"Comunidades enteras se están convirtiendo en pueblos fantasma": la otra cara del turismo en Japón
"En el Japón rural, muchas ciudades están muriendo".

La masificación turística se ha convertido en uno de los grandes problemas globales en muchos territorios Desde ciudades europeas como Barcelona, Palma o Venecia hasta destinos asiáticos como Kioto, Bali o Koh Phi Phi, cada vez son más los lugares que intentan encontrar un equilibrio entre los beneficios económicos que aporta el turismo y las consecuencias que genera sobre el territorio y la población local.
Japón es uno de esos casos. El país vive un auténtico boom turístico desde la reapertura tras la pandemia, con cifras récord de visitantes internacionales y una creciente preocupación por la saturación de algunos de sus enclaves más famosos.
Precisamente sobre ello reflexiona el creador de contenido estadounidense Uptin (@uptin) en un vídeo publicado en Instagram, donde responde a un usuario que aseguraba que "la masificación turística no es un problema" para Japón porque el turismo aporta miles de millones de euros a la economía japonesa.
Turismo que salva pueblos... y ciudades que se saturan
Lejos de rechazar el turismo, el Uptin reconoce su enorme importancia para muchas regiones del país. "En el Japón rural, muchas ciudades están muriendo, con jóvenes trasladándose a las ciudades y las tasas de natalidad desplomándose", explica.
Según señala, hay comunidades enteras que "se están convirtiendo en pueblos fantasma", por lo que la llegada de visitantes puede marcar una diferencia decisiva.
Cita ejemplos como Shirakawa-go, donde "el turismo ayuda a preservar la arquitectura, financiar escuelas y mantener empleos que de otro modo desaparecerían".
También destaca el caso de Hokkaido, donde algunas estaciones de esquí que estuvieron cerca de la quiebra "ahora prosperan gracias a oleadas de australianos y otros turistas".
La estrategia de Japón contra la masificación
Además, el creador de contenido explica que el Gobierno japonés es plenamente consciente del problema de la concentración turística en determinados puntos del país.
Por ello ha impulsado iniciativas para distribuir mejor a los visitantes. Una de las más llamativas consiste en ofrecer vuelos domésticos gratuitos a viajeros internacionales que ya hayan reservado un vuelo de larga distancia a Japón.
"La idea es simple: repartir a los turistas. En lugar de inundar Kioto o Tokio, enviarlos a Okinawa, Hokkaido u otras regiones menos visitadas", explica el influencer.
Según relata, algunos viajeros son dirigidos hacia destinos menos conocidos, con el objetivo de que los beneficios económicos lleguen a más zonas y no se concentren únicamente en los lugares más famosos.
"Mantener los beneficios, reducir la carga"
La filosofía detrás de estas medidas adoptadas por el gobierno japonés queda resumida en una frase que el creador repite durante el vídeo: "Mantener los beneficios, pero reducir la carga".
Además de los vuelos, Japón está desarrollando nuevas líneas ferroviarias y sistemas tecnológicos para gestionar mejor los flujos de visitantes. En Kioto ya existen señales en varios idiomas recordando a los turistas que no persigan a las geishas ni les hagan fotografías sin permiso.
Mientras tanto, en ciudades como Osaka se utilizan pantallas informativas para recordar normas básicas de convivencia y comportamiento. "El Gobierno incluso está monitorizando las multitudes en tiempo real", explica Uptin, señalando que algunas aplicaciones ya sugieren a los viajeros qué lugares visitar o cuáles evitar para reducir la presión sobre las zonas más saturadas.
Una estrategia que, según el creador, refleja una realidad cada vez más evidente: el debate ya no gira en torno a si el turismo es bueno o malo, sino sobre cómo gestionarlo para que sus beneficios no terminen convirtiéndose en un problema para quienes viven en los destinos más visitados.
