Esta nueva versión de Mi querida señorita se estrena en un momento en el que los discursos de odio contra el colectivo LGTBI campan a sus anchas. "Yo no termino de entender, cómo no dejas que la gente viva su vida sin hacerle daño a nadie. Es importante sentirnos orgullosas de lo que hemos construido, de dónde venimos y dónde vamos. Sentirnos en comunidad, con ayuda, tender la mano. Por eso para mí esta película es importante, porque tiende la mano a las personas", reflexiona Lola Rodríguez.

Para Elisabeth Martínez, que la cinta llegue a los cines ahora es fundamental para seguir reivindicando y visibilizando a las personas del colectivo. "Es muy importante, es crucial. Siempre ha habido tira y afloja pero no podemos dejar que la Ventana de Overton vaya a cosas que son inaceptables. Los derechos sociales no deberían ser susceptibles de ir para atrás en ningún caso", defiende la protagonista de la película. 

"Hay una parte de la sociedad que está remando muy para atrás, de hecho con mucha violencia. Me da miedo por personas que no tengan una red de apoyo. Pero hay gente que no nos vamos a achantar, no nos vamos a echar para atrás, vamos a seguir para delante y vamos a seguir remando por todas ellas"
Lola Rodríguez

"Detrás de cada discurso de odio hay analfabetismo, una falta de cultura y de conocimiento. Se tiene miedo de lo que no se conoce y en cuanto rompes eso...", añade su compañero Paco Léon. "La cultura y el cine son importantes para eso. Es ignorancia. Espero que haya muchísima gente joven que pueda con eso y que la evolución sea a abrir y no a cerrar", insiste el actor.

En este sentido, Lola Rodríguez recuerda que hay un sector que sigue empujando para seguir reivindicando derechos y que es necesario darles un altavoz. "Siento que hay una parte que no va para atrás, sino que siento que siempre estamos remando para delante, pero sí que hay otra parte de la sociedad que está remando muy para atrás, de hecho con mucha violencia", lamenta la actriz. 

"Yo lo noto y no me cabe en la cabeza y sí que me da miedo por personas que no tengan una red de apoyo, personas que están más apartadas, en entornos, familia, que no tengan ninguna ayuda y sí que tengo miedo por ellas, la verdad. Pero hay gente que no nos vamos a achantar, no nos vamos a echar para atrás, vamos a seguir para delante y vamos a seguir remando por todas ellas", reivindica Rodríguez. 

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Redactora de Life en El HuffPost. Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y Máster en Periodismo Cultural por la Universidad CEU San Pablo, aprendió en Radio Galega o Pentación Espectáculos y ha colaborado con diferentes webs culturales y de estilo de vida. Llegó a El HuffPost en 2016, donde compaginó su trabajo como redactora de Branded Content con temas para la sección de Tendencias. Desde 2019 forma parte de la sección de Life, donde escribe sobre moda, belleza, cultura y estilo de vida.


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